La persona no debe ser vista como instrumento o peldaño: Suárez Inda

Pin on PinterestShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn
En cuanto a los gobernantes, Suárez Inda los exhortó a que sean verdaderos servidores públicos, “como se ostentan” y a trabajar para que en el exterior se deje de pensar en Michoacán como un lugar peligroso.

En cuanto a los gobernantes, Suárez Inda los exhortó a que sean verdaderos servidores públicos, “como se ostentan” y a trabajar para que en el exterior se deje de pensar en Michoacán como un lugar peligroso (FOTO: ALEJANDRA ORTEGA)

En rueda de prensa para confirmar el arribo de Carlos Garfias como nuevo arzobispo, el Cardenal de Morelia señaló que el reto más difícil en la actualidad es el cambio cultural, donde no se pone a la persona y a su dignidad en el centro, sino que se le utiliza como instrumento o peldaño

Morelia, Michoacán, 06 de noviembre de 2016.- La persona y su dignidad deben ser el centro, lo más importante, aseveró el Cardenal Alberto Suárez Inda, en rueda de prensa para confirmar el nombramiento de Monseñor Carlos Garfias Merlos, como nuevo arzobispo de la arquidiócesis de Morelia.

El hasta ayer arzobispo de Morelia confirmó que el 5 de noviembre el Papa Francisco decidió aceptar la renuncia que por edad presentó hace tres años y que ahora pasará a convertirse en Administrador Apostólico de la Arquidiócesis, sin abandonar la vida religiosa, el oficio de misas y algunas actividades, además de que está considerando cambiarse a vivir a la Parroquia de La Inmaculada, en la colonia Vasco de Quiroga.

Suárez Inda destacó la trayectoria de su sucesor, Carlos Garfias, nacido en Tuxpan, Michoacán, en 1951, ex alumno del Seminario de Morelia, y quien viene de ser obispo de Ciudad Altamirano y de Netzahualcóyotl, así como arzobispo de Acapulco

Aunque indicó que él no está para dar recomendaciones o consejos a su sucesor, el Cardenal de Morelia indicó que su único consejo sería el confiar en lo demás, el tratar de hacer trabajo en equipo, ver lo que sea mejor para el pueblo michoacano y que siga siendo un hombre de Dios.

En cuanto a los gobernantes, Suárez Inda los exhortó a que sean verdaderos servidores públicos, “como se ostentan” y a trabajar para que en el exterior se deje de pensar en Michoacán como un lugar peligroso.

Cuestionado en torno a un diagnóstico de Michoacán, indicó que lo más difícil en este momento es ese cambio cultural en el cual no se pone en el centro a la persona y su dignidad, sino que se le utiliza como instrumento o como peldaño, situación que se presenta en la política, en los sindicatos, en la vida diaria y lamentablemente en ocasiones también al interior de la Iglesia.

Alberto Suárez Inda indicó que en casi 22 años como arzobispo nombró a alrededor de 200 nuevos sacerdotes, de los cuales la mayoría siguen ejerciendo, aunque entre 4 y 6 han muerto -2 de ellos asesinados- y alrededor de 6 ó 7 han decidido abandonar el ministerio, lo que calificó como lamentable.

Además, aunque destacó que se han logrado cosas muy importantes, también subrayó que son muy limitados los recursos con los cuales cuenta la Iglesia Católica y muchos los gastos en la manutención del Seminario, monasterios, sacerdotes y obras sociales o de caridad.

También reconoció que se va insatisfecho, porque hay muchas cosas que no se han podido lograr; no se ha podido ayudar a los sacerdotes como era necesario; y, no se ha podido preparar a los laicos como verdaderos apóstoles.