En temporada vacacional, difunde Carlos Garfias el Decálogo del Turista

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Como es un tiempo de salir de casa, les propongo este Decálogo que puede ayudar a disfrutar sanamente los días de descanso: Garfias Merlos

Como es un tiempo de salir de casa, les propongo este Decálogo que puede ayudar a disfrutar sanamente los días de descanso: Garfias Merlos

Las vacaciones son un tiempo que estudiantes, profesores y padres de familia tienen para el esparcimiento sano y de encuentro con Dios, buscando con ánimo alegre disponerse para regresar a un nuevo año escolar y seguir su formación para prepararse y llegar a ser personas preparadas en bien de la sociedad y de la Iglesia, expresó el arzobispo de Morelia

Tiberias de Galilea, Israel, 09 de julio de 2017.- EL DECÁLOGO DEL TURISTA

Es tiempo de vacaciones y de esparcimiento,  por lo que invito a los padres de familia aprovechar este tiempo de vacaciones con sus hijos y con los demás miembros de su familia. Los padres y los hijos tienen el derecho al descanso porque el descanso es una alto « sagrado ».

Las vacaciones son un tiempo que estudiantes, profesores y padres de familia tienen para el esparcimiento sano y de encuentro con Dios, buscando con ánimo alegre disponerse para regresar a un nuevo año escolar y seguir su formación para prepararse y llegar a ser personas preparadas en bien de la sociedad y de la Iglesia.

Como es un tiempo de salir de casa, les propongo este Decálogo que puede ayudar a disfrutar sanamente los días de descanso:

1.- Respeta los lugares a donde vas en vacaciones, considerándolos como tu casa y como tu patria.
2.- Relaciónate con las personas del lugar con cortesía y disponibilidad: con ellos, a acogerte y hospedarte, aunque sea, prevalentemente, por motivos económicos.
3.- Goza todo lo que la naturaleza te ofrece, cogiendo en ella un recurso espiritual y psicológico para renacer después de un tiempo de trabajo.
4.- Cuida tu vida espiritual durante el periodo de vacaciones. También el alma tiene necesidad de reanimarse.
5.- No abandonar en casa personas ancianas o enfermas, especialmente papás o parientes. Sería un gesto inhumano y no podrías estar tranquilo y reposado.
6.-  No abandonar por el camino perros, gatos y animales que te hagan compañía durante todo el año. No puedes utilizar a los animales con el mismo criterio con que se usan y se tiran los pañuelos desechables.
7.- No estresarse con actividades de varios géneros, que en lugar de darte bienestar te llevan a la fatiga.
8.- No ir a la búsqueda de amores de verano. Dejan el tiempo en que encuentran y en muchos casos son meteoros que pasan, provocando sólo daño a ti mismo y a otros.
9.- Sé serio en todas las circunstancias, con esa seriedad que sabrás conjugar perfectamente al respecto, pero también las sanas diversiones.
10.- No abusar de lo todo que has tenido hasta ahora, incluido el sol, el mar y todo lo demás. Podría dañar seriamente tu salud. Sé, por tanto, prudente y cuidadoso.

LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ DESDE LA BASE SOCIAL

La construcción de la paz sigue siendo una urgencia y es una tarea que exige la corresponsabilidad que demanda nuevas formas de responsabilidad social que favorezca la participación de todos.

Por un lado, es necesario que las instituciones asuman las responsabilidades que les competen en sus ámbitos de competencia y por otro es necesario que la sociedad civil asuma su propia responsabilidad, sin olvidar que la gran mayoría de la población no está vinculada de manera estable con las instituciones sociales, políticas, religiosas y económicas.

En estas circunstancias es más difícil la corresponsabilidad, pero hay que seguirla procurando y favoreciendo de todas las formas posibles.

La construcción de la paz no podrá consolidarse si no se incorpora a los empleados, a los campesinos, a los estudiantes y a los profesionistas. También hay que poner atención especial a los sectores más vulnerables para ser víctimas de la violencia como los niños, los jóvenes y las mujeres.

Esto significa que la construcción de la paz incluye una acción educativa de gran calado y transversalidad que forje una cultura que integre valores como la tolerancia, el respeto, la solidaridad y el servicio. Es importante pensar que este gran desafío nos pide incluir a las personas a la par que a las instituciones en este esfuerzo por superar el clima de violencia.

Por ello, La Iglesia católica se propone hacer esta tarea educativa desde su propio ámbito, promoviendo talleres por la paz en los espacios eclesiales como son las parroquias de la ciudad y de las  demás zonas de la arquidiócesis,  en las pequeñas comunidades y en las asociaciones de laicos, con el fin de que todos puedan participar en esta noble tarea.

Esta educación por la paz incluye la construcción de capacidades personales de índole humana y espiritual.

Es necesario que las familias y las escuelas se sumen a esta tarea educativa.

También los medios de comunicación social tienen que están invitados a tomar su propia responsabilidad educativa, es fundamental que informen de estas pequeñas experiencias y publiquen los esfuerzos que se hacen en todos los ámbitos de la sociedad a favor de la paz. En Cristo, nuestra Paz

 Carlos Garfias Merlos,
Arzobispo de Morelia