“En Tránsito”, de Christian Petzold, se presentó en el FICM

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La cinta toca un tema que ha dado mucho de qué hablar en los últimos años: la migración. No importa si es por motivos económicos, sociales o políticos

La cinta toca un tema que ha dado mucho de qué hablar en los últimos años: la migración. No importa si es por motivos económicos, sociales o políticos

Georg es un alemán que huye de París ante la inminente ocupación alemana. Al no encontrar una manera de escapar, Georg asume la identidad de un muerto: Weindel, un escritor alemán, quien se cortó las venas en una bañera después de enterarse de la infidelidad de su mujer.

Morelia, Michoacán, 24 de octubre de 2018.- Como parte del Programa del Instituto Goethe, dedicado al cine alemán, se presentaron tres filmes, el primero de ellos, En tránsito (Transit, 2017), octavo largometraje que escribe y dirige el cineasta Christian Petzold, el cual se estrenó en el Festival de Cine de Berlín, en donde formó parte de la selección oficial en competencia. Las otras dos películas que forman parte del programa que presentó la institución germana en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), son el clásico silente La muñeca (Die puppe, 1919), así como el drama histórico El joven Karl Marx (Der junge Karl Marx, 2017).

En tránsito es una adaptación de la novela “Transit” de la escritora alemana Anna Seghers, la cual fue publicada originalmente en 1944 (en español está editada por RBA con el título “Tránsito”). El libro, recrea una época en la vida de la autora quien fue perseguida por las autoridades alemanas. Seghers huyó con sus hijos, primero a París y tiempo después hacia el puerto de Marsella. Ante las dificultades que representaba reencontrarse con su marido preso durante la ocupación alemana, Seghers viajó a México, lugar en el que permaneció seis años y donde concibió su obra más conocida: “La séptima cruz”.

En la versión de Petzold, contada a partir del punto de vista de un cantinero, Georg es un alemán que huye de París ante la inminente ocupación alemana. Al no encontrar una manera de escapar, Georg asume la identidad de un muerto: Weindel, un escritor alemán, quien se cortó las venas en una bañera después de enterarse de la infidelidad de su mujer. En el puerto de Marsella, Georg conoce a la esposa del hombre a quien suplanta, iniciando a partir de ahí, una serie de encuentros y desencuentros que terminarán de una manera trágica.

A pesar de que la película retrata un acontecimiento pasado, Petzold elige una ambientación totalmente contemporánea. Es decir, en el universo del cineasta alemán se mezclan la Segunda Guerra Mundial y la Francia actual. En su narrativa, el tiempo es un espacio en constante movimiento, el tránsito no solo es el de los personajes que quieren huir de la guerra, sino el mismo concepto del tiempo es también maleable.

Al igual que en Phoenix (2014), el personaje central busca ser alguien distinto, para de esa manera buscar distintas posibilidades en la vida, aunque a fin de cuentas no puede dejar atrás su pasado. Georg encuentra en su nueva identidad no solo la posibilidad de poder escapar, sino la cercanía con una bella e inestable mujer que lo encamina a tomar sus últimas decisiones, pero sin recibir a cambio ni una pizca de amor.

La cinta toca un tema que ha dado mucho de qué hablar en los últimos años: la migración. No importa si es por motivos económicos, sociales o políticos. El hecho de que una persona deba abandonar el lugar que habita por cuestiones ajenas a su voluntad es toda una tragedia. El cineasta alemán, uno de los más importantes de la escuela de Berlín, se asume a sí mismo como un refugiado, un ente en tránsito que aun busca ocupar un lugar en el mundo. De eso va el más reciente trabajo de Christian Petzold, una de las propuestas más interesantes que ofrece el nuevo cine germano.