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Crisis, Echeverría y López Obrador (Por: Rubén Alcántar)

Lo que actualmente vivimos es realmente preocupante, vivimos un retroceso de prácticamente 50 años, un retroceso a una de las épocas más frías y oscuras de nuestra país, un retroceso a una de las épocas más difíciles para la nación

Morelia, Michoacán, 07 de abril de 2021.- Actualmente frente a todo lo que como país nos ocurre, buscamos miles de explicaciones, algunos hablan de un cambio de régimen, otros de un retroceso, algunos tantos más hablan de una innegable dictadura en potencia, lo que sí es cierto es que, lo que hoy acontece cuenta con una explicación histórica, un trasfondo que nos lleva a entender el porqué de las decisiones que desde palacio nacional se toman.

Todos en este país en algún momento hemos escuchado hablar del “Cardenismo”, una corriente tanto ideológica, como económica, una forma de gobernar y de producir, corriente que logró su máximo auge desde 1934 hasta 1970, esto en historia se le conoce como el “Milagro Mexicano”, una época de gran crecimiento e importantes transformaciones.

De la mano de este llamado milagro vino una explicación global, el acuerdo de “Bretton Woods”, un acuerdo posguerra a nivel global para lograr la reconstrucción mundial tras las afectaciones de la gran guerra. México en este acuerdo resultó beneficiado al quedar justo al centro, por ello la facilidad con la que las empresas del Estado como: CONASUPO, PEMEX, CFE y en su momento TELMEX, lograban producir cerca del 50% del PIB, claro, como siempre ocurre, el mundo cambió.

Cambio a tal manera que llegó la globalización, el modelo de estatización de la economía comenzó a quedar obsoleto; en 1971 culminó la etapa de postguerra y con ella los beneficios que dicho acuerdo generaba, el presidente en ese entonces, Luis Echeverría Álvarez, no logró entenderlo, se empecinó en mantenerlo, todo ello a pesar de que el mundo y la actualidad demandaban algo diferente, los resultados ya todos los conocemos, una crisis de dimensiones catastróficas, de la cual hoy a 50 años de distancia seguimos pagando los estragos.

Nuestro actual presidente fue educado en aquella época, su forma de ver la política, la economía y el gobierno corresponde a aquellos tiempos, a una visión anacrónica, por supuesto que el hecho de que tanto Echeverría Álvarez, como López Obrador busquen compararse con el General Cárdenas no es ninguna coincidencia, son contemporáneos de alguna manera, ambos imprimieron a su gobierno ideas obsoletas a sus tiempos.

No es para nada una casualidad que ambos hayan querido llevar a PEMEX, a la CFE y ahora también a la CONASUPO (o como el gobierno de MORENA quiera rebautizarle) a un auge que es imposible lograr en estos tiempos, hoy como en aquellos lejanos años 70, los cañonazos de efectivo por parte del Estado a sus empresas “productivas” han llegado a grandes raudales, aumentando el déficit público y despilfarrando el ya de por si mermado presupuesto nacional en nada más que simples ocurrencias.

Esta visión anacrónica de la actualidad ya sabemos cómo culmina, detesto personalmente las comparaciones, sin embargo no realizar una entre quien hoy nos gobierna y quien en aquellos días lo hizo resulta prácticamente imposible, su visión de gobernar y dirigir prácticamente todo desde palacio nacional (en aquellos días desde los pinos), el presidencialismo absolutista en el que, la imagen el presidente se vuelve omnipresente y su voz es la única voz autorizada, una sumisión hacia la oposición, los medios de comunicación y cualquier otra figura que piense entrar en la discusión pública, así como, claro, tengo que decirlo, un claro temor a un intento de reelección, nos hacen ver que estamos hablando casi de la misma persona.

Lo que actualmente vivimos es realmente preocupante, vivimos un retroceso de prácticamente 50 años, un retroceso a una de las épocas más frías y oscuras de nuestra país, un retroceso a una de las épocas más difíciles para la nación, es inverosímil que a día de hoy permitamos una vuelta a aquellos días, hoy la defensa de nuestro país está en manos de todas y todos, es nuestra responsabilidad, histórica, patriótica y moral, no permitir la vuelta a aquellos días de oscuridad, de lo contrario, y como dice la famosa frase de Paul Preston “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla” y tristemente el final de esta historia para quien menos termina bien es para México.

Crisis económica 2022 (Por: Rubén Alcántar)

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