En su sitio / Gonzalo Gabriel Estrada Cervantes

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Nuestro colaborador de ATIEMPO.MX, Gonzalo Gabriel Estrada Cervantes     El autor es licenciado en Derecho, especialista en Derecho Agrario; Maestro en Ciencias en Desarrollo Rural Regional; Maestro en Derecho Ambiental y de la Sostenibilidad; Diplomado en la Unión Europea

Entre otras cosas, el autor es Maestro en Ciencias en Desarrollo Rural Regional; Maestro en Derecho Ambiental y de la Sostenibilidad; Diplomado en la Unión Europea

El caos y la intransigencia parecen apropiarse de todos los espacios públicos. La correlación de fuerzas Estado- Gobernados no tiene un punto de equilibrio. Federación, estados, municipios, ejidos, comunidades marchan por distintos y distantes caminos

*A mi padre Arturo Estrada en sus primeros 77 años, error de acta, dice.

México, D.F., 29 de agosto de 2013.- El caos y la intransigencia parecen apropiarse de todos los espacios públicos. La correlación de fuerzas Estado- Gobernados no tiene un punto de equilibrio. Federación, estados, municipios, ejidos, comunidades marchan por distintos y distantes caminos.

La ley del más fuerte y del más osado. Los maestros, una buena parte, han abandonado sus aulas y a sus queridos alumnos. Están de tiempo entero defendiendo con uñas y dientes algunos “derechos” adquiridos en los sótanos de las dependencias gubernamentales que les han dado canonjías e impunidad a manos llenas. No están en su sitio ni unos ni otros.

Los alumnos, vaya desgracia, tampoco están en su sitio en horas escolares, encargados quizás con las tías, las abuelas o las vecinas, si los padres trabajan. Tampoco pues los alumnos están en su sitio.

Los poderes del estado tampoco lo están. Sesionan a salto de mata en sedes alternas costosas y millonarias. Los otrora atractivos e interesantes actos republicanos se realizan lejos de los ciudadanos y cerca, cada vez más cerca, de las botas y casacas militares.

Éstos tampoco están en su sitio, en sus cuarteles. Han tenido que entrar a combatir a la delincuencia ante la ineficacia de las policías de los tres órdenes de gobierno que muchas han cambiado de bando y tampoco están en su sitio. Mientras hay que pagar por seguridad privada con “agentes” primitivos que no saben del tema, vamos ni cargar el tolete. Éstos tampoco están en su sitio.

Los partidos políticos y sus sedicentes políticos tampoco están en su sitio. Pasan el día haciendo arreglos cupulares, que no copulares, más bien no lo sé. Basta ver al doble Z, Jesús Zambrano (Zambrano y Zalamero) y al primer palmaor de este país Gustavo Madero. Todo a espaldas del electorado. Sólo piensan en sus emolumentos y en las próximas elecciones. Nadie en su sitio, pues.

La clase empresarial, quizás sea la única que pasa a medias en su sitio. Cuida “cholla” en sus empresas y pide y litiga contra el estado para obtener mayores ganancias a costa de lo que sea, pero eso si, exención de impuestos y aportaciones por crear puestos de trabajo con salarios de hambre.

Nadie pues en su sitio. ¿Quién puede poner orden y poner a cada quien en su sitio? Creo que sólo los ciudadanos.

*El autor es licenciado en Derecho, especialista en Derecho Agrario; Maestro en Ciencias en Desarrollo Rural Regional; Maestro en Derecho Ambiental y de la Sostenibilidad; Diplomado en la Unión Europea.

Comentarios y sugerencias: chaloes@hotmail.com