Artesanía, motor económico de los pueblos indígenas

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El ser artesano es la mejor herencia que le podemos dejar a nuestros hijos, señalan orfebres de Uruapan

El ser artesano es la mejor herencia que le podemos dejar a nuestros hijos, señalan orfebres de Uruapan

Además de ser una de las expresiones culturales más representativas de los pueblos indígenas de Michoacán, la actividad artesanal también es el motor económico de los grupos étnicos, de ahí la importancia de que esta tradición se preserve, ante la amenaza que representa el establecimiento de culturas ajenas

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Uruapan, Michoacán, 09 de abril de 2015.- Además de ser una de las expresiones culturales más representativas de los pueblos indígenas de Michoacán, la actividad artesanal también es el motor económico de los grupos étnicos, de ahí la importancia de que esta tradición se preserve, ante la amenaza que representa el establecimiento de culturas ajenas.

Para quienes se dedican a la labor, el ser artesano no es solo una manera de obtener ingresos económicos para el sustento familiar, sino que es una forma de vida de la que se sienten muy orgullosos, a pesar de que muchas de las veces no tienen las ventas que esperan ni las oportunidades que requieren para comercializar lo que fabrican.

“El ser artesano es la mejor herencia que le podemos dejar a nuestros hijos para que salgan adelante en la vida”, afirmó Don Antonio Domínguez Ayala, originario de Capula, quien es uno de los expositores del Tianguis Artesanal de Domingo de Ramos de Uruapan.

Mientras acomodaba y limpiaba de polvo la loza que vende, Don Antonio dijo sentirse muy orgulloso de dedicarse a la fabricación de arte popular, actividad que dijo le fue enseñada por su padre y abuelos, a quienes siempre les estará agradecido por haberle indicado el camino para aprender este oficio al que le tiene mucho cariño.

Con nostalgia recuerda que cuando era niño no le daba el valor que tiene la actividad artesanal, oficio del que con mucho esfuerzo y sacrificio le dio para mantener y formar a sus 10 hijos. “Así como mis padres y abuelos me enseñaron, yo también hice lo mismo con mi familia y ahora la mayoría de mis hijos se dedican a fabricar loza de barro”.

Otra de las poblaciones representativas de Michoacán en materia artesanal es Santa Clara del Cobre, en donde la gran mayoría de las familias siguen heredando esta actividad a las nuevas generaciones.

“La mejor escuela para aprender el oficio artesanal está en cada familia”, enfatizó Josefina Parra Téllez, quien está al frente de uno de los puestos ubicados en la plaza Mártires de Uruapan en el centro de la ciudad.

Proveniente de una familia que se dedica a forjar el cobre, Doña Josefina considera que esta tradición seguirá vigente en tanto se siga heredando este oficio y a la vez, se ponga un freno a la llegada de otras culturas que no son representativas de las raíces michoacanas.