Libramiento Norte de Morelia, una trampa para automovilistas

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La obra cumbre del Plan Michoacán, programada en 500 millones de pesos, pero en la cual se estima hasta ahora un gasto cercano a los 1,000 millones, ha resultado un fiasco de principio a fin

La obra cumbre del Plan Michoacán, programada en 500 millones de pesos, pero en la cual se estima hasta ahora un gasto cercano a los 1,000 millones, ha resultado un fiasco de principio a fin

Confiados en que se trata del tramo más largo sin semáforos en la capital michoacana, morelianos y visitantes circulan a gran velocidad, pero a lo largo del trayecto se encuentran frecuentemente con enormes baches, alcantarillas rotas y muchas otras fallas

Morelia, Michoacán, 08 de agosto de 2016.- El Libramiento Norte de Morelia se ha convertido en una verdadera trampa para automovilistas, pero también para peatones.

La obra cumbre del Plan Michoacán, programada en 500 millones de pesos, pero en la cual se estima hasta ahora un gasto cercano a los 1,000 millones, ha resultado un fiasco de principio a fin.

Pero independientemente de las sospechas sobre los malos manejos financieros y administrativos, a cientos de miles de personas lo que más les preocupa son los desastrosos resultados en una costosa obra que frecuentemente tiene que ser reparada por roturas en las alcantarillas, que ya han dañado decenas de llantas, rines y suspensiones.

Lo mismo ocurre con los enormes baches que frecuentemente aparecen en una obra que tiene apenas un poco más de un año en operación y que nunca fue inaugurada formalmente, como pretendía hacerlo el presidente de México, Enrique Peña Nieto, antes de las campañas electorales de 2015.

Un ejemplo de ello es el enorme bache de más de tres metros de diámetro que apareció en el carril de en medio del cuerpo central, en dirección de la Salida a Salamanca hacia el Estadio Morelos, a la altura de la colonia El Realito, mismo que sólo el pasado jueves cobró la vida útil de llantas, rines y suspensiones de por lo menos seis autos, sólo de acuerdo a los reportes que se hicieron llegar a esta Redacción.

Lo anterior, sin contar con la falta de puentes peatonales, el deplorable estado de la cinta asfáltica en los carriles centrales desde la Macro Plaza Estadio hasta la Salida y Quiroga y la falta de un diseño y drenaje adecuado, pues con cualquier lluvia medianamente intensa el Libramiento Norte de Morelia se convierte más en un acueducto que en una vialidad.

Vaya un severo llamado de atención para las autoridades federales, estatales y municipales, para que finquen responsabilidades y corrijan a la brevedad esta obra que está convertida en una gran porquería.