Cerro de la Cruz y Jicalán presentan riesgos para la población de Uruapan

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Nuevas presas deberán construirse en varios polígonos que, de manera conjunta, suman alrededor de 200 hectáreas, superficie que corresponde a un 45% de las que en la temporada de estiaje fueron incendiadas

Nuevas presas deberán construirse en varios polígonos que, de manera conjunta, suman alrededor de 200 hectáreas, superficie que corresponde a un 45% de las que en la temporada de estiaje fueron incendiadas

Autoridades determinan que como acción inmediata en la zona afectada por los incendios forestales de hace unos meses se deben construir más de 13 kilómetros de presas de materiales diversos; ello como alternativa emergente para prevenir mayores daños

Uruapan, Michoacán, 07 de septiembre de 2016.- La Comisión Ejecutiva de Restauración y Reforestación en los Cerros de La Cruz y Jicalán ha identificado los sitios de mayores riesgos para la población que se ubica en torno a la falda de estos cuerpos. Como acción inmediata, se deben construir más de 13 kilómetros de presas de materiales diversos, ello como alternativa emergente para prevenir mayores daños.

Estas presas deberán construirse en varios polígonos que, de manera conjunta, suman alrededor de 200 hectáreas, superficie que corresponde a un 45 por ciento de las que en la temporada de estiaje fueron incendiadas.

De acuerdo a los trabajos que realizó el grupo técnico interinstitucional, conformado por personal del Ayuntamiento de Uruapan e instituciones del sector ambiental, tanto del Gobierno del Estado como de las delegaciones federales, se determinó que las colonias Ampliación Cuauhtémoc, Residencial Don Vasco, Las Lomas, San José de la Mina, Observatorio, Popular Campestre, Granjas de Bellavista e Infonavit Balcones son las que tienen mayores riesgos de sufrir percances por los caudales que, de manera natural, descienden del Cerro de la Cruz.

“Son precisamente estas las que se deben proteger con la construcción de represas para detener material vegetal y lodos, pero además, servirán para permitir la infiltración de agua y evitar mayores deslaves”, explicó Ricardo Luna García, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático de Michoacán (SEMARNACC).

El grupo técnico interinstitucional ha trabajado arduamente para identificar las pendientes de mayor riesgo por el deslizamiento de suelos en una jornada maratónica. Con información logística, técnica y una evaluación en campo, determinó que, de manera urgente, se requieren construir presas para retener los socavones y todo tipo de material que se pueda deslizar terrenos abajo y causar tragedias como las que ocurrieron el fin de semana pasado.

De acuerdo al grupo de técnicos, los deslaves están ocurriendo en sitios incendiados, desde los terrenos altos, los medios y los situados en la parte más abajo del Cerro de la Cruz y el Cerro de Jicalán, colindantes ya con la mancha urbana que, año con año, sigue extendiéndose hacia las zonas de mayor riesgo.

Como propuesta de atención inmediata, el grupo analizó diferentes propuestas de trabajo preventivo. El mayor reto es construir presas, en algunas se pueden colocar costales de tierra, que es lo más práctico, pero en otros sitios necesariamente se requiere subir material, como piedras u otro tipo de mampostería.

Se destacó también que, después de los incendios forestales que sufrió la parte arbórea, se habían construido 38 presas, las cuales ahora se encuentran saturadas de material, una minoría están rotas o semidestruidas, pero gracias a estos trabajos que se realizaron con antelación, se logró evitar que los daños fueran mayores.

“Esto nos permite hacer una evaluación positiva, es lo que debemos hacer de manera inmediata para retener los suelos que perdieron cubierta vegetal, ya sea con presas de geocostales, presas de gavión o presas de piedra acomodada”, expuso el titular de la SEMARNACC.

De acuerdo al grupo técnico, para construir los 13.2 kilómetros de presas necesarias, se requieren mil metros cúbicos de geocostal, 1800 metros cúbicos de presas de gavión, y 928  metros cúbicos de presas de piedra.

Para todo, es necesaria una inversión mínima de 5.6 millones de pesos, donde el mayor costo se identifica en mano de obra, que va desde la construcción de presas hasta el acarreo de material a lo largo de las laderas más empinadas.

Después de la evaluación, todas las dependencias involucradas en la Comisión Ejecutiva de Restauración firmaron el estudio concluyente para darle el respaldo suficiente y solicitar que se declare una contingencia ambiental o, en su caso, que cada institución gestione por su cuenta una cantidad de recursos que serán necesarios para construir las presas de manera inmediata.

En esta Comisión del sector ambiental participan la SEMARNACC, el Ayuntamiento de Uruapan, la CDI, la Comisión Forestal del Estado de Michoacán (COFOM), PROFEPA, CONAFOR, SEMARNAT, PROFECO, IMSS, entre otras autoridades, además de ciudadanos de Uruapan y organizaciones populares.