El PRI que destruyó Chon; las decisiones fueron alcoholizadas

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El autor, Víctor Armando López, es periodista con más de dos décadas de trayectoria, tanto en medios de comunicación como en áreas de comunicación social institucionales; actualmente es director del portal La Página Noticias

El autor, Víctor Armando López, es periodista con más de dos décadas de trayectoria, tanto en medios de comunicación como en áreas de comunicación social institucionales; actualmente es director del portal La Página Noticias

Si bien es cierto que el PRI ganó alcaldías y diputaciones locales, la derrota contundente no la pueden ocultar. El perder la gubernatura, gracias a las necedades de Chon  y sus imposiciones de pseudocuadros como candidatos, dejó a esta oferta en la lona

Morelia, Michoacán, 17 de diciembre de 2015.- Décadas de lucha, trabajo, convicción, formación  y vocación del PRI Michoacán quedaron sepultadas en el marco del proceso electoral pasado… Y es que bajo el mezquino interés de satisfacer un capricho, y teniendo bajo sus órdenes  a quien sólo con botellas de licor entiende, el excandidato a la gubernatura destruyó todo.

Y cuando digo todo es todo. Si bien es cierto que el PRI ganó alcaldías y diputaciones locales, la derrota contundente no la pueden ocultar. El perder la gubernatura, gracias a las necedades de Chon  y sus imposiciones de pseudocuadros como candidatos, dejó a esta oferta en la lona.

Chon con su ignorancia, impulsada por la prepotencia que siempre lo ha caracterizado, dejo de lado a los grupos que más colmillo político-electoral tienen, esos que en algún momento encabezan o encabezaron Fausto Vallejo Figueroa y Jesús Reyna García, nunca los quiso sumar, a cambio se hizo de una bola de pseudomilitanes o pseudosimpatizantes que ni siquiera conocen el significado de las siglas PRI.

Y para su mayor frustración del senador de la República es que mucha de la gente de los grupos que despreció, pues se mantienen vigentes en algún espacio de representación popular o del servicio público.  Al menos que le quiera cobrar a Salvador Jara los favores y le pida un “huequito” en la SEP a sus chonistas.

Puso a operar, según, a su favor, a perfiles que ni una operación matemática pueden resolver. Obvio, el costo fue muy alto. En cambio despreció la habilidad y experiencia de los que dieron fortaleza a esta oferta. Una muestra el Doctor Humberto Sánchez Melena, quien al ser desplazado del trabajo que hace siempre por convicción, se fue a operar a Guerrero la elección de gobernador. ¿Y qué creen? Pues ganó, y destruyó algo que parecía imposible, pues le quitó la gubernatura al PRD.

Pero nada de la prepotente actitud de Chon hubiera sido tan contundente sino hubiese tenido a su servicio a un líder estatal que tiene  más asistencia a reuniones alcoholizantemente bohemias que el Senado de la República. Los números no engañan a nadie, ni siquiera para imponerse en una elección extraordinaria les dan.

En fin, en cualquier momento habrá nuevo líder del PRI-Michoacán, con lo que habrá de cerrarse el ciclo de la prepotencia, la mafia, la ignorancia y el alcoholismo que en esta última administración partidista se apoderó. Difícil papel interno tendrá Víctor Silva Tejeda tratando de recomponer el rumbo del Tricolor, pues él será quien de manera momentánea tome el mando.

Lo urgente para el nuevo líder estatal del PRI será realizar una limpia en todo el Comité Directivo Estatal, si es que quiere que esto funcione, pues no se puede tener al enemigo en casa.

La duda: ¿Qué lo único loable que hizo Agustín Trujillo como líder estatal del Tricolor fue un  spot navideño para desear fuerza y unidad a los priístas michoacanos, y tener el valor de decir que el PRI es el más fuerte? Lamentablemente en cuestión de horas habrá de desaparecer.

¿Qué pasó con los flamantes candidatos y operadores de Chon Orihuela? ¿Ya ganaron siquiera la presidencia de la manzana donde viven? ¿O ya los tienen cobrando en el Congreso del Estado como asistentes o asesores de esos que nunca van?