¿A quién beneficia la privatización del alumbrado público? / Alejandra Ortega

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La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora de ATIEMPO.MX, con una amplia trayectoria de más de 15 años en los medios de comunicación

La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora de ATIEMPO.MX; con más de 15 años de trayectoria en los medios de comunicación

Ningún gobierno municipal había dejado en tal abandono el servicio de alumbrado público; tanto así que parece un asunto hecho a propósito, con un fin perverso para tratar de convencernos a los ciudadanos de que este problema que tiene a Morelia en la obscuridad se debe resolver a como dé lugar

Morelia, Michoacán, 09 de agosto de 2017.- Morelia nunca había estado con calles y avenidas tan obscuras como ahora, pero no es que de repente todo falló, que de pronto las luminarias se fundieron y todo pasó casi sin darnos cuenta. Claro que no.

Lo que estamos viviendo en nuestra ciudad es algo que nunca antes habíamos padecido, nunca ningún gobierno municipal había dejado en tal abandono el servicio de alumbrado público.

Tanto así que parece un asunto hecho a propósito, con un fin perverso para tratar de convencernos a los ciudadanos de que este problema que tiene a Morelia en la obscuridad se debe resolver a como dé lugar, incluso, aunque se tenga que endeudar al municipio y contratar a una empresa privada para que haga los trabajos de mantenimiento y reparación que el ayuntamiento, y su área encargada para estos menesteres, no pueden hacer.

Y por supuesto que esto tiene a la población indignada, pues se trata de un tema de seguridad, ya que tener calles sin luz significa poner a los habitantes en una situación de clara vulnerabilidad y peligro ante la creciente ola de robos con violencia. No es cosa menor.

Además, el hecho de mencionar “empresa privada”, significa la privatización del servicio, lo que en términos prácticos es lo mismo que hacer negocio por fuera contratando a la empresa de algún buen amigo del alcalde o de sus más allegados funcionarios. La cosa sinceramente no pinta nada bien.

Pero el engaño es lo que más enoja a la gente, que se nos trate de dorar la píldora aduciendo mil y una supuestas ventajas de tan brillante proyecto, pero que a la hora de analizarlo y cuestionarlo, pues no da para dónde, ya que carece de sustento, carece de un plan que realmente beneficie la economía del municipio y que signifique una ventaja en relación con lo que se había tenido hasta ahora.

Es más, analizando un poco suena no muy lógico, pues si se habla de que con la contratación de la empresa privada se estarían ahorrando recursos en hasta un 60%, pero al mismo tiempo nos dicen que se estarían pagando 14 millones de pesos por 10 años, 14 millones que son los que hoy le cuesta el mantenimiento de luminarias al ayuntamiento mes con mes, y que según Alfonso Martínez la aritmética es bien sencilla, pues si se gastan 14 millones ahora y a la empresa se le van a pagar esos mismos 14 millones, esto significa que no habrá endeudamiento y que tampoco el ayuntamiento desembolsará de más.

Pues muy bonito, pero se le olvida al alcalde hacer la cuenta completa, porque si nos dijo que se ahorraría un 60% en el consumo de energía, entonces esa diferencia tiene que quedar en algún lugar o bolsillo de alguien.

Por otra parte, también nos dice que la actual dirección de alumbrado público se convertiría en un área que ya sólo supervisará que la empresa privada haga su chamba, es decir, que cambie las luminarias y que atienda los reportes que los ciudadanos hagan.

Y esto nos lleva a analizar otra situación: Si se va a mantener esa área en el Ayuntamiento que se encargó siempre del alumbrado público, para pasar a ser sólo supervisores, entonces se duplicará el gasto, porque se pagará a la empresa privada los mismos 14 millones de pesos que hoy se gastan ya, pero al mismo tiempo se va a seguir pagando la nómina de siempre en esta área del gobierno municipal.

Además, se tendría que contratar un crédito de 42 millones de pesos como anticipo para que pudiera operar la empresa, esto sin contar que el Ayuntamiento en garantía de pago pondrá ¡recursos propios!, como el del predial. Esto me parece muy peligroso.

Considero que sería más prudente, honesto y lógico hacer uso de los programas federales que para este fin ya existen, como el Proyecto Nacional de Eficiencia Energética en Alumbrado Público Municipal, y del cual se han beneficiado ya muchos municipios del país con ahorros muy importantes y que no endeudan a los ayuntamientos.