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Cartelera Retrospectiva: Kajillionaire

Los miembros de la familia Dyne, sobreviven a base de pequeños hurtos y fraudes con cupones. Su extravagante estilo de vida se trastoca cuando Melanie, una atractiva y parlanchina portorriqueña, se une a sus correrías.

Morelia, Michoacán, 08 de marzo de 2021.- Kajillionaire no es una palabra que forme parte del prestigioso Oxford English Dictionary, referente obligado de la lengua inglesa. Sin embargo, es utilizada informalmente para referirse a una persona que posee una cantidad incalculable de dinero. Aunque no aborda precisamente el tema de la riqueza material, Kajillionaire (2020), es el título de la más reciente película de Miranda July. 

Este es el tercer largometraje que escribe y dirige July (el primero en donde ella no actúa), quien alterna sus actividades como cineasta y artista conceptual, con la actuación y la escritura (en 2015 debutó como novelista con El primer hombre malo, editada en español por Random House). Su memorable e incorrecta ópera prima Tú, yo y todos los demás (Me and you and everyone we know, 2005), es buen punto de partida para adentrarse en su más reciente trabajo, una cinta en donde retoma algunos elementos recurrentes en su obra: el cuerpo como medio de expresión, la incomunicación y el absurdo. 

Los miembros de la familia Dyne, sobreviven a base de pequeños hurtos y fraudes con cupones. Temen a los temblores que azotan frecuentemente a su ciudad y duermen en una desvencijada oficina que sufre las filtraciones de espuma rosada de una fábrica adyacente. Su extravagante estilo de vida se trastoca cuando Melanie, una atractiva y parlanchina portorriqueña, se une a sus correrías, cambiando por completo la percepción del mundo que tiene la menor de los Dyne.

Los coreografiados asaltos a la oficina postal, la limpieza conjunta de la espuma de las paredes y hasta la manera en que se escabullen de su arrendatario, sugieren cierta integración familiar. Sin embargo, poco a poco se va revelando un marcado abuso paternal. ¿Qué mejor ejemplo que el nombre de la hija? Old Dolio, llamada así por la vana esperanza de que un vagabundo ganador de la lotería le heredara parte de sus ganancias.

Pero no es una película sobre una paternidad deficiente. En ese sentido, más bien resalta la importancia que tiene la familia en el desarrollo emocional de una persona. Y es que a pesar de las buenas intenciones, los progenitores se ven limitados por su propia formación, un aspecto que se puede apreciar de mejor manera cuando se es madre e hija a la vez, como la propia directora.

Mientras que la familia Dyne representa la marginalidad. Melanie, animosa y un tanto frívola, representa el espectro social convencional. La actitud posesiva de su madre le permite identificarse con la menor de los Dyne, pero su elevada autoestima le permite resistir con sarcasmo los avances del viejo Robert. Primero el ansia de aventuras y después la atracción sexual que siente por Old Dolio, es lo que la une a esta familia de timadores. 

Las dudas de Old Dolio sobre el amor y la lealtad de sus padres aumentan cuando descubre el origen de su reticencia al contacto físico. Su hosquedad se suaviza después de un sismo particularmente intenso y también debido a las acciones de Melanie, cuya atracción se confirma con la entrega simbólica de un mondadientes. Pero la emancipación de la protagonista no llegará con palabras cariñosas de sus padres ni con la entrega de dieciocho regalos de cumpleaños, a pesar de que ella tiene 26. La verdadera liberación de la joven llega cuando sus padres hacen una declaración de principios como solo ellos saben hacerlo: con un robo descarado y la entrega simbólica de 525 dólares. 

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