El Evangelio Hoy: Conviértanse para ir en alianza con Dios

Pin on PinterestShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn
El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

Hay que vencer la tentación de la soberbia que te hace creerte dios,. conviértete a Cristo para entrar en la alianza de salvación.

 –                           

Morelia, Michoacán, 18 de febrero de 2018.- En tu vida. José tiene todo: buen trabajo familia, diversiones cree que él es todo, que puede todo. Desprecia las cosas de Dios.

Se descubre malo y cree que Dios lo castiga cuando contrae un cáncer y lo despiden del trabajo.

Dios habla. El universo tiene muchos enigmas, a muchos no les interesa resolverlos, otros no los pueden descifrar.

También la vida humana tiene muchos enigmas, su sentido profundo es un enigma. En la historia de salvación que leemos en la Biblia, Dios nos descubre el sentido de nuestra vida.

Descifra el enigma de la vida, encontramos el sentido profundo de nuestro paso en esta tierra y nuestro destino definitivo cuando encontramos a Dios.

Desde el principio Dios está presente y actúe en nuestra historia, es una gesta que leemos en la Biblia.

En el principio, Dios forjó a los hombres con su mano y les comunicó su soplo de vida. Los puso en la tierra, que era como un edén, sin el mal. Pero el hombre se rebeló contra Dios y le echó a perder su plan divino. Es la corrupción, el crimen.

La historia de Dios en la tierra es la de una alianza, que se va preparando, educando a los hombres, elevándolos a niveles de rectitud y conocimiento de Dios. La Alianza en la historia santa es progresiva, hay alianzas que son una preparación.

En las sociedades decadentes, criminales, asesinas de de hombres bebés no-nacidos, Dios los purifica con calamidades. Hay que saber leer los signos de Dios: ¿qué nos quiere decir en esas fuerzas poderosas que hacen los temblores de tierra? Las aguas del diluvio purificaron la sociedad de los criminales y soberbios que vivían sin Dios que perecieron en el tsunami, en el Diluvio.

Las aguas torrenciales lavaron el pecado de los hombres y son figuras de las aguas del bautismo que lavan al hombre del pecado original y le dan la vida de Dios.

“El tiempo se ha cumplido”, el tiempo fijado por Dios. Se cumple cuando Dios irrumpe en la historia y se viene a vivir con nosotros en Jesucristo, el hijo de Dios.

Es la única historia feliz, posible para los hombres, si queremos dar a nuestra vida el sentido verdadero, trascendente, de felicidad plena, debemos buscar la alianza con Dios.

Hay enemigos de Dios que extravían a los hombres nos hacen adorar otros dioses. El mundo, las calles, los antros, las plazas están sembrados de tentaciones.

Cristo en el desierto nos enseña a vencer la tentación. Un monstruo de tentación es el orgullo, que exalta al hombre para hacerlos sentirse un ídolo. Hay hombres que hacen lo que les da la gana ellos deciden lo que es buen como si fueran dioses. Hay mujeres que se creen con derecho de asesinar al hijo que llevan en el vientre.

Hay que vencer esa tentación y ser humilde. Para eso hay que despojarse de vanidades, diversiones, comodidades y placeres del mundo. Hay que entrar en el desierto, en el despojo, la diafanidad, el silencio Dios al el encuentro.

Pedimos elaboración la ayuda del padre Dios para entrar en este camino y para progresar “en el conocimiento del misterio de Dios”. Así nos convertiremos a él, porque es necesario “que transitamos su efecto en una conducta irreprochable“,

Humildemente, vive tu fe, vive la conversión, oriéntate a Dios. Déjalo entrar en tu vida, escucha la palabra, reconcíliate encuentra tu lugar en la comunidad.

Vive intensamente. Hazte discípulo, seguidor de Jesús. Escucha su palabra. la Cuaresma es tiempo, haz tu alianza con Dios.

Cristo con nosotros. Aquí está Cristo, el hace la alianza definitiva., te invita a su mesa, te alimenta con su cuerpo y con su sangre

Para platicar en familia. No sólo la persona, toda la familia necesita orientar su vida para hacer la alianza con Dios.