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Día de Asueto: Morena, la marca de la mentira

Brotan fallas en la presa J. Múgica, símbolo de vergüenza y corrupción en Michoacán; como buen padre, el alcalde provisional le echa talacha al distrito donde va su hijo de candidato entregando apoyos; Juan Carlos Barragán, positivo a COVID, no paró actividades electorales; el chantaje de Damián Alcázar

Morelia, Michoacán, 28 de mayo de 2021.- Si usted cree que el anuncio que hizo el Pejexito de la compra de la refinería Deer Park -de la que eran dueños, micha y micha, Pemex y la petrolera Shell-, y en la que gastó ¡11 mil 894 millones 656 mil 292 pesos mexicanos!, es ridículamente ofensivo, se equivoca: mi Lupe se vacunó y se siente tan mal, que tiene dos horas haciendo testamento, alega y alega que, de epitafio sólo quiere que le escriban en la lápida una mentada de madre a Morena.

En dos días, no ha querido hacer de comer y menos la limpieza. Que porque el doctor le dijo que no debe de mover el brazo y que le duele tanto tanto, que siente que la vida se le sale por donde entró la aguja con la que los illuminati y la secta de los reptilianos le mandaron poner el chip para controlar su vida y pensamiento. Sí, la casi dueña de mis quincenas es fanática de las conspiraciones cósmicas y amiga de Moni La Vidente.

A poco más de diez días de que se celebren comicios en Michoacán, la Lupe está hasta la maus de tanta cochinada electoral protagonizada por el partido en el poder. Nunca, en todas las elecciones que le ha tocado vivir a la doña, había visto tanta miseria, tanta corrupción y tanta mentira, los tres pantones que pintan de guinda a Morena, el partido venido a menos en Michoacán y que, en su desesperación, hace lo que sea por seguir engañando, mintiendo y traicionando en un tributo eterno a su mesías.

La Ley y las instituciones son un cero a la izquierda para los morenos. Ya ni siquiera se preocupan por maquillar lo que hacen. Se sienten en el poder y, por tanto, invencibles.

Pero el karma no perdona y menos las traiciones. Esta semana, mientras unos desesperados Leonel Godoy, Raúl Morón y Bebé Juanito Bedolla salían a medios a lanzar acusaciones y a llorar, haciéndose las vístimas de mi Papusho, las propias huestes morenistas se encargaban de sacar cobre y mostrarse tal cual son.

Primero fue la adquisición que anunció con bombo y platillo el Pejexito. Una refinería, mega endeudada, que compró por 596 millones de dólares. Sí. Dólares. Con la peor crisis sanitaria por el COVID; con las vacunas a cuenta-gotas y un país convulsionando por su baja economía; con niñas y niños cuyos padres no pueden cubrir los costos de los tratamientos contra el cáncer; con miles desempleados, con miles llorando a sus muertos; con otros exigiendo justicia por la falla en el metro y con más, muchos más deseando despertar del mal sueño. Gastó 11 mil 894 millones 656 mil 292 pesos mexicanos en una vieja refinería de la que ya era semidueño.

¿Le sigo?

Los recorridos que anda haciendo repartiendo apoyos y “supervisando” obras el alcalde provisional de Morelia, el morenista Humberto Arroniz, curiosamente en el distrito electoral 17, Morelia Sureste, ese donde su hijo Iván es candidato de Morena.

El mismo distrito donde la población le ha hecho saber harto y de muchas formas que no quieren a Iván y que no quieren a Humberto. Hasta piedras le aventaron y le pusieron para cerrarle el paso a una de las tenencias.

El conocido “Jarocho” no dudó entonces en ir a fortalecer a su vástago y anda todo girito aventando apoyos y diciéndole a la gente que gracias a él, tienen obras y programas de gobierno y para amarrar hasta difundió sus actividades a través de un boletín emitido por el municipio en plena veda electoral. ¡Iluso e ingrato el hombre!

Barragán, con COVID y haciendo campaña

No lo digo yo, aunque mi Lupe dice que quisiera. Radiopasillo anda que truena porque los cercanos al chapulincito Juan Carlos Barragán Vélez tienen temor de lo que pueda ocurrir y de la amenaza que representa su “líder” para la gente que va a visitar pues, a pesar de haber sido confirmado con COVID, Barragán no ha suspendido actividades y toca libremente, con la mano llena del bicho, decenas de hogares.

Dicen sus propios cercanos que hay una prueba que se aplicó y salió positivo desde el pasado 12 de mayo. Pese a ello, no paró: ya anduvo en las colonias Adolfo López Mateos, Tenencia Morelos, Buenavista, Indeco, Villas del Pedregal y varias otras más, como se puede apreciar en sus redes sociales.

Preocupante. Su egoísmo no tiene límites. Eso y nada le preocupa la gente, pero es un atentado a la salud pública y como tal, se debe castigar.

Le cierro con dos temas que hacen que le arda el alma a mi Lupe. La presa J. Múgica, uno de los símbolos de más vergüenza y corrupción que carga Michoacán desde el gobierno de Leonel Godoy Rangel. La represa malhecha y maldita que ya afectó, a decir de los que saben, la carretera de la Autopista Siglo XXI.

La obra Odebrecht de Leonel con más señalamientos por corrupción e irregularidades, es el origen de una prominente grieta de más de 150 metros de longitud y profundidad incalculable. Sí, la hicieron mal y Leonel, como Mario Delgado, líder nacional de Morena y, a mis ojos, corresponsable de la tragedia de la línea 12 del Metro, sólo se lava las manos.

La presa J. Múgica, como ahora que el presidente compró la refinería gringa, fue un gasto malhecho. Esa obra le costó a los michoacanos casi 3 mil millones de pesos y se está resquebrajando y aún se sigue pagando.

Pal final dejé al hombre que más de alguna noche llenó mis sueños. El tal Damián Alcázar. Puedo aceptar de él y de cualquier otro que vaya por la vida diciendo: “anda, vota por tal, porque es el mejor”, pero nunca, jamás, a alguien que mienta y amenaza por un voto.

En un video que los morenos andan compartiendo como loquitos, el “actor” originario de Jiquilpan, dice que si la gente no vota por Morena “nos van a echar para atrás todos los programas sociales que nuestro presidente está impulsando para sacar adelante a los más necesitados de este país”. La amenaza y la condicionante. Ambos delitos electorales, por cierto. Miente Damián, los programas asistenciales no pueden condicionarse, lo sabe él y todos. No se pueden quitar.

Día de Asueto: Morena, la “rompida” de hocico

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