Editoriales

Diálogo: Las intenciones ocultas del presidente

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales
El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

Los gobernantes tienen dos clases de intenciones: las que verdaderamente quieren y ocultan y las falsas que enseñan al pueblo.

Morelia, Michoacán, 19 de febrero de 2019.- Manuel Andrés suprime el subsidio a las guarderías, lo entrega a los familiares. quiere el trato directo, pero los analistas detectan la intención de ganar clientela para afianzarse en el poder contra las instituciones democráticas. Es lo que hizo Hugo Chávez.

Quienes buscan el poder con frecuencia no son honestos. Fingen intenciones que presentan en las campañas para “envolver” a la gente y sacarles el voto. Cuando gobiernan inventan unas intenciones para quedar bien ante la gente,  no dicen la verdad, lo que realmente quieren y eso es corrupción

Este juego doble hace a los servidores públicos, como todo mundo, seres divididos, hipócritas, falsos. Es una lacra de la clase dirigente, una forma fundamental de corrupción.

Es un mal congénito, la división en su mismo ser, es un arquetipo del ser humano, es un ser dividido, entre tendencias, entre el bien y el mal. Escritores sagrados y profanos ponen el dedo en esta llaga. San Pablo afirma: “no sé qué me pasa, hago el mal que no quiero y dejo de hacer el bien que quiero”. Y el poeta latino: “video meliora proboque, deteriora sequor, veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo más bajo”. Esta última cita debe ser de Horacio.

Es fundamental para la maduración personal y la convivencia sana detectar esta división interna, en sus miles de concretas. Así las mentiras, vivimos a veces en el engaño, la falsedad, ya no distinguimos la verdad de la mentira.

Tenemos un rostro falso, los demás tienen un rostro falso y la comunicación es de rostro falso al rostro falso.

Construimos una sociedad hipócrita, la mentira es una epidemia, hay muchas falsedades en la interacción humana. En un mar de falsedad es prácticamente imposible acabar con la violencia.

Hay un sector muy amplio de mexicanos pensantes que ven con asombro y preocupación los actos de este gobierno.

Es necesario que el pueblo madure, que despierte, por su bien, para que descubra la realidad de la ficción.

Cada mexicano necesita abrir los ojos, madurar para ver el fraude, ¿cómo es posible que el pueblo bueno no capte la falsedad en los discursos? Los líderes están abusando de la buena fe, la sencillez y la necesidad de la gente humilde.

Las contradicciones son cada vez más frecuentes, y mucha gente que sabe nos está advirtiendo de una situación de decadencia en nuestra democracia, de crisis que se agrava.

La presencia de los corruptos como Napoleón Gómez no dejan duda. Hemos vuelto al presidencialismo extravagante del PRI, como en los buenos tiempos de control autoritario, de carro completo en todos los puestos de poder, de dinosaurios

Quien tenga a su alcance cualquier medio para transmitir su pensamiento contribuyan en una cruzada de dignificación, que el pueblo mexicano reaccione para evitar la marcha vertiginosa a la catástrofe final como lo está viviendo Venezuela, la corrupción es urgente y signo de la muerte.

¿Cómo redimir a los mexicanos y detener la caída a la situación dolorosa y mortal por un gobierno necio, vanidoso, excluyente, soberbio, que no tiene un sistema de valores ni una visión sabia de los problemas?

Estamos en una encrucijada, ante la vida o la muerte, es necesario sacudirnos la modorra, la ingenuidad, adquirir lucidez para considerar la realidad con ojos de adulto que se siente responsable de su país.

Hay que ayudar a un mexicano, a un hermano para hacerlo reaccionar y oponerse a este gobierno caprichoso del caudillo y de sus huestes que ni tienen la preparación para desempeñar el cargo ni la calidad moral para hacer las cosas bien y no con conductas inmorales. Hay que rescatar la calidad moral, la honestidad, la buena voluntad para el cambio y la transformación.

Es un gobierno de clientelismo, asistencialismo, de funcionarios necios, que apoyan ciegamente al dictador. Olvidan que no están ahí para servir a Manuel Andrés o a MO..NA. México es primero, la lealtad es con el pueblo humilde en un marco de derecho, de valores universales.

Ningún católico, ningún hombre sensato puede actuar fuera del orden moral, so pena de hacerse criminal. El que no actúa para obtener el Bien Común que se borre de la escena.

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