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El campo, una tragedia (Por: Alejandro Vázquez Cárdenas)

No tengo una bola de cristal, pero no se necesita ninguna para afirmar que actualmente, en esta 4T el campo seguirá igual... o peor

Morelia, Michoacán, 01 de junio de 2021.- No es necesario tener un título universitario de Economista, Agrónomo, Actuario ni tampoco  haberse tostado años  bajo el sol como iguana,  para darse cuenta que en México el campo ha sido y sigue siendo un segmento  atrasado, incapaz de competir con otros países.

Datos: En los últimos 15 años, la dependencia alimentaria de México se incrementó; en el caso del arroz, el  87 % del total del consumo se abastece con importaciones,  mientras que en 2008 representaban el 70 por ciento. La Secretaria de Economía informa que las importaciones de arroz de México sumaron 102 millones de dólares tan solo en el primer trimestre de 2020. Los principales proveedores fueron Estados Unidos, Tailandia y Argentina.

Otro caso es el trigo;  hace 15 años el 55 por ciento se importaba, pero para el 2017 ya era el 62 por ciento, y la tendencia es a la alza. Nuestro proveedor natural es los EUA, pero la importación de trigo ruso se ha cuadruplicado en los últimos  años, y no está por demás recordar que el principal trigo que se importa es el panificable.

La dependencia alimentaria de México es, desde hace sexenios, una incómoda realidad que todos los Presidentes de una u otra manera han matizado. El argumento más utilizado para justificarse es que ningún país es totalmente autosuficiente en alimentos, lo cual es  parcialmente cierto, para luego decirnos  que buscar la autosuficiencia es una “política equivocada”; listo, ya no hay problemas. Pero no, los problemas siguen ahí.

Nuestros vecinos, los Estados Unidos , poseen una gran autosuficiencia alimentaria y además cuentan con el respaldo de México, que se ha convertido en su proveedor número uno de algunos alimentos, a cambio, nuestro país importa , y bastante, sus excedentes.

¿Cómo se llegó a esta tragedia?  Tampoco es necesario título alguno de economista, historiador o lo que se nos ocurra, simplemente basta con buscar información y revisar cuál ha sido la evolución del campo mexicano.

Veamos; después de la Revolución, México fue manejado por militares, no por políticos ni por gente que supiera de agricultura. Al principio, con el Gral. Lázaro Cárdenas  como Presidente, el conflicto armado había terminado, no así la agitación social, que continuaba siendo un factor de peso. Entonces, tanto por ideología como por populismo Cárdenas decidió implantar el sistema ejidal,  y ahí se pudrió el asunto. Grandes extensiones altamente productivas se fragmentaron en cientos o miles, con  “dueños” que no eran dueños de nada, y como invariablemente sucede cuando nada es de nadie, la producción se fue al suelo.

En esos años, en el campo mexicano vivía la tercera parte, o más, de la población del país. Y para atraerse a esa enorme masa de voluntades el General repartió lo que los agrónomos a su servicio le decían que excedía de 100 hectáreas. Se entregaron a tres millones de ejidatarios más de cien millones de hectáreas, en calidad de propiedades «inembargables, intransferibles, inajenables e imprescriptibles».

No descubrimos el hilo negro al decir que el campo fue criminalmente abandonado desde el punto de vista operativo, pero bien atendido políticamente. Se cuidó su potencial para producir votos de apoyo al PRI (voto verde), pero se abandonó su capacidad para producir alimentos. La idea proteccionista se mantuvo desde los años 40 hasta su máxima expresión en la época del populismo en los años setentas, con Luis Echeverría, el mismo que ha servido de inspiración al actual  titular del Ejecutivo,  a pesar de que ya en las postrimerías del periodo de Díaz Ordaz ya era evidente la imposibilidad de mantenerse como un país cerrado.

En México hay unos 30 millones de hectáreas de tierra cultivada, de las que poco más de 3 por ciento se dedica a cultivos exitosos. Esos cultivos son espárragos, mangos, limones, tomates, pepinos y en los últimos años el aguacate.

Más de un tercio del campesinado cultiva maíz, es decir, compite contra ese mismo cultivo en los EUA. El cultivo mexicano de una tonelada de maíz requiere 14 personas, mientras que para el mismo volumen en los EUA se requiere 0.14 personas. La cifra es de una cegadora evidencia y no admite más que una conclusión: El campo mexicano, como está, simplemente no puede competir.

Ciertamente tanto en los EUA como Canadá y también en varios países de Europa el campo está fuertemente subsidiado. Pero en ellos la población que se dedica al campo ronda por el 2% y aquí andamos por el 20%.  ¿El remedio sería subsidiar el ineficiente campo?, mejor quemar el dinero, calentar una caldera con billetes tendría más utilidad; recordemos la experiencia con el Banco de Crédito Ejidal, más conocido como «Bandidal» , para ver que por ahí no va el remedio.

No tengo una bola de cristal, pero no se necesita ninguna para afirmar que actualmente, en esta 4T el campo seguirá igual… o peor.

Alejandro Vázquez Cárdenas

Justicia en México, sí podemos estar peor (Por: Alejandro Vázquez Cárdenas)

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