Los suspirantes…¿A qué juega ADN?

En pocas palabras, Carlos Torres Piña y ADN están estirando la liga, tanto con PRD como con Morena, para venderse caros y al final de cuentas integrarse con aquél proyecto que les resulte más rentable

En pocas palabras, Carlos Torres Piña y ADN están estirando la liga, tanto con PRD como con Morena, para venderse caros y al final de cuentas integrarse con aquél proyecto que les resulte más rentable

Desde hace meses se ha mencionado con insistencia la posibilidad de la que corriente perredista ADN se sume a las filas del Morena y Andrés Manuel López Obrador. ¿A qué está jugando esa expresión?

Morelia, Michoacán, 07 de febrero de 2019.- Desde hace meses se ha mencionado con insistencia la posibilidad de la que corriente perredista ADN se sume a las filas del Morena y Andrés Manuel López Obrador.

El diputado federal y  líder estatal de esa expresión, Carlos Torres Piña, se ha mostrado renuente a colaborar con el Foro Nuevo Sol, cuyo máximo representante en Michoacán es el gobernador Silvano Aureoles Conejo.

El ex diputado local y secretario general del PRD estatal, Manuel López Meléndez, ha brillado por su ausencia en las actividades públicas del partido y el diputado local Erik Juárez Blanquet ha mencionado insistentemente sus coincidencias con el proyecto de López Obrador.

Sin embargo, pasaron las campañas, arrancaron las legislaturas federales y locales, arrancó el gobierno federal y todo ADN sigue en el PRD, aunque mantiene permanentemente la amenaza de estar con un pie fuera del partido.

La jugada de Torres Piña y su equipo consiste en sopesar cuál es su mejor posibilidad, si mantenerse en el sol azteca o cambiarse a las filas del Morena, pero al mismo tiempo presionar a las otras expresiones perredistas que aún existen en Michoacán para vender cara su militancia.

Por supuesto, Torres Piña quiere la candidatura a la gubernatura en 2021, lo que no será fácil ni con el PRD ni con el Morena, pero más en lo inmediato quiere encabezar la dirigencia estatal del sol azteca y la coordinación parlamentaria en el Congreso del Estado.

Así, al Foro Nuevo Sol y Nueva Izquierda, quienes aliados pretenden impulsar otro perfil a la gubernatura y tienen en su poder las otras dos posiciones, tendrán que ser hábiles para negociar y tal vez para ceder algunos de esos espacios para evitar un nuevo éxodo de perredistas.

En tanto, habrá que ver en los hechos qué tanto le puede ofrecer realmente el Morena a ADN, porque no veo posible que así de fácil cedan a Torres Piña la candidatura a la gubernatura, la dirigencia estatal o la coordinación.

Sin embargo, sí les veo a los morenistas interés por sumar a su bancada a diputados locales como Erik Juárez Blanquet, Miriam Tinoco Soto y Humberto González Villanueva, incrementando así su peso en el Congreso del Estado y golpeando severamente a la bancada perredista.

En pocas palabras, Carlos Torres Piña y ADN están estirando la liga, tanto con PRD como con Morena, para venderse caros y al final de cuentas integrarse con aquél proyecto que les resulte más rentable.

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