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Alcohol, algunos datos (Por: Alejandro Vázquez Cárdenas)

¿Por qué hablar ahora del alcohol? Fácil, se acercan las fechas en donde su consumo se dispara, cada año supera al otro y los accidentes son cada vez más frecuentes

Morelia, Michoacán, 29 de octubre de 2019.- El alcohol (etanol) es una droga legal de consumo ampliamente difundido; se obtiene de la fermentación y destilación de diversos granos, frutos y plantas, y se encuentra contenido en diferentes proporciones en las bebidas alcohólicas. Los vinos de mesa contienen 10-12%. La cerveza entre 4-6%, y los vinos fuertes y destilados de granos y agave tienen concentraciones que varían del 20 al 60% de alcohol.

¿Por qué hablar ahora del alcohol? Fácil, se acercan las fechas en donde su consumo se dispara, cada año supera al otro y los accidentes son cada vez más frecuentes. Recordemos, en diciembre la ingesta de alcohol se incrementa a niveles casi estratosféricos y con ello los accidentes vehiculares, esos que dejan más de 24 mil muertes por año en todo el país.

Sin ser esto una clase de farmacología veamos algunos datos sencillos El alcohol actúa como un agente perturbador inespecífico de la membrana neuronal. Afecta por lo tanto el paso de diversos neurotransmisores que vienen dando una capacidad reforzadora para el mantenimiento de la conducta de beber. Básicamente inhibe la autocrítica, y ahí esta el problema.

Una de sus características es que su consumo continuado genera tolerancia. Cuando esto sucede, también se induce tolerancia cruzada a otras sustancias tales como anestésicos generales y los tranquilizantes.

La dependencia que produce es tanto psíquica como física, la cuales tienen relación con los diferentes patrones de consumo que van desde la ingestión regular y diaria de grandes cantidades de alcohol, hasta largos intervalos de sobriedad mezclados con periodos de embriaguez cotidiana. En ambos casos, el sujeto tiende a incrementar paulatinamente la cantidad ingerida, y pese a sus esfuerzos de voluntad es incapaz de controlar la ingestión.

El uso prolongado del alcohol causa que el cerebro se adapte, llega a depender de la la presencia de alcohol para funcionar “normalmente”. Después, si la persona deja de beber, experimenta ansiedad, nerviosismo, malestar emocional, insomnio, temblores, y en el alcoholismo severo, a veces convulsiones y/o muerte.

La adicción tiene un origen multifactorial, involucra precursores genéticos, fisiológicos y ambientales. Brevemente los señalamos

FAMILIARES: Son los factores de riesgo más frecuentes Por lo general hay permisividad en el seno familiar, problemas de comunicación, maltratos, insultos, pobres estilos disciplinarios, rechazo, abuso físico y sexual.

SOCIALES: Nuestra sociedad es permisiva con el alcohol y en tal sentido desde la infancia observamos que los eventos sociales están entremezclados con el alcohol.

PSICOLOGICAS/PSIQUIATRICAS: Aquí encontramos a los trastornos de la personalidad que se asocian con el alcoholismo , tales como el trastorno de personalidad dependiente, el antisocial, el histriónico además de otras condiciones psicológicas y psiquiátricas como depresión, ansiedad, situaciones tensionales, etc.

BIOLÓGICAS: Se ha podido determinar que muchos de los efectos de reforzamiento del consumo de alcohol se debe su acción a nivel del sistema llamado mesolímbico dopamínico y se ha podido comprobar que diversos receptores cerebrales juegan un papel en las adicciones.

HEREDITARIAS: Parientes cercanos de alcohólicos primarios tienen aproximadamente 3 a 4 veces más el riesgo de desarrollar el trastorno.

¿Por se llega al alcoholismo ? Hay varias vías.

Vía sociocultural. Es el camino de la costumbre, de la presión de los grupos. Muchas veces vinculado a educación deficiente donde se les da todo a los hijos. Canje de afecto por bienes materiales.

Vía evasiva. Pretende huir de vivencias o situaciones, hogares rotos, fallecimientos tempranos, abandono, rechazo, fracasos sentimentales, estudiantiles, laborales . Pero las penas saben nadar.

La vía asertiva. Seguridad personal y búsqueda de apoyo, pero el tiro sale por la culata y en vez de seguridad aparecen efectos opuestos.

Es francamente difícil que de primera instancia un alcohólico acepte serlo; recurre a la negación en diversas formas; las más frecuentes son minimizar el problema, evitar el tema por completo, culpar a otros y el más frecuente, racionalizar “Lo mío no es tan grave”.

Con el tiempo tiempo todos llegan a presentar un trastorno por consumo de alcohol que consiste beber en forma compulsiva, no puede controlar cuánto bebe, se siente ansioso, irritable y/o estresado cuando no está bebiendo.

¿Y qué hacer cuando aceptan que tienen problemas con el alcohol?, primero, hacer acopio de voluntad y buscar ayuda profesional; buscar el remedio solos, si bien es posible, no es aconsejable. Para esto existen muchos grupos de ayuda. Y sí, sí hay solución.

Alejandro Vázquez Cárdenas

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