Preocupa a Iglesia Católica situación actual de Michoacán

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Obispos de Michoacán, encabezados por el Cardenal de Morelia, Alberto Suárez Inda, emitieron un mensaje sobre la situación actual en tierras michoacanas

Obispos de Michoacán, encabezados por el Cardenal de Morelia, Alberto Suárez Inda, emitieron un mensaje sobre la situación actual en tierras michoacanas

Los obispos de Michoacán denuncian que continúan las extorsiones, los asesinatos a plena luz del día; los bloqueos de carreteras; la suspensión de clases; el robo de vehículos en carreteras; la desaparición de personas; y, la falta de empleos, entre otras problemáticas

Morelia, Michoacán, 05 de septiembre de 2016.- La Iglesia Católica manifestó su preocupación por la situación actual de Michoacán. Esto, mediante un documento denominado “Mensaje de los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Morelia”, publicado originalmente en el semanario católico “Comunidad Cristiana”.

De acuerdo con el documento, los obispos de Michoacán encabezados por el Cardenal de Morelia, Alberto Suárez Inda, denuncian con tristeza que la entidad sigue arrojando datos preocupantes.

Al respecto, destacan la persistencia de hechos como las extorsiones telefónicas y la intimidación a través de las redes sociales; los asesinatos a plena luz del día y en espacios públicos; y, el frecuente bloqueo de carreteras por parte de grupos que emplean ese recurso para hacerse escuchar, pero lesionan la tranquilidad y el derecho de los demás al libre tránsito.

De la misma forma, señalan entre la problemática los métodos emplearos por algunos grupos que se oponen a la Reforma Educativa y suspenden las clases en perjuicio de niños y adolescentes; el robo de vehículos en carretera, dejando a sus propietarios a la deriva; la desaparición de personas y la escases de empleo.

Igualmente, los obispos de Michoacán destacan que sigue existiendo el cobro de derecho de piso por parte de grupos criminales; la inseguridad incluso al interior del domicilio de las familias, a donde acuden los criminales a delinquir; la migración forzada de familias del campo y de los pueblos; la desconfianza de los ciudadanos para denunciar delitos ante las autoridades; y, el proyecto de Mando Único de las fuerzas policiales, que ha generado confusión en la ciudadanía.

En contraparte, la Iglesia Católica resalta su posición ante la desafiante realidad, ya que no se ha refugiado en la resignación, sino que ante la ineficiencia y lentitud de las autoridades para garantizar la seguridad o impartir justicia destaca el surgimiento de organizaciones civiles que observan la realidad y brindan asesoría para evitar riesgos en la vida, en la salud, en las pertenencias y propone soluciones a las autoridades.

Además, subraya que algunas experiencias de organización ciudadana para la autodefensa de las comunidades han frenado la comisión de delitos y han impedido vejaciones y atropellos hacia los ciudadanos; y, señala que en sus estructuras pastorales se ha potenciado la atención a víctimas de violencia, obteniendo modestos, pero alentadores resultados, así como que en las diócesis se promueven cursos de construcción de paz para agentes de pastoral que puedan convertirse en multiplicadores de estos cursos en beneficio de sus propias comunidades.

También, los obispos afirman que se están fundando grupos de personas llamados “Organismos levadura”, que puedan ser fermento de paz, de justicia y de promoción de la dignidad humana en sus respectivas parroquias.

En el documento se reconoce que estas últimas acciones, aunque buenas, no son suficientes para resolver el grave conflicto que enfrenta la sociedad michoacana, por lo anterior concluye con las siguientes declaraciones:

  • Invitamos a alentamos a todos los católicos y personas de buena voluntad a sumarse promoviendo leyes e iniciativas ciudadanas que nos encaminen a resolver esta situación.
  • Pedimos encarecidamente a todos fomentar la cultura de la reconciliación y el diálogo como camino seguro para conseguir la paz.
  • Considerando que la paz es un don de Dios, a la vez que la responsabilidad de todos es conservarla y promoverla, les exhortamos a orar insistentemente a Jesucristo que nos conceda este don y nos ayude a ser promotores de paz en la verdad y la justicia.

El documento es firmado por el Arzobispo y Cardenal de Morelia, así como por los obispos Cristóbal Ascensio García (Obispo de Apatzingán); Armando Antonio Ortiz Aguirre (Obispo de Ciudad Lázaro Cárdenas); Gerardo Díaz Vázquez (Obispo de Tacámbaro); Javier Navarro Rodríguez (Obispo de Zamora); Carlos Suárez Cázares (Obispo Auxiliar de Morelia); Víctor Alejandro Aguilar Ledesma (Obispo Auxiliar de Morelia); Herculano Medina Garfías (Obispo Auxiliar de Morelia); y, Jaime Calderón Calderón (Obispo Auxiliar de Zamora).