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Proyecto Secreto: ¡Migrantes, el país los expulsa!

Los migrantes son noticia por los millones de dólares de sus remesas y ahora por el problema que abordan los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México

Morelia, Michoacán, 17 de enero de 2023.- Vista panorámica

Los emigrantes nos alegraron el fin de año y, como los amantes, ya se fueron.

Se ha hecho una cultura de irse al Norte por las camionetas y bienes que traen los norteños. Su nivel de vida ciertamente es más alto, sin la escasez y limitaciones que rayan en la angustia y en la muerte aquí, en México.

El sueño de adolescentes y niños muchas veces es irse al Norte cuando sean grandes, sin que nadie contrarreste ni ofrezca otras alternativas.

La situación de los pobres es triste y con el horizonte cerrado, sin esperanza, aunado al fatalismo y desesperanza ancestral de los pobres de México. 

Esta situación de campesinos y proletarios de México no ha sido asumida por los gobiernos, no se han implementado políticas que reviertan la situación y den una vida digna a todo el pueblo no sólo a familias y grupos privilegiados. 

Los migrantes son noticia por los millones de dólares de sus remesas y ahora por el problema que abordan los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México.

El problema de los migrantes es planetario y su solución es compleja, difícil y no se ha encontrado una salida desde hace mucho tiempo. El problema no es nuevo.

La cumbre de América del norte tiene mucho de glamour y declaraciones mediáticas.

Las soluciones que proponen al problema de migración son parciales e inmediatistas, solucionan el flujo de migrantes pero no se enfocan a resolver el problema de los pobres en su propio país, la terrible desigualdad entre países ricos y pobres, la desigualdad social dentro de los mismos países que producen situaciones de vida lánguida y sin salida en los miserables.

México es un país muy rico en recursos materiales y de gente. No se entiende por qué vivimos en esta situación económica desastrosa y de bajada. México no es un país pobre en recursos, como los hay en el desierto de África y otros desprovistos de recursos, es extraordinariamente rico.

El problema es muy hondo y afecta las raíces de la vida de los mexicanos. Se necesita sanar y levantar todas las manifestaciones vitales del mexicano. Empezando por sanar la autoestima, liberar el impulso de luchar, la fe, e.d. creer en las capacidades de la persona, liberar la esperanza.                 

Hay que levantar el país, preparar a sus gentes y no darles limosnas sino poniéndolos a trabajar. Una familia amiga luchó contra la carencia, la falta de empleos, de políticas inteligentes. Un amigo luchó contra la adversidad económica en Morelia, agotó las posibilidades. Finalmente fue vencido por la gestión política y las miserias sociopolíticas de México. Tenía “papeles” y emigró a EU. Me dolió y me dio rabia porque el país no fue capaz de permitirle una vida decente. Su capacidad  y esfuerzo va a hacernos falta. 

La luz de Dios

Las migraciones han existido siempre y son una constante de los pueblos a lo largo de la historia. Ha habido grandes y notables migraciones, algunos se pierden en la bruma de tiempos remotos. En nuestras tierras se han producido grandes migraciones, como el desplazamiento de los Meca, que luego se quedaron en las tierras denominadas hoy Michoacán con el nombre de purépechas y también en el valle de México, con el nombre de aztecas.

Pero las migraciones de ahora son otra cosa: la búsqueda angustiosa de una mejor vida para la persona y la familia o la huida de situaciones insoportables de pobreza material, de inseguridad e impunidad, en la violencia que provoca el crimen organizado.

Los asesinos andan en la calle y en todas parte a nuestro lado, nos sangran, asesinan y no hay quien nos proteja, la clase dirigente ve al cielo y están ocupados por el poder, la forma de ganar  todo y de permanecer en la presidencia y todos los puestos de gobierno, no de servicio público.

Como sociedad, como Nación necesitamos hacerle frente a la sangría de la población mexicana, a esa huida provocada por una vida triste, dolorosa, carente de todo y lastimera que hace huír.

Es necesario que como sociedad tengamos conciencia del problema. Se necesita que cada mexicano despierte y confíe en su capacidad de cambio y de grandeza.

Es necesario exigir las políticas adecuadas.

Pero, antes de eso, urge exigir nuestra responsabilidad como artífices del cambio. Necesitamos cambiar de actitud, llenarnos de energía y de fe. Debemos decidir cambiar la situación, la suerte y los destinos de México, sin esperar todo del gobierno, las dádivas, las palabras dulzonas y apapachos, sin esperar como chiquillos la solución de papá gobierno.

Muchos mexicanos no piensan en luchar para cambiar la situación en México, buscan la salida más fácil, la evasión. La solución es otra. ¿Se puede hacer de México un emporio con tanta riqueza del subsuelo, vegetación, clima…?

Debemos preguntarnos por qué todos los pueblos buscan llegar a Estados Unidos? Costa Rica es un país como Michoacán, no más rico y es un país de primer mundo porque aprovecha sus recursos.

Acaban de celebrar la cumbre de América del Norte, Estados Unidos, Canadá y México. Nada cambia en la situación miserable y sin horizontes de los países pobres con las medidas que se tomen en la Cumbre.

Es necesario asumir los problemas de México y darle solución, para dar a la gente una vida sin miserias, con alegría y esperanza.

Hay que resolver el problema de educación, de empleo, producción, de salarios dignos, hay que darles una vida de dignidad, de primer mundo. Sin ideologías ni movimientos sectarios, sin montones de declaraciones, sin las ideas geniales de pretendidos héroes autonombrados, que se creen únicos en la historia de México, hay que hacer un México nuevo con mexicanos nuevos.

Que nadie emigre, sino que vengan de otros países porque aquí hay trabajo.

En el acervo cultural riquísimo de México hay que ahondar, liberar y desenterrar la fe capaz de crear mundos nuevos. El mexicano contingente, ignorante y humilde, desamparado y pobre tiene el gran apoyo de Dios que es amor y energía por el pobre y  humilde, como una roca enorme, protectora.

Proyecto Secreto: ¡México sin gobierno!

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