DestacadasEstado

Peligrosas, propuestas para legalizar uso de armas: Víctor Gutiérrez

Víctor González señaló que a pesar de que la agresividad es un mecanismo de defensa, si ésta viene acompañada de la intolerancia y la frustración, "nos podemos convertir en un peligro para los demás, pues podemos tomar cualquier instrumento que tengamos a la mano para acabar con nuestro enemigo”
Víctor González señaló que a pesar de que la agresividad es un mecanismo de defensa, si ésta viene acompañada de la intolerancia y la frustración, «nos podemos convertir en un peligro para los demás, pues podemos tomar cualquier instrumento que tengamos a la mano para acabar con nuestro enemigo”

La agresividad es inherente al ser humano, pues es un mecanismo de protección, pero la agresividad se puede convertir en agresión cuando la persona se encuentra en peligro y tiene dos opciones, o corre para salvarse o se enfrenta, afirma el especialista en Psicología Forense y Psicología Criminal

Morelia, Michoacán, 26 de julio de 2017.- La agresividad es inherente al ser humano, pues es un mecanismo de protección, pero la agresividad se puede convertir en agresión cuando la persona se encuentra en peligro y tiene dos opciones, o corre para salvarse o se enfrenta, afirma el especialista en Psicología Forense y Psicología Criminal, Víctor Gutiérrez Olivarez.

Por ello consideró inadecuadas y peligrosas las propuestas hechas en los congresos para legalizar el uso de armas a la población.

Víctor González señaló que a pesar de que la agresividad es un mecanismo de defensa, si ésta viene acompañada de la intolerancia y la frustración, «nos podemos convertir en un peligro para los demás, pues podemos tomar cualquier instrumento que tengamos a la mano para acabar con nuestro enemigo, o quien consideramos que es nuestro enemigo».

“Es así que alguien que no tiene tolerancia a la frustración, es capaz de echarle su coche encima al otro”, dijo, lo que pondría en peligro a todos y si a esta psicosis se le agrega el descontento social que existe entre la población por las políticas públicas, el problema se vuelve mayor.

Al respecto, el especialista señaló que en un estado de neurosis, como el que tienen muchos ciudadanos, se pueden tener muchas fantasías, «podemos creer que componemos y descomponemos el mundo, pero cuando vemos que nuestra fantasía no corresponde a la realidad, la persona se frustra y ataca».

Entonces, si se aprueban leyes como las que permiten la portación de armas a cualquier ciudadano, como ya hay varias propuestas, estas personas no dudarían en usar esa arma para acabar con el otro.

Y recordó que en este sentido, ya en el Siglo XVIII se prohibió el uso de la violencia, en aquél tiempo cuando los problemas se dirimían con retos a duelo, y aparece por primera vez el concepto de seguridad pública, que se refería a algo más amplio que lo que ahora entendemos.

Así, la seguridad pública se refiere a los elementos necesarios para que el individuo tenga una vida sana, que pudiera vivir de forma tranquila y armónica y no era este solo un tema de policías, enfatizó.

Entonces, abundó, los soberanos decidieron desarmar a sus súbditos y el Estado ofreció a cambio dar garantías para la seguridad de los pobladores y sus bienes materiales.

Gutiérrez Olivarez advirtió que las propuestas legislativas que tienden a despenalizar el uso de las armas, parecen más un negocio que otra cosa y el peligro es que no se toma en cuenta en ninguna de ellas, la situación psicológica de las personas.

“Alguien que no tiene tolerancia a la frustración va a agredir y si trae un arma la va a usar y esto nos pone en peligro a todos”, sentenció.

Y abundó que en el estado de psicosis en el que vivimos, no se puede aprobar una ley como ésta bajo pretextos emergentes, porque será muy difícil que estas leyes procuren conocer la situación psicológica del individuo que va a adquirir un arma, aunque sea de forma legal en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), todo ser humano tiene un impulso agresivo que se pude convertir en un ataque. “Por ello el Estado debe seguir dándonos las garantías de seguridad”, concluyó.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba