Es mi opinión / Lo que nos espera en 2016

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La autora es licenciada en Economía por la UMSNH; consejera nacional y estatal del PAN; empresaria y ex funcionaria pública. Orgullosa madre de familia.

La autora es licenciada en Economía por la UMSNH; consejera nacional y estatal del PAN; empresaria y ex funcionaria pública. Orgullosa madre de familia.

Aún no ha terminado de sorprendernos lo dejado por el proceso electoral de este 2015 cuando ya debemos prepararnos para lo que viene en 2016, pues si bien pueden no celebrarse elecciones en la entidad en la que vivimos, se proyectará el camino que podría seguirse con rumbo presidencial hacia 2018

Morelia, Michoacán, 11 de noviembre de 2015.- Aún no ha terminado de sorprendernos lo dejado por el proceso electoral de este 2015 cuando ya debemos prepararnos para lo que viene en 2016, pues si bien pueden no celebrarse elecciones en la entidad en la que vivimos, se proyectará el camino que podría seguirse con rumbo presidencial hacia 2018.

El próximo año se celebrarán comicios para elegir gobernador en 12 estados; Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, entidades que deberán incentivar el voto de la población de la mano con los institutos electorales, para dejar atrás las desalentadoras cifras de abstencionismo registradas en comicios intermedios.

Históricamente, las elecciones intermedias registran baja participación, sin embargo, en comparación con 2009, donde se obtuvo una votación de 44.61 por ciento, los sufragios de 2015, alcanzaron 47.7 por ciento. Para continuar revirtiendo la tendencia a la baja, los nuevos candidatos deberán asumir como responsabilidad en campaña, recobrar la confianza de los votantes; mientras que los partidos políticos, tendrán que ofrecer más que promesas y desencuentros internos.

En este conteo para 2016, no debemos pasar por alto el caso de Puebla, donde se elegirá nuevo gobernador para un periodo de menos dos años. Con esto busca alinearse la próxima renovación de la administración estatal con los comicios de 2018. Un pequeño gobierno, que tendrá grandes responsabilidades en materia económica y de buena gestión para demostrar que está listo para el pronto relevo, fue fructífero y no un periodo perdido.

Asimismo, el INE volverá a poner a prueba su capacidad de organización y si algo sale mal, tendrá tiempo para reparar las fallas que no podrá cometer para la sucesión presidencial en 2018. Es mi opinión…