De Primera Mano / Sí está mal la reforma educativa

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Se recomienda a automovilistas, trabajadores del volante y usuarios del transporte público, tomar las debidas precauciones (FOTO: MARIO REBO)

La reforma educativa sí está mal, porque es muy laxa y –se diga lo que se diga- en los hechos sigue poniendo los intereses de los trabajadores del sector educativo por el derecho humano a la educación de los menores (FOTO: MARIO REBO)

La CNTE y los opositores a todo han orientado el debate hacia el plano laboral, cuando los mexicanos en realidad deberíamos estar indignados por lo laxo de las disposiciones en beneficio de docentes incompetentes, perjudicando a las nuevas generaciones sólo para preservar sus “conquistas sindicales”

Morelia, Michoacán, 28 de abril de 2016.- Definitivamente sí está mal la reforma educativa, pero no en el sentido que se ha desviado el debate, acerca de que si se trata o no de una reforma de tipo laboral.

Para la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha sido muy fácil desviar el tema hacia donde cree que el conviene, y lamentablemente gran parte de la opinión pública se ha enganchado con lo que dicen, hacen o dejan de hacer los maestros del ala radical.

Lo cierto es que los mexicanos deberíamos están en realidad muy indignados con las disposiciones emanadas de la reforma educativa, porque son muy laxas en beneficio de docentes a todas luces incompetentes y sin importar el daño que siguen haciendo a las nuevas generaciones, sólo para preservar las denominada “conquistas sindicales”.

Por ejemplo, si un maestro presenta la evaluación al desempeño docente y no la aprueba, tendrá tres años más en su mismo cargo y con su sueldo completo, para volver a presentar el examen.

Si lo vuelve a reprobar, le darán una tercera oportunidad en tres años más y sólo en caso de reprobar 3 evaluaciones docentes consecutivas será transferido a otra área de tipo administrativo, para que no siga frente a las aulas.

¿Cómo es posible que a casi dos años de que se aprobó la reforma educativa ninguna figura pública se haya quejado públicamente de esta disposición?

Es decir, que un mal profesor, aún con resultados negativos en su evaluación docente, tenga por lo menos seis años más frente a grupo, sin educar o educando mal durante por lo menos seis ciclos escolares más.

¿No le parece mucho?

Veámoslo así: Si cuando su hijo entra a la primaria el maestro hace su evaluación y sale reprobado, seguirá dando clases y hará un nuevo examen –en el mejor de los casos- en tres años, es decir, cuando se hijo curse el tercer año de primaria.

Si el docente vuelve a reprobar, entonces tendrá que ser evaluado nuevamente cuando el menor vaya ya en el sexto año, y si el maestro es de plano muy burro, como ya hemos visto casos, seguramente que reprobará por tercera ocasión.

Será hasta entonces, cuando el alumno en cuestión ya haya terminado completa su educación primaria, cuando el mal profesor podrá ser removido de dar clases para pasarlo a un puesto de escritorio.

Entonces, ahí se está incumpliendo un criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que determinó que el derecho a la educación de los niños está por encima de los derechos sindicales de los maestros.

Pero de esto nadie dice nada, ni la Presidencia de la República, ni el Congreso de la Unión, ni la Secretaría de Educación Pública (SEP), ni decenas de miles de opinadores que hemos leído a lo largo de los últimos años, mucho menos la CNTE o el propio Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Insisto, la reforma educativa sí está mal, porque es muy laxa y –se diga lo que se diga- en los hechos sigue poniendo los intereses de los trabajadores del sector educativo por el derecho humano a la educación de los menores.

Y sobre esto, ¿no vamos a debatir?

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