Investigadores nicolaitas denuncian públicamente agresiones de paristas

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Acusan investigadores y directivos de prácticas intimidatorias a quienes tienen retenidas instalaciones de la Universidad Michoacana

Acusan investigadores y directivos de prácticas intimidatorias a quienes tienen retenidas instalaciones de la Universidad Michoacana

Golpes en el techo con cadenas y palos, gritos, insultos y amenazas en contra de su integridad física recibieron los investigadores y alumnos que se encontraban este jueves en el laboratorio de Acuacultura en Ciudad Universitaria

Morelia, Michoacán, 28 de octubre de 2016.- Golpes en el techo con cadenas y palos, gritos, insultos y amenazas en contra de su integridad física recibieron los investigadores y alumnos que se encontraban este jueves en el laboratorio de Acuacultura en Ciudad Universitaria.

En rueda de prensa, el director de la Facultad de Biología, Carlos Tena Morelos; la coordinadora general de Estudios de Posgrado, Ireri Suazo Ortuño; el coordinador del Laboratorio de Acuacultura, Antonio Campos y el jefe del Departamento de Asuntos Estudiantiles, José Dolores Govea Paz, acompañaron al profesor investigador Rodolfo Pérez Rodríguez, quien se encontraba en el momento de la agresión en el interior del laboratorio junto con varios colegas y alumnos, dando seguimiento a las investigaciones con peces que se llevan a cabo en dicha área universitaria.

Relató que pese a que era del conocimiento de los paristas desde el inicio de la toma de instalaciones, que él y sus colegas ingresaban diariamente a dicho laboratorio para dar seguimiento a sus experimentos, el jueves por la tarde, al ingresar por la puerta principal y en conocimiento los paristas de su presencia en el laboratorio, alrededor de las seis comenzaron a golpear el techo del inmueble (de lámina) con cadenas y palos con la intención de intimidar a quienes en su interior trabajaban.

De acuerdo a tres videos que mostraron, los sujetos, tapados totalmente del rostro y acompañados de adultos, se descolgaron de las paredes, tomaron unas redes que encontraron en los jardines del laboratorio y comenzaron a golpear las puertas con palos y cadenas, gritando amenazas e insultos para que los investigadores y sus alumnos desalojaran el laboratorio.

En el interior, el investigador se comunicó con las autoridades nicolaitas que se encontraban en ese momento en reunión con los paristas en otro punto de la ciudad, relata el director de la Facultad de Biología, en donde se les dijo lo que estaba ocurriendo y los moradores en todo momento negaron que fuera verdad. Sin embargo fue hasta las 8 de la noche, cuando Carlos Tena acudió a Ciudad Universitaria para ingresar al laboratorio junto con los moradores, quienes pudieron constatar que todavía se encontraban en el interior del laboratorio, escondidos, las doce personas que estaban trabajando, quienes no salieron por temor a ser golpeados por sus agresores.

Los sujetos con la cara cubierta extrajeron peces de la especie tilapia con las redes. Estos especímenes son sumamente valiosos ya que forman parte de un proyecto nacional para la producción de carne de tilapia, por lo que todos ellos están modificados genéticamente, experimento que tiene aproximadamente 15 años en desarrollo.

Quienes son estudiantes de verdad, observó Ireri Suazo, conocen del daño que causa no sólo a nivel académico, sino a los progresos de una investigación este tipo de hechos vandálicos, por lo que cuestionó la identidad de los agresores, dejando abierta la posibilidad a que se trate de integrantes de otros grupos de choque que ya han actuado anteriormente durante la toma de la Casa de Estudios.

Tanto alumnos como profesores, sufrieron daños posteriores al presentar cuadros de ansiedad y nerviosismo postraumático por el evento vivido, hecho que quisieron hacer del conocimiento público, ya que no debe repetirse.

Suazo Ortuño hizo un llamado a los integrantes de las Casas estudiantiles que mantienen la toma de Ciudad Universitaria al respeto a la integridad física y moral de quienes entran “con permiso” de ellos a realizar el mantenimiento indispensable de los experimentos en varios laboratorios al interior de las instalaciones y a dejar fuera la violencia y a aquellos grupos de personas ajenas a la institución que tanto están dañando.