Secretarías o descentralizados / Hugo Gama

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Hugo Gama es Maestro en Derecho por la Universidad La Salle México, así como abogado especialista en propiedad industrial

Hugo Gama es Maestro en Derecho por la Universidad La Salle México, así como abogado especialista en propiedad industrial

Los entendedores de la administración pública y del derecho administrativo, preferirían contar con organismos descentralizados que con dependencias centralizadas, pues como sabemos, los primeros cuentan con personalidad jurídica y patrimonio propio, mientras las segundas no

Morelia, Michoacán, 24 de julio de 2015.- El anuncio del Gobernador Electo de Michoacán respecto de la posible desaparición de las secretarías de los Jóvenes, Mujer, Migrantes e Indígenas ha provocado reacciones en diferentes direcciones, más son las de oposición que a favor, pues dichos sectores, principalmente las mujeres e indígenas presumen disminución en su importancia, lo que de acuerdo a sus dichos, sería un retroceso.

Cuando dichas dependencias básicas fueron consideradas en la Ley Orgánica de la Administración Pública Centralizada que entró en vigor el 16 de febrero del 2008, el discurso fue de justicia social y de colocar en su justa dimensión a dichos sectores.

El hecho de que los Institutos de la Mujer, de los Jóvenes, Indígenas y Migrantes pasarán a convertirse en secretarías se consideró como una acción positiva, pues la relevancia de dichos sectores fue en mayor consideración, aunado que en dicho sentido Michoacán se convirtió en pionero a nivel nacional.

Esa mayor relevancia que se les dio a dichos sectores por dejar de ser organismos descentralizados y pasar a nivel de secretarías es sin duda provocador, y puede generar en varios la aparición del “yo conductista”, sin embargo, la conceptualización y el anhelo individual no debe estar por encima del beneficio colectivo, es decir, aunque el hecho de que dichas áreas tengan el carácter de secretarías, ello no significa que de esa manera se podrán resolver los problemas y necesidades de esos sectores.

Los entendedores de la administración pública y del derecho administrativo, preferirían contar con organismos descentralizados que con dependencias centralizadas, pues como sabemos, los primeros cuentan con personalidad jurídica y patrimonio propio, mientras las segundas no, pues están sujetas a un control central administrativo, financiero y patrimonial, condiciones que merman la capacidad de decisión y de gestión.

Ser parte de la administración pública central, implica someter las dependencias a una lógica burocrática entorpecedora, pues la voluntad del sector y de quienes encabezan las áreas se encuentran inmersas y sometidas a la voluntad de otras áreas, lo que dificulta la capacidad para convenir o concurrir recursos con la federación u organismos internacionales.

Un gran problema de los gobiernos de todo el país, es la idea que tienen respecto de dichos sectores, pues los ven aún como grupos vulnerables, y no como agentes económicos o de transformación social, pues todavía se generan las políticas públicas como programas sociales y no como estrategias para detonar el desarrollo sectorial, regional y local. Bajo dicha lógica, incluso no tendría razón de ser tener secretarías ni organismos descentralizados, bastarían direcciones de área de la secretaría de Política Social.

De manera personal, considero que contar con organismos descentralizados, podría permitir mayor capacidad de gestión, pues por las características de dichas figuras administrativas, los convenios y la concurrencia se gestionaría de manera directa; se tendría capacidad para generar espacios de desarrollo de las actividades productivas endógenas de las regiones del Estado y de dichos sectores, tal y como sucede con el Instituto del Artesano (cambio de nombre que no me agrada porque desaparece la mística y relevancia que otorgaba la denominación Casa de las Artesanías).

Sin duda alguna es necesario revisar los indicadores y resultados, pero también la inversión que representa contar con dependencias con el nivel de secretarías; es necesario revisar el aspecto financiero y justificar las dependencias, pues existen organismos descentralizados como la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte o el Sistema DIF que en el Presupuesto de Egreso 2015, cuentan con mayor presupuesto que las secretarías en cita.

Esperemos se tome la mejor decisión en beneficio de los michoacanos, no podemos continuar con visiones paternalistas, es momento de dar el brinco a la visión de desarrollo y crecimiento, soy un convencido que las injusticias sociales, la desigualdad, la inseguridad se debe a la falta de oportunidades académicas, económicas y de empleo, por ello a mi juicio, las políticas públicas deben dar un giro, y deben conceptualizarse de una manera diferente a la tradicional y bajo un esquema administrativo facilitador.