Más programas sociales igual a menos desarrollo (Por: Alejandra Ortega)

La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora general de ATIEMPO.MX, con amplia trayectoria en medios de comunicación de Michoacán

La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora general de ATIEMPO.MX, con amplia trayectoria en medios de comunicación de Michoacán

Parece que en México se sigue una fórmula ya probada en Venezuela y este es uno de los motivos por los que se ha reducido la perspectiva de crecimiento económico a México, pero es así, los programas asistenciales no generan ni desarrollo, ni riqueza

Morelia, Michoacán, 06 de febrero de 2019.- Es claro que la base de la política del presidente Andrés Manuel López Obrador son los programas sociales, entregar apoyos a una buena parte de la población se está convirtiendo en el eje fundamental de su gobierno y esto más que algo que se deba aplaudir o vitorear, debería preocuparnos o por lo menos ponernos en alerta, pues los gobiernos no generan desarrollo ni mejores finanzas, basados en programas asistenciales en los que se reparte el mucho o poco recurso económico que el país genera.

Y desde luego que un ofrecimiento del gobierno de regalarnos dinero, no se desprecia, seguramente la mayoría de estas personas que recibirán el apoyo lo harán con mucho entusiasmo y para muchas familias esto representará un cambio radical en su forma de vida, pues habrá familias que reciban apoyo para los adultos mayores, apoyo para los jóvenes que ni estudian ni trabajan, apoyo para poner un pequeño negocio y quizá hasta alguna beca a menores de edad.

Haciendo cuentas, una familia que reciba varios apoyos podrá vivir bien modestamente, sin necesidad de hacer mayores esfuerzos que estar al pendiente de las fechas en las que llegarán sus pagos.

Y es que los apoyos sociales que el gobierno federal repartirá entre una buena parte de los mexicanos, fue una promesa de campaña del ahora presidente, que hoy empieza a concretar, por lo pronto con los recursos a adultos mayores y personas con discapacidad.

Esta mañana en su conferencia de prensa, el presidente del país explicó la manera en la que se operarán estos apoyos, aunque ya antes lo había dejado claro. Se beneficiará principalmente a adultos mayores de comunidades indígenas, pero este recurso de 100 mil millones de pesos, irá a 6 millones de beneficiarios en todo el territorio mexicano.

No será éste el único apoyo social, también lo hará para beneficiar a jóvenes que no estudian, ni trabajan, los famosos “ninis”, a quienes se les vinculará con empresas en las que puedan prestar sus servicios y recibirán por ello una beca de 3 mil 600 pesos mensuales.

Este programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” que destinará 44 mil millones de pesos, causó polémica pues algunas de las empresas que se inscribieron fueron AT&T que recibirá a mil becarios, Bimbo también entra y apoyará a 2 mil jóvenes, curioso porque ésta fue duramente criticada y denostada por el propio Obrador en una de las elecciones que perdió y pedía a sus seguidores que no compraran Bimbo por ser algo así como de “la mafia del poder”.

La empresa Altos Hornos de igual forma se une a la iniciativa, pero también lo hace Argos de Epigmenio Ibarra, lo que se ha criticado porque esta última puede ser herramienta para el adoctrinamiento a los jóvenes por parte de un personaje radical como el productor de series de televisión, que hacen además, apología del delito y del narcotráfico.

Así también, se anuncian programas como “Tandas para el Bienestar”, que otorgará créditos a la palabra con cero intereses y con ello fomentar el pequeño comercio.

De igual forma, se anunció que el recurso que ya no se entregará a las estancias infantiles, se dará directamente a los padres de familia para que puedan pagar la guardería de sus hijos, o mejor aún, a los abuelos para que cuiden a sus nietos.

En fin, que mucho del recurso del país se entregará directamente a una buena parte de los mexicanos, que sin muchos esfuerzos tendrán algo así como un reconocimiento o un premio, que no sabemos aún si los hará mejores personas o mejores familias como pretende Obrador y se alejen así de actividades negativas para ellos y para la sociedad.

Suena a espejismo realmente, porque es sabido que el dinero regalado generalmente no es muy valorado y se puede generar en la persona una idea de que se lo merece y no tiene qué hacer mayores esfuerzos para ganárselo.

Miles de millones de pesos entregados directamente a las personas, dinero que no se podrá emplear en el desarrollo del país, en generar más y mejor infraestructura, empresas importantes e industria que generen empleos dignos y bien remunerados para la gente que busca trabajar y por medio de su esfuerzo, superarse e ir conquistando mejores posiciones laborales y sociales.

Tampoco se invertirán en proyectos tecnológicos que le permitan a México avanzar en ese rubro, en una época en la que las tecnologías son indispensables para colocar a los países entre los más importantes en el ramo, como alguna vez México lo fue.

Así parece que López Obrador tendrá una base de electores muy grande, como nunca, cautiva y que aplaudirán siempre al mandatario y muchos de ellos serán incondicionales.

Y algo así sucedió en Venezuela, no hay que olvidarlo, para Chávez y para Maduro, los programas sociales han sido la clave para mantenerse en el poder por casi 20 años.

Aunque son odiosas las comparaciones y cada país es distinto, también hay muchas similitudes y parece que en México se sigue una fórmula ya probada en el país sudamericano y este es uno de los motivos por los que se ha reducido la perspectiva de crecimiento económico a México, pero es así, los programas asistenciales no generan ni desarrollo, ni riqueza.