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Rumbo al colapso económico (Por: Rubén Alcántar)

Resulta molesto escuchar que tan cínicamente el presidente diga que él no cree en estas estimaciones del PIB, que él es un presidente optimista, molesta porque no es cuestión de optimismo o pesimismo, es cuestión de realidad

Morelia, Michoacán, 26 de junio de 2020.- Casi medio año ha transcurrido de este 2020 y si de algo podemos estar seguros, por supuesto debiera ser que ha sido un año de sorpresas, nadie jamás habría podido presupuestar lo que ha ocurrido este año y menos en términos económicos, ha sido un año de grandes retos para los gobiernos de todos los países, en el cual se ha evidenciado la capacidad de cada uno, y para nada quedando exento nuestro México lindo y querido.

En la economía uno de los más grandes obstáculos existentes es el rezago con el que se obtienen los datos, esto sin duda complica el cálculo de posibles resultados futuros, sin embargo, aún con dicho rezago se evidencia cuando algo no está funcionando correctamente, en nuestro país los indicadores no cesan de demostrar el gran abismo económico al que se dirige este tren maya llamado México.

El primer indicador preocupante es el más grande y más importante, el PIB, el cual en el primer trimestre de este 2020 ya presente comportamientos negativos, -1.2% con respecto al trimestre anterior y -2.2% con respecto al mismo periodo en 2019, esto con apenas algunos esbozos de lo que el COVID-19 habrá de generar en la economía nacional; ante esto las estimaciones para el resto del año han sido muy diversas, la última del Banco de México por ejemplo situó una contracción en el escenario más negativo de -8.8%, mientras que otras como el Bank of América presupuestaban -10%, la más reciente por parte del Fondo Monetario Internacional estima que la contracción alcanzara el -10.5%, una cifra realmente histórica, claro, para mal como todo lo histórico que se está logrando en este gobierno.

Para explicar un poco más del colapso que está ocurriendo me permito informarle algunos indicadores; de acuerdo con los resultados de la Oferta y Demanda Global de bienes y servicios informados por el Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM),  estos resultados informan que la oferta global se redujo -1.1% en el trimestre enero-marzo, por su parte los componentes de la demanda global mostraron que, la formación bruta de capital fijo (lo que algunos entienden como inversión fija bruta) se redujo -2.2% y el consumo privado en -1.4%; la oferta global (igual a la demanda global) de bienes y servicios a precios corrientes, se situó en 33.3 billones de pesos en el primer trimestre de este 2020, todo esto con respecto al trimestre inmediato anterior.

Además de esto, de acuerdo a la Encuesta Mensual de Servicios (EMS) que considera 102 conjuntos de actividades económicas relacionadas con los servicios privados no financieros, se informó que en el mes de abril, los Ingresos totales reales por suministro de bienes y servicios no financieros cayeron -26.3%, el personal ocupado total se redujo -6.3%, los Gastos totales por consumo de bienes y servicios -23.8% y las remuneraciones totales reales cayeron -4.6%, todo esto con respecto al mismo mes en el año anterior.

La Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) nos expresó que, el valor real de la producción de las empresas constructoras se redujo en -32.1%, las horas trabajadas -22.8%, el personal ocupado total -19.4% y las remuneraciones medias reales -5.1%, todo igualmente con respecto al mismo mes en el año anterior.

Y por supuesto todo esto repercutió en la confianza del consumidor, la Encuesta Telefónica sobre Confianza del Consumidor (ETCO), la cual expresó que de marzo a mayo, la confianza del consumidor se habría caído -11%, cifra sólo comparable con la de enero de 2017 con el gasolinazo.

El día de hoy precisamente, justo hace unos momentos se acaban de anunciar los resultados del Índice Global de Actividad Económica (IGAE) correspondientes al mes de abril por parte del INEGI, la cual presentó en términos anuales una reducción del -25.1%, retrocediendo las actividades secundarias (sector industrial) -29.6% y las terciarias (sector servicios) -16.1%, teniendo las primarias un ligero aumento de 2.4% con respecto a al mismo mes en 2019.

También así se anunciaron los datos de la Balanza Comercial en México, datos preocupantes, dado que el mes de mayo se presentó un déficit comercial de -3,523 millones de dólares, a diferencia del superávit presentado en mayo de 2019 de 957 MDD , es decir, las importaciones superaron POR MUCHO a nuestras exportaciones, esto en cifras se ve la siguiente manera: el valor total de las exportaciones alcanzó los 18,070MDD -56.7%, correspondiendo 17,140 MDD o -56.3% a exportaciones no petroleras, de las cuales las dirigidas a EUA se redujeron -57.2% y al resto del mundo -51.8%, las petroleras representaron 929 MDD o -63.8%; con respecto a las importaciones, estas alcanzaron un monto de 21,592 MDD -47.1%, esto a causa de reducciones en las importaciones no petroleras -44.3%, y 69.4% en las no petroleras, ya al considerar el tipo de bien la reducción fue de -55.8% en los bienes de consumo, -46.7 en los bienes de uso intermedio y -38.3% en los de capital.

En cuanto a política monetaria, no me queda más que aplaudir las decisiones tomadas por el Banco de México, la reducción en otros 50 puntos base a la Tasa de Interés para situarla en 5% resulta bastante responsable, si bien, se habría podido esperar una reducción más profunda que buscase acoplarse con las tasas a nivel internacional, la decisión es buena, esta y la recientemente criticada por el presidente subasta de dólares, con la intención de mantener la estabilidad cambiaria de nuestra moneda, son de las pocas cosas acertadas que se han hecho durante la actual crisis.

Las cifras son demasiado claras, en nuestro país nada va bien, vivimos en tiempos extraordinarios, tiempos de grandes retos y por ende, tiempos extraordinarios requieren medidas extraordinarias y grandes retos requieren grandes decisiones, medidas y decisiones que por parte del gobierno no han llegado (ni parece llegaran), resulta molesto escuchar que tan cínicamente el presidente diga que él no cree en estas estimaciones del PIB, que él es un presidente optimista, molesta porque no es cuestión de optimismo o pesimismo, es cuestión de realidad y la realidad, expresada en cifras claras, nos sitúa en camino y sin freno a un inminente colapso económico. 

Midiendo la felicidad (Por: Rubén Alcántar)

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