Diálogo: Aprendiendo a elegir presidente

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El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

Una buena elección puede cambiar la situación el país para salir de la crisis. Es una coyuntura trascendental, necesitamos votar sabiamente

Morelia, Michoacán, 10 de enero de 2018.- No sabemos participar en las elecciones.

A pesar de tantos años de vida democrática no sabemos participar en las elecciones, no sabemos dar buenos resultados.

El PRI principalmente y los otros partidos no han educado al pueblo para la democracia, por cálculos políticos.

El primer defecto es la irresponsabilidad ante la obligación de votar y elegir con sabiduría. Es muy alto el porcentaje de los ciudadanos que no votan.

Otro defecto es la torpeza, no sabemos hacer una buena elección. Millones de mexicanos son débiles en su personalidad y los partidos políticos abusan de ellos.

Nos pesa también la ignorancia, entre todos formamos una masa que los líderes manipulan con facilidad.

Es necesario despertar a los mexicanos a su deber permanente: buscar el bien común, trabajar en la construcción del México que queremos, La participación en las elecciones es sólo una mínima parte.

Algunas ideas, tips, pueden prepararnos para un compromiso vital: votar.

Sólo cinco meses, escasos, nos quedan para prepararnos a emitir nuestro voto.

Hay que sacudir la conciencia de todos los mexicanos en edad de votar, dejarles claro el deber de cumplir algo que no es opcional sino obligatorio.

Necesitamos tener memoria histórica. También lo es reflexionar sobre la calidad moral de los partidos candidatos y su capacidad de gobernar.

Hay que ver claro en las campañas políticas, conocer el lenguaje, su discurso, sus promesas.

Analicemos objetivamente el mundo ideal, perfecto, feliz de sus promesas. Hay que someterlo al fuego del crisol en una prueba exigente, racional.

Toda la lucha de los partidos políticos se sitúa en un mundo de palabrería, en el mundo irreal de los líderes políticos.

La elección no se gana en México con programas sino con discursos. Triunfa el más hábil en manejar las palabras para engañar a los humildes e ignorantes y sacarles el voto.

Todo es juego de palabras sofismas y retórica. Es el campo donde se juega todo, con el apoyo de las casas encuestadoras que falsifican los resultados. En la campaña de Peña Nieto, muchas casas lo hicieron diariamente durante meses.

No gana quien busca sacar a México de la corrupción y la impunidad sino quien hace más castillos de palabras. Lo triste es que todavía hay mexicanos que les creen.

Analicen la propaganda, los spots y verán que el contenido no importa. No importa enfrentar los problemas, buscar pistas de solución sino construir una realidad político virtual que engañe al pueblo humilde. “Ya sabes quién” lo hace.

Se le predica el pueblo lo que el pueblo quiere oír, se le halaga. En ese aspecto, todos son populistas.

Así se presentan los candidatos bondadosos, preocupados por el pueblo, mártires que se sacrifican para acabar con la mafia del poder, de darlo todo hasta la vida por los humildes. Han aparecido falsos mesías que van a quitar toda la corrupción y ofrecen una redención en la que no creen, y no pueden dar.

¿Qué valen los candidatos? Analiza su pasado, ve sus logros, sus fracasos, sus traiciones al pueblo.

Nuestro reto es cambiar nosotros mismos. El siguiente paso es ayudar a nuestros hermanos y trabajar también por una sociedad más feliz, sin corrupción, sin engaños ni manipulación de los pobres.

Aquí repetiremos hasta la saciedad el sabio consejo del verdadero Mesías: cuídense de los falsos profetas… Por sus frutos los conocerán, un árbol malo no puede dar frutos buenos. No se recogen uvas de los zarzales.

Escucha todos los mensajes de los candidatos con lucidez, con criterio, no dejes que te “envuelvan” otra vez.

¿Qué podemos hacer para que los políticos cambien su actitud dejen de vendernos sus proyectos facciosos y egoístas, digan la verdad, haciendo contacto con el México real y sus gravísimos problemas?