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Manuel Buendía, silenciando periodistas (Por: Alejandro Vázquez Cárdenas)

Quizá el periodista asesinado más famoso sea Manuel Buendía Tellezgirón , columnista político del diario Excélsior, asesinado la tarde del 30 de mayo de 1984, en calles de la colonia Juárez por un sicario de la extinta Dirección Federal de Seguridad

Morelia, Michoacán, 24 de mayo de 2022.- El periodismo ha sido siempre una profesión de cierto riesgo, sobre todo cuando se cubren determinadas actividades como las relacionadas con el crimen organizado, la política pero sobre todo cuando se investigan asuntos del narcotráfico y sus relaciones con altas esferas de la política, el Ejército y la sociedad.

Según el sitio Articulo19.org de marzo del 2000 a marzo de 2022, se han documentado 153 asesinatos de periodistas en México en posible relación con su labor. Del total, 141 son hombres y 12 son mujeres. De estos, 47 se registraron durante el mandato anterior del presidente Enrique Peña Nieto y en este sexenio de López Obrador el asunto se ha agravado y ya son 52 en poco más de 3 años , lo que hace al México un país más peligroso para el periodismo que el mismo Afganistán.

El asesinato de periodistas incómodos al sistema o al narcotráfico no es algo nuevo en México, los casos más notorios fueron el asesinato de Héctor Félix Miranda, apodado El gato Félix, cofundador, junto con José Blancornelas, del semanario Z en Tijuana, cuya actividad periodística incomodo bastante a varios de los siempre temibles barones de la droga. Félix fue asesinado el Tijuana el 20 de abril de 1988, cuando un automóvil se interpuso frente a él en el tráfico; otro vehículo se detuvo al lado y Félix recibió múltiples disparos de escopeta. Como resultado de la “Investigación” dos guardias del hipódromo de Hank Rhon fueron condenados por el asesinato y no se llegó a tocar a nadie más. El mismo José Blancornelas sobrevivió, de verdadero milagro, a un atentado en su contra el 27 de noviembre de 1997 a manos de 10 pistoleros. Recibió cuatro disparos pero su chófer y guardaespaldas falleció. Se acusó al Cartel de los hermanos Arellano Félix, pero otros aseguran que la orden vino de un conocido político local. A partir del atentado por instrucciones del entonces presidente Ernesto Zedillo, recibió una guardia permanente de 11 elementos del Ejército Mexicano.

Pero quizá el periodista asesinado más famoso sea Manuel Buendía Tellezgirón , columnista político del diario Excélsior, asesinado la tarde del 30 de mayo de 1984, en calles de la colonia Juárez por un sicario de la extinta Dirección Federal de Seguridad. Su asesinato ocurrió cuando investigaba las relaciones del narcotráfico con el Gobierno, la policía política y el Ejército. Temas vigentes tanto entonces como ahora.

La investigación del asesinato se encargó al entonces Jefe de la Dirección Federal de Seguridad, José Antonio Zorrilla. Su investigación enredó todo, perdió pruebas y no arrojó conclusiones. Igual pasó con la investigación encargada posteriormente a un «Fiscal Especial» Lic. Miguel Angel García D. Las conclusiones del fiscal pecaron del mismo defecto: eludir cualquier declaración ministerial de los superiores jerárquicos de Zorrilla, con el argumento de que operaba al margen de cualquier dependencia. Sin embargo, era sabido que oficialmente Zorrilla dependía de Bartlett Díaz y de Miguel De la Madrid

En medio del escándalo que originó el caso Camarena, el Gobierno de los EUA reveló datos sobre las relaciones de la policía política con el narco. En la investigación se determinó que altos jefes del narco como Rafael Caro Quintero, Ernesto Fonseca «Don Neto» y Miguel Ángel Félix Gallardo tenían en su poder credenciales de la Dirección Federal de Seguridad firmadas por el Secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz. Un comandante de la Judicial Federal identificó a Caro Quintero pero lo dejó en libertad porque enseñó una credencial de la DFS con su foto.

Tan dañada quedó la DFS con todo esto que De la Madrid decidió desaparecerla, sustituyéndola por el DISEN, que bajo Salinas evolucionó al ya extinto CISEN.

Manuel Bartlett, desde sus estudios en Francia en los 60s, se contaminó de las ideologías fundamentalistas que en esa época estaban en boga, donde el Estado es dueño absoluto de la generación, transmisión y distribución de la energía eléctrica; ideologías que actualmente se encuentran en la basura, pues esa visión ahora solo la sostiene Corea del Norte, pues incluso China, la economía en crecimiento con más consumo de electricidad, necesitará en las próximas décadas 2,000 billones de dólares de inversión privada y pública en ese sector. En un reporte del Financial Times de Londres, se informa que el sector energético mundial necesitará de inversionistas privados y del gobierno 10 mil billones de dólares en los próximos 30 años.

Este emisario del más rancio priísmo versión Echeverría quiere convencernos ahora que es una especie de salvador de la Patria. Pero es imposible borrar episodios oscuros de su carrera política: La «caída del sistema», la muerte del agente de la DEA, Enrique Camarena, y el asesinato de Manuel Buendía y sus altercados con el periodista Julio Scherer.

Está consignado en varios medios que el actual mandamás de la CFE ha gastado una fortuna para limpiar su imagen. Pero para cualquiera medianamente informado, su imagen no mejorará así la enchapen en oro. Para muchos de nosotros, es y seguirá siendo uno de los representantes de lo peor de la política y ejemplo vivo de la hipocresía y fariseismo de la 4T . Un monumento viviente a la intolerancia y la prepotencia.

Alejandro Vázquez Cárdenas

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