Diálogo: Una especie humana degradada

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El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

Falsos damnificados cobran apoyo de dinero, hay otros abusos abominables. Vemos una especie de hombres perversos que no es nueva, estaba ahí, al asecho

Morelia, Michoacán, 13 de octubre de 2017.- Los que se aprovechan de la desgracia de los hombres, del temblor o de cualquier forma que son un botón de muestra de una especie de hombres que ha perdido su calidad humana y actúa como chacales o peor.

Hay mexicanos que lucran con la sangre, la muerte, el dolor de los hermanos. Se les ve siempre, son como los zopilotes que se apiñan dónde está el cadáver. Los que cobran ayudas engañando, quienes lucran con las ayudas, económica o políticamente, tienen entraña de chacal, están deshumanizados.

No es que empiecen a existir, en los sismos, en los escombros y la muerte. Ya estaban ahí desde antes, se dejan ver en esta desgracia pero una especie que vive entre nosotros.

Es patético como los poderosos, por los puestos públicos o por el dinero se aprovechan permanentemente del pobre, de su ignorancia de su humildad porque no tienen voz ni quién los defienda. Hay casos escandalosos también de parte de gobernantes y acaudalados. Lo oímos en las noticias.

También es cierto que son más numerosos quienes conservan su dignidad y calidad humana, tienen entrañas de misericordia y se hace presentes al lado del caído. Vivimos en una sociedad y tenemos el deber moral y el mandato de Cristo de aportar nuestro granito de arena para la sanación de las almas y la reconstrucción de las casas.

El alma humana es capaz lo mismo de lo sublime lo mismo que de lo aberrante y depravado. Esta parte brutal y perversa del alma humana ha aparecido siempre. Baste recordar a los Tenardier en la novela de Víctor Hugo, Los Miserables o La Bestia Humana de Pascal.

El alma se rebaja a niveles inferiores a las fieras brutas, carroñeras. Viene a la mente el buitre, los chacales.

Son conductas perversas que provocan escalofrío. En el Municipio de Salvador Escalante dan razón de dos vecinos que fueron muertos y les cortaron la cabeza. En las noticias del 12 de octubre se habla de un hombre asesinado y descuartizado.

Es las especies vivas, se da la evolución hacia formas superiores de organismos y de vida, no se da la involución. Pero en las sociedades humanas sí se da. Entre nosotros se da la decadencia moral, corrupción del gobierno, los organismos sociales, las instituciones, el pueblo.

Hay formas de vida decadentes. Se debe el fenómeno a que muchos hombres han perdido un código de ética. Se les derrumbó el edificio de valores universales, espirituales, éticos.

Cuando los hombres conservan la conciencia moral, siguen principios y valores que se fundan en su naturaleza y en Dios conservan una conducta digna, bondadosa, pacífica.

Nuestra situación se asemeja a los organismos totalmente invadidos del virus del mal, la vida se pudre y apesta insoportable.

Muchos poderosos se seguirán aprovechando de la miseria e ignorancia de los pobres y del dolor y situación desesperada de los sufren la desgracia. Los vividores deshumanizados se seguirán aprovechando.

Hay que acabar con esta lacra, curar la perversidad de quienes tienen cuerpo humano y alma de fiera carroñera, curar el cuerpo social. El mal se ramifica en la corrupción, el vacío de ley, la impunidad, la violencia.

La infección de la neumonía no se cura con aspirinas, la depravación es mal grande y profundo y necesita una cirugía y una curación proporcionada.

La perversidad e inmoralidad, la crueldad y las bajas pasiones han corrompido las almas. Ojalá bastara con extirpar el mal y sanar con curaciones.

Porque hay que ir a fondo: hacer hombres nuevos, hay que morir al hombre bestial, perverso y renacer al mundo de lo alto, de los valores y las leyes. “Si el hombre no renace de nuevo no puede entrar en el Reino, afirma el Maestro de Maestros, sabiduría personifica.

El alma tiene una capacidad absoluta y divina de renovarse y de renacer en cualquier etapa de la vida.

Hay que empezar por uno mismo, por esa parte oscura de crimen que llevamos en nuestro ser.

Los hombres que creen en Cristo y viven su alianza tienen un apoyo, un poder superior, un  plus: la ayuda del Amigo que crea mundos nuevos y resucita muertos.