Arquidiócesis de Morelia prepara Centros de Jóvenes por la Paz

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En el caso de los recientes sucesos trágicos en la comunidad de Arantepacua, Carlos Garfias reiteró que la Iglesia ha fungido como facilitadora del diálogo en esa comunidad y con las autoridades

En el caso de los recientes sucesos trágicos en la comunidad de Arantepacua, Carlos Garfias reiteró que la Iglesia ha fungido como facilitadora del diálogo en esa comunidad y con las autoridades

Acerca de las acciones en pro de la paz y la atención a jóvenes, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, señaló que en algunas localidades del Estado han venido trabajando los llamados Centros de Escucha, donde trabajadores sociales, psicólogos o sacerdotes atienden a víctimas de la violencia

Morelia, Michoacán, 16 de abril de 2017.- El Sr. Arzobispo D. Carlos Garfias Merlos sostuvo este domingo su segunda Rueda de Prensa con los medios de comunicación impresos y electrónicos en el patio de la Mitra (Anexo de Catedral).

Allí dio lectura al Comunicado 02-2017, en el que, al desear Felices Pascuas de Resurrección a todo el Pueblo de Dios y personas de buena voluntad, también parangonó la Pascua de Cristo con el paso de la violencia a la paz, que nec esita nuestra tierra. (V. Anexo).

En el turno de Preguntas y Respuestas, fue cuestionado sobre el caso de un «judas» que en el Municipio de Tancítaro habría fallecido durante la escenificación parroquial de la Pasión de Cristo el viernes pasado.

Sobre el particular , Mons. Garfias excusó no tener detalles de tan lamentable suceso, pues corresponde esa localidad a la vecina Diócesis de Zamora.

Preguntado acerca de las acciones en pro de la paz y la atención a jóvenes, señaló que en algunas localidades del Estado han venido trabajando los llamados Centros de Escucha, donde trabajadores sociales, psicólogos o sacerdotes atienden a víctimas de la violencia, «para empezar a darles acompañamiento en la escucha, en transformar los sentimientos de rabia, de venganza, de rencor de las víctimas de la violencia, para ir transformándolas» y que se puedan reincorporar a la vida normal.

Se están poniendo las condiciones para abrir otros Centros de Escucha y asimismo, se está preparando lo que serán los Centros de Jóvenes por la Paz.

Sobre este particular, aclaró: «Se pretende crear grupos de jóvenes, a quienes durante siete u ocho meses se les dé un Programa de Atención Lúdico-Deportiva, y desde ésta se les pueda generar capacitación para que no deserten de los estudios y capacitación para que puedan tener mejores condiciones laborales en dado caso, y poder hacer allí una vinculación directa con empresas y con gente que les pueda proporcionar, primero, la capacitación y luego el trabajo».

Por otra parte, y dados los casos de homicidios de sacerdotes, se le preguntó si ha previsto algunas acciones para dar seguridad a los presbíteros y si sabe de alguna amenaza a alguno de ellos. Mons. Garfias contestó que, «naturalmente, parte de prepararnos para generar esta Cultura de Paz es también tomar las precauciones que humanamente sean debidas, siempre confiando en que estamos en el empeño de cumplir la misión que tenemos de parte de Dios, que es nuestra vocación para evangelizar y que hay que realizar a costa de todos los riesgos, como ustedes realizan su misión de ser reporteros a costa de los riesgos que en un momento dado les pueda implicar: es lo propio que nos toca como sacerdotes», y dijo no saber de alguna amenaza contra algún sacerdote de la Arquidiócesis.

Finalmente, en el caso de los recientes sucesos trágicos en la comunidad de Arantepacua, reiteró que la Iglesia ha fungido como facilitadora del diálogo en esa comunidad y con las autoridades.

Luego de dirigir la oración y dar su bendición a los presentes, el Sr . Arzobispo avisó a los reporteros que, en razón de que debe prepararse para participar en la Asamblea Episcopal a efectuarse la última semana de abril en la Ciudad de México, no se realizará la Rueda de Prensa del domingo 23 de este mes, pero se reunirá nuevamente con la Prensa el domingo 30 de abril después de la Misa de 9:00 a.m.

Morelia Mich., Domingo 9 de Abril de 2017

Boletín de Prensa 02-17 ANEXO COMUNICADO 02-2017 LA PASCUA ES EL PASO DE LA VIOLENCIA A LA PAZ*

Hoy celebramos en la Iglesia la Resurrección del Señor Jesús de entre los muertos, misterio central de la fe cristiana.

La victoria de Jesús sobre el pecado y sobre la muerte es la gran razón de nuestra esperanza y de toda nuestra actividad eclesial.

El Nazareno fue ejecutado en una cruz, una víctima inocente de la violencia que afortudamente no quedó vencida en la humillación y en la sepultura, sino que se transformó de víctima en generador de vida y de paz.

Ésta es la gran fiesta cristiana que se prolonga por siete días en su inicio y, más ampliamente, anima por siete semanas la fe de los cristianos.

La Pascua, que es el paso de la muerte a la vida, de la oscuridad a la luz, de la violencia a la paz, expresa el triunfo de Dios, la victoria de Jesús sobre el mal.

La Resurrección es la razón de todas las esperanzas en una vida mejor para la humanidad y alienta el esfuerzo de quienes buscamos la paz y mejores condiciones de vida digna en las personas y en los pueblos.

Cristo Resucitado es nuestra paz porque ha vencido el odio y la violencia generada por el pecado. En Jesucristo nos apoyamos para construir la paz, pues en Él tenemos la certeza de que es posible y de que vale la pena cualquier esfuerzo para alcanzarla.

Jesucristo Resucitado es la razón que alienta nuestro esfuerzo de construir la paz en cada proyecto de pastoral, en cada acción y en cada estrategia de ejecución.

Desde Cristo Resucitado será posible que en nuestro entorno muchas personas encuentren razones para abandonar el miedo y la indiferencia y para hacer esfuerzos firmes a favor de la paz. Felices Pascuas deseo a todos, cristianos y no cristianos, hombres y mujeres de buena voluntad.

Les hago partícipes de la alegría y de la esperanza pascual que nos asegura que la violencia, la mentira y la corrupción tienen su límite y no tienen futuro.

El futuro está en la justicia y la paz, en la Vida Eterna. ¡Felices Pascuas para todos!

Por una cultura de paz Junto con la oración, para animar la construcción de una cultura de paz, es necesario propagar mensajes de paz, que estimulen la inteligencia y los sentimientos de las personas a contribuir con sus capacidades a erradicar las formas ordinarias de violencia y a construir la paz en los diversos ambientes. “Felices los que trabajan por la paz porque serán llamados hijos de Dios” (Mt 5, 9).

Esta bienaventuranza es una promesa y una buena noticia, de que la paz es posible y no podemos renunciar a ella. Los que trabajan por la paz, aman, protegen y defienden la vida en su integridad.

También es necesario un nuevo modelo de desarrollo y de economía, así como una imprescindible educación para generar una cultura de la paz desde la familia y desde las instituciones.

Es necesario enseñar a los hombres a amarse y a educarse para la paz, y a vivir con benevolencia, más que con simple tolerancia. Pensamientos, palabras y gestos de paz crean una mentalidad y una cultura de la paz, una atmósfera de respeto, honestidad y cordialidad.

Es fundamental que se cree el convencimiento de que “hay que decir no a la venganza, hay que reconocer las propias culpas, aceptar las disculpas sin exigirlas y, en fin, perdonar”.

Hago un llamado para promover valores, actitudes y comportamientos que propicien en la ciudadanía una cultura de paz a través de una campaña de mercadotecnia social, generando espacios de convivencia y encuentro entre las personas que fortalezcan lazos de comunidad y acción ciudadana, y fortaleciendo el capital social de organizaciones, instituciones y sociedad civil que impulsan proyectos y acciones a favor de la paz, con la finalidad de potenciar las condiciones para promover redes de apoyo que propicien el impacto de la reconstrucción del tejido social.

* Morelia Mich., a 16 de abril de 2017.