Machismo, política y videos / Teresa Da Cunha Lopes

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Teresa Da Cunha es doctora en Derecho; con diversos posgrados en universidades de México, España y Francia; profesora investigadora de la UMSNH; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; y coordinadora del Área de Ciencias Sociales en el CIJUS

Teresa Da Cunha es doctora en Derecho; con diversos posgrados en universidades de México, España y Francia; profesora investigadora de la UMSNH; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; y coordinadora del Área de Ciencias Sociales en el CIJUS

Lo que el video de Trump ha revelado sobre Trump todo el mundo lo sabía: es un cerdo sexista que piensa y actúa como si el estatuto de “celebridad” y/o el dinero le diera “derecho de pernada”. Pero, nosotros también tenemos una colección de políticos que encuentran “chistoso” levantar las faldas de las muchachas o sacar fotos babeándose sobre las niñas.

Morelia, Michoacán, 09 de sept 2016.-En vez de una ” sorpresa de octubre” tuvimos lo que algunos periódicos llaman de” confirmación de octubre”.

Lo que la grabación de Trump ha revelado sobre Trump todo el mundo lo sabía: un cerdo sexista que piensa y actúa como si el estatuto de “celebridad” y/o el dinero le diera “derecho de pernada”, a la vieja manera medieval. Pero, lo que me parece todavía más grave es, de que mitad de los americanos y , en particular los medios de comunicación y el partido republicano  que lo ” transformaron” en candidato,  aceptaron ese comportamiento de bully de quinto grado, los ataques constantes xenófobos, racistas y/ o misóginos, en cuanto fue contra los mexicanos, contra la comunidad afroamericana, contra los refugiados , contra personas con discapacidad, contra los otros candidatos, contra la esposa de Ted Cruz o contra Hillary … Sí,  todo lo aceptaron…pero, no, contra una ” mujer blanca “, o sea contra una “wasp”.

Como resultado del “Bill Cosby Moment” del Trump del video de NBC que se ufana de su comportamiento de predador sexual y da “consejos” para atacar sexualmente a las mujeres, varios republicanos están rompiendo el récord mundial de velocidad de Usain Bolt en sus patéticos esfuerzos para distanciarse de Trump.

snl-trump-debate-161009Confieso que raramente he estado tan entretenida mirando los “100 metros” en la arena política estadounidense. Llevo 24 horas a carcajadas.

Pero, también me pregunto dónde estuvieron esos mismos republicanos durante todo un año. Estuvieron apoyando a Trump, justificando a Trump haciendo campaña por Trump. Que nadie se olvide de eso. Que nadie se olvide de que este tipo que se exhibe a sí mismo como un “ganador” porque  tiene una táctica infalible de atacar sexualmente a las mujeres y que considera que tiene “derecho” a hacerlo porque es una “celebridad”, es el mismo cerdo que acusó a los emigrantes mexicanos de “violadores”.

La pregunta que nos debemos colocar es si, ¿puede el Partido Republicano forzar la salida de Trump del “ticket” a la Casa Blanca? Y, si puede todavía salvar los resultados de las elecciones paralelas para el Senado (en particular).

La respuesta es: probablemente no.

En primer lugar, porque están atrapados, bajo de un punto de vista práctico y, también jurídico-electoral, con Trump como candidato. La votación anticipada ya inició en diversos Estados y los efectivos de las fuerzas armadas, estacionados en el exterior, ya están votando por correspondencia. O sea, cerca de 400 mil votos ya fueron emitidos. Y, en segundo lugar, porque en sus propios estatutos internos, el artículo 9 prohíbe al partido republicano sustituir al candidato, después de la decisión de la convención.

Pero, ¿qué puede hacer el GOP para eliminar la toxicidad de Trump y evitar su implosión en la escena política norteamericana?

161009Primero, para evitar la contaminación tóxica de Trump sobre las diversas campañas paralelas para el Senado y salvar su posición en Capitolio, el RNC puede retirar el apoyo financiero y logístico al que ya no considera como un candidato que representa al GOP. O sea, crear la “distancia higiénica” y, al mismo tiempo desviar recursos materiales y humanos, estratégicos, para reforzar a los candidatos al Congreso de la Unión.

Segundo, y parece ser que ya está en marcha esta estrategia (véanse los nombres de los líderes del GOP y de congresistas y senadores que ya retiraron el apoyo a Trump), al no apoyar a Trump, le retira automáticamente los votos que controla en el Colegio Electoral, donde los puede transferir a Mike Pence o a otro nombre optado por las bancadas en la Cámara y en el Senado. Lo que es perfectamente válido, bajo de un punto de vista jurídico electoral, dentro de lo previsto en la normatividad vigente en Estados-Unidos y, que además tiene un precedente histórico.

Finalmente, me permito enfatizar las lecciones que debemos retirar de este episodio electoral bochornoso de nuestros vecinos.

Es evidente que para algunos políticos mexicanos que encuentran “chistoso” levantar las faldas de las muchachas o sacar fotos babeándose sobre las niñas el “Bill Cosby moment” de Donald Trump debe parecer incomprensible.

Pero, si muchas veces Estados Unidos está en el lado errado de la historia, en este caso preciso, debemos retirar lecciones de la reacción de rechazo de la opinión pública norteamericana al comportamiento de” predador sexual” y a las manifestaciones misóginas de los personajes públicos. Son graves, son odiosas y deben ser fundamento para que todas nosotras le neguemos nuestro voto.

Tal como lo está haciendo (finalmente) Estados Unidos, también nosotras (os) debemos, en México decir: ¡Ya basta!

¡Ya Basta de comportamientos misóginos, de discursos machistas y de mantener una posición de silencio cómplice ante la subcultura de la violencia de género que perpetua la impunidad frente a los feminicidios y contamina toda la sociedad con la aceptación del discurso de odio, de discriminación contra las mujeres!