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“Amores perros” de Alejandro González Iñárritu inaugura el 18o. FICM

Alejandro González Iñárritu fue el invitado de honor de la ceremonia inaugural. En la rueda de prensa previa, anunció que para celebrar su vigésimo aniversario, Amores perros llegará de nuevo a los cines a partir de la próxima semana en versión remasterizada.

Morelia, Michoacán, 29 de octubre de 2020.- La noche del miércoles 28 de octubre iniciaron de manera formal las actividades del 18º Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). Los organizadores de esta celebración del cine mexicano, que este año llega a su mayoría de edad, retomaron las experiencias de los festivales precedentes: el FIC Monterrey que se realizó de manera totalmente digital y el GIFF que se llevó a cabo de manera híbrida en distintos formatos y ciudades del vecino estado de Guanajuato.

Ante la emergencia sanitaria y la estrechez económica, el FICM redujo su duración y número de sedes, de igual manera, prescindirá de las tradicionales fiestas y alfombras rojas. Ahora, la capacidad de las salas se reducirá a la mitad y el ingreso será controlado, siguiendo los protocolos que indiquen las autoridades de salud. 

Las actividades presenciales se llevarán a cabo en los complejos Cinépolis Las Américas y Centro. Mientras que las sedes digitales serán el Canal 22, así como las plataformas FilmIn Latino y Cinépolis Klic. En donde podrán disfrutarse de manera gratuita las 89 películas de la selección oficial del FICM, el Foro de los Pueblos Indígenas, el programa de cortometrajes de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, al igual que algunas funciones especiales nacionales e internacionales.

La función inaugural del 18º FICM fue Amores perros (2000), largometraje debut de Alejandro González Iñárritu. La cinta se estrenó hace veinte años en la Semana de la Crítica de Cannes y estuvo nominada a los Premios Oscar en la categoría de Mejor película en lengua extranjera. Aunque es muy escaso el valor cualitativo de los premios, es innegable que funcionan como una vitrina para cineastas y actores. En el caso de Alejandro González Iñárritu, la nominación de la Academia fue su pase de abordaje a Hollywood, en donde ha forjado una carrera sólida a partir de una filmografía desigual.   

Como suele suceder en este país de extremos, Amores perros se ama o se odia. Resulta cuestionable la afirmación que la posiciona como un parteaguas en el cine mexicano. En cambio, sí dejó en claro que se podían hacer buenas producciones con un presupuesto decente y que se puede comercializar un filme a partir de una banda sonora memorable (rescató aquel viejo tema de Nacha Pop, Lucha de gigantes). Pero lo más importante, al margen de lo desigual de las historias que la integran, es que supo reflejar la atmósfera de un lugar y un momento específicos.

Alejandro González Iñárritu fue el invitado de honor de la ceremonia inaugural. En la rueda de prensa previa, anunció que para celebrar su vigésimo aniversario, Amores perros llegará de nuevo a los cines a partir de la próxima semana en versión remasterizada. Una buena oportunidad para que las nuevas generaciones formen su opinión o para que quienes ya la vieron, confirmen o modifiquen la propia.     

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