Sólo ambulantes cuidan el campamento de la CNTE en Morelia

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A lo largo del día, sólo alguna que otra visita fortuita de uno que otro profesor que despistado, o para atender algún pendiente arribaron al sitio, para pronto volver a retirarse (FOTO: FRANCISCO ALBERTO SOTOMAYOR)

A lo largo del día, sólo alguna que otra visita fortuita de uno que otro profesor que despistado, o para atender algún pendiente arribaron al sitio, para pronto volver a retirarse (FOTO: FRANCISCO ALBERTO SOTOMAYOR)

Este martes, en la Plaza Melchor Ocampo se observó un campamento prácticamente vacío, con visitas fortuitas de alguno que otro maestro que aún no se va de vacaciones y sólo los comerciantes de fritangas y chucherías que llegaron con ellos, como vigilantes

Morelia, Michoacán, 26 de julio de 2016.- En los últimos días, la vigilancia del campamento de la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Plaza Melchor Ocampo de Morelia está compuesta fundamentalmente por comerciantes ambulantes, los mismos que llegaron con ellos.

Desde el pasado fin de semana en la plancha de una de las plazas principales de la capital michoacana prácticamente no se observan las costosas  casas de campaña de días atrás. En el lugar más bien permanecen algunas lonas atadas, con cajas envueltas en más lonas y atadas con mecates.

A lo largo de este martes, en el dichoso campamento se observó una escasa cantidad de maestros, pues hasta los más aguerridos contra la reforma educativa, no se pudieron resistir a tomarse al menos unos días de vacaciones, ¡claro está!, pagada con los sueldos que reciben cortesía del erario público.

A lo largo del día, sólo alguna que otra visita fortuita de uno que otro profesor que despistado, o para atender algún pendiente arribaron al sitio, para pronto volver a retirarse.

Sin embargo, el campamento instalado “por tiempo indefinido” permaneció vigilado, no por los miembros de la CNTE, sino por los vendedores de fritangas y chucherías que aprovechan la protección de sus patrocinadores para violar el Bando Municipal que prohíbe el comercio informal en el Centro Histórico de Morelia.