De Primera Mano… La consulta “patito” de López Obrador

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La consulta popular convocada por López Obrador no es más que un pretexto para justificar una decisión que él ya tiene tomada, lo que me corrobora su perfil de político mentiroso y manipulador, por decir poco

La consulta popular convocada por López Obrador no es más que un pretexto para justificar una decisión que él ya tiene tomada, lo que me corrobora su perfil de político mentiroso y manipulador, por decir poco

La consulta ciudadana convocada por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y su equipo para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México ha nacido con serios vicios de ilegalidad, populismo, manipulación y opacidad

Morelia, Michoacán, 17 de octubre de 2018.- La consulta ciudadana convocada por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y su equipo para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México ha nacido con serios vicios de ilegalidad, populismo, manipulación y opacidad.

Las dos propuestas son continuar con la construcción del aeropuerto en Texcoco, o bien, la propuesta que impulsa el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, que consiste en construir dos pistas en el Aeropuerto Militar de Santa Lucía, así como rehabilitar los ya saturados aeropuertos internacionales de la Ciudad de México y Toluca.

Como ya se ha dicho reiteradamente, el tabasqueño y sus colaboradores no están facultados legalmente para convocar a dicho ejercicio, pues aún no están en funciones, con lo cual se violan el artículo 35 de la Constitución General de la República, así como las disposiciones de la vigente Ley Federal de Consulta Popular.

Y bueno, como es una ocurrencia al margen de la legalidad, pues en términos legales no tiene carácter vinculante, más allá de que López Obrador haya manifestado sólo de manera verbal su supuesta voluntad de respetar el resultado de la consulta, misma que por cierto no será organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE) o alguna otra instancia imparcial, sino que en los hechos la hacen el Morena y el próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú.

Pero ahí no paran las inconsistencias, pues en el tema del financiamiento se habla de que el ejercicio tendrá un costo aproximado de 1 millón 500 mil pesos, que a decir de Jesús Ramírez Cuevas, próximo vocero oficial del presidente electo, será financiada con aportaciones “voluntarias” de los legisladores morenistas.

Lo anterior le valió sendas respuestas del presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, así como del coordinador del grupo parlamentario del Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, quienes coincidieron en señalar que ellos no están en condiciones de financiar ese gasto, toda vez que se acaban de reducir el sueldo y están atravesando una etapa de austeridad.

Jesús Ramírez replicó, y en tono irónico, indicó que las aportaciones serían “voluntarias”, pero lo que pasaba es que tal vez Porfirio Muñoz y Ricardo Monreal todavía no estaban enterados.

Horas después, fue el propio López Obrador quien salió a ratificar que serán sus legisladores los que de manera “voluntaria” financiarán la consulta, nada más que todavía no lo sabían.

La fecha prevista de la consulta es del 25 al 28 de octubre y la pregunta elaborada por supuestos especialistas afines al proyecto del tabasqueño es la siguiente:

“Dada la saturación del aeropuerto de la Ciudad de México ¿cuál opción plantea que sea mejor para el país?”.

Las dos respuestas son:

-Reacondicionar el actual aeropuerto de la Ciudad de México y el de Toluca y construir dos pistas en la base aérea de Santa Lucía.

-Continuar con la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco y dejar de usar el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Sin embargo, al reverso de la papeleta viene información sesgada con la cual se pretende manipular a los participantes en el ejercicio, quienes dicho sea de paso, no son expertos en aeronáutica y no serán convocados para opinar sobre otros costosísimos proyectos del próximo gobierno federal, como el famoso Tren Maya y la refinería en Tabasco.

Igual que muchos analistas nacionales y locales, lo que interpreto de todo lo anterior es que la consulta popular convocada por López Obrador no es más que un pretexto para justificar una decisión que él ya tiene tomada, lo que me corrobora su perfil de político mentiroso y manipulador, por decir poco.

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