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Filosofía del Pueblo: Los conservadores

Ellos querían una monarquía centralizada, la cual contemplaba traer desde Europa a algún personaje de la realeza, a lo cual pidieron la ayuda de Francia para que se instalara por la vía militar y así lo hicieron

Morelia, Michoacán, 21 de abril de 2022.- Los conservadores. Dentro de la política mexicana así se les conoció a unos personajes a los cuales se les ubica en el siglo XIX y que también fue una corriente ideológica.

Se le considera a Lucas Alamán como su principal artífice, personaje muy culto y acaudalado originario de Guanajuato que ocupó varios puestos en el gobierno de aquella época, desde senador, diputado y ministro de relaciones exteriores.

Alamán pensaba que México se encontraba en el atolladero a causa de las constantes disputas por el poder y que eso fue motivo de la pérdida de gran parte del territorio mexicano (cabe mencionar que fue él mismo quien había puesto los límites fronterizos antes de la invasión de USA en 1847).

A lo que fundó el partido conservador y Santana que podía ser de la corriente que necesitara para seguir en el poder aprovechó la oferta y se mantuvo ahí hasta la revolución de Ayutla, allá en 1854 y que para ese entonces Lucas ya había muerto.

Lo que no murió fue la esencia conservadora y ¿qué era lo que proponía tal pensamiento?

Ellos querían una monarquía centralizada, la cual contemplaba traer desde Europa a algún personaje de la realeza, a lo cual pidieron la ayuda de Francia para que se instalara por la vía militar y así lo hicieron.

Contemplaban a la iglesia católica como única religión, veían en el comercio interno la gran solución a el problema financiero, querían conservar los privilegios a militares y terratenientes al igual que desconocían la constitución de 1857 donde ya aparecían ciertos derechos del hombre como lo eran: educación laica y gratuita, libertad de expresión y de culto.

Y aunque estuvieron a punto de ganar la batalla, el personaje al cual habían invitado para que tuviera la corona no se ajustó a lo que buscaban, por lo cual no se pudo mantener ese segundo imperio que tanto anhelaban, terminando así con la ejecución de Maximiliano, Miramón y Tomás Mejía.

En aquella época se les conocía como “mochos” ya que el dedo pulgar lo cruzaban con el índice, cortándolo o mochándolo para persignarse, ya que eran fervorosamente católicos, según algunos historiadores, aunque hay más versiones.

Y aunque la historia solo nos habla de ellos en esa etapa de México independiente, nuevamente ha salido al vocabulario mexicano, pues el actual presidente de la República lleva ya varios años señalando que aún siguen esas prácticas ya que los opositores reúnen esas características.

Posiblemente no quieran traer un monarca, pero sí admiran el estilo de vida europeo, se resisten al cambio, forman un pequeño círculo de acaudalados, políticos y jerarcas de la iglesia. El color de piel claro sigue prevaleciendo como un signo de superioridad, dejando así el color obscuro para la servidumbre.

Siguen pensando que los mexicanos no estamos preparados ni para gobernar y mucho menos para conservar y administrar los recursos naturales y al igual que entonces controlan gran parte de la prensa

La educación de calidad es solo para unos cuántos, dejando a las universidades públicas en segundo plano, adoptan modas europeas y al igual que costumbres.

A pesar de que don Porfirio Díaz había salido de la corriente liberal, se dice que maquillaba la cara para poder verse más claro, existen retratos del propio Benito Juárez donde se le dibuja con cabello claro y hasta ojos de color, y no vayamos tan lejos, las imágenes de Jesús, el Cristo, muchas de ellas venían con rasgos europeos, siendo que él tenía otro origen.

En fin, pareciera ser que para poder tener un lugar en la élite mexicana debes adoptar tales costumbres (si es que puedes llegar a pertenecer a ellas sin ser político o millonario).

Filosofía del Pueblo: Francisco J. Múgica

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