Los problemas de Monarcas / Alejandra Ortega

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La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora de ATIEMPO.MX, con una amplia trayectoria de más de 15 años en los medios de comunicación

La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora de ATIEMPO.MX, con una amplia trayectoria de más de 15 años en los medios de comunicación

Con un descenso se perdería la millonaria derrama económica que deja el negocio del fútbol y habría mucha gente desmotivada, sobre todo gente joven que practica este deporte y que ve a Monarcas como un objetivo alcanzable para jugar de forma profesional

Morelia, Michoacán, 29 de abril de 2017.- El problema que enfrenta hoy Monarcas Morelia no es menor, el posible descenso de un equipo que juega en la máxima categoría nacional implica muchas más cosas que sólo creer que si se está en esta situación es porque ellos se lo merecen y su castigo es que desaparezcan del mapa.

Hay que reconocer que el fútbol es un deporte universal, que genera figuras importantes que son ejemplo a seguir, atletas que se convierten en iconos y héroes de niños y jóvenes.

Pero además, generan importantes beneficios económicos en las ciudades en donde existen clubes profesionales, que juegan de forma regular en los torneos nacionales e internacionales. Mueven las economías locales y generan el consumo, pues los aficionados compran la camiseta de su equipo, compran un boleto de entrada al estadio y el consumo durante el partido es importante.

Incluso esto se da aunque no se vaya al estadio, pues muchos seguidores acuden a restaurantes o bares a ver el partido y consumen los productos en los establecimientos, que pueden reponer sus ventas esos días.

Lo cierto es que Monarcas es víctima de las extrañas formas que hay en el fútbol mexicano para determinar el descenso, pues es el único caso en el mundo en donde no desciende el peor equipo, sino el que queda peor colocado según el promedio que se hace de los resultados de torneos anteriores y la realidad es que Morelia está colocado en media tabla esta temporada.

Para el partido de hoy contra Pumas, la directiva regaló la taquilla a la afición de Morelia, quienes deben vestir la camiseta del equipo o de color amarillo, como una forma de demostrar su apoyo y que esto pueda influir, de alguna forma, en el ánimo de los jugadores y ganar este importante partido.

Y es que un descenso sería un gran problema para la capital michoacana, pues se estima que alrededor de una 1500 familias viven directamente de la venta de comida, bebidas y de artículos como camisetas y souvenirs los días que hay partido.

Hay que reconocer también que el tener un equipo como Monarcas ayuda para que existan algunas obras e infraestructura en las inmediaciones del estadio Morelos, activando económicamente no sólo las zonas cercanas al estadio, sino de toda la ciudad.

Tener un equipo profesional representa para nuestra ciudad que se hable de ella, que los mexicanos la tengamos en la mente y esto le suma importancia a Morelia.

No es un secreto que algunas ciudades en este y otros países, buscan tener equipos profesionales como una estrategia para mitigar problemas de delincuencia o violencia en las calles, y es que el fútbol cumple con una función social pues es un desahogo para los aficionados que liberan adrenalina y sacan sus frustraciones del día a día.

Con un descenso se perdería la millonaria derrama económica que deja el negocio del fútbol, habría mucha gente desmotivada, sobre todo gente joven que practica este deporte y que ve a Monarcas como un objetivo alcanzable para jugar de forma profesional.

El futuro de un estadio Morelos no parecería muy bueno, pues quedaría prácticamente abandonado, ya que en realidad muy pocas veces se usa un estadio tan grande para otras actividades que no sean el fútbol.

Esperemos que el equipo de Monarcas pueda superar esta crisis y siga siendo parte importante de la vida de los morelianos, aficionados o no tanto.