El Evangelio Hoy: Dios, Señor del Universo, llama a su proyecto

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El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

Dios es Creador y Señor del universo, tiene un gran proyecto y te llama a entrar en Él. Esto es vocación, el llamado de Dios.

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Morelia, Michoacán, 14 de enero de 2018.- En tu vida. Jahir es un chico que no le encuentra sentido a la vida, no sabe que va ser. Es un nini.

José, como muchos mexicanos es malo en el trabajo, irresponsable, malhecho. Está aturdido, no tiene fe al trabajar.

Dios habla. El universo es la casa de Dios, es su empresa. No hay nada profano, todo es sagrado.

Por consiguiente, Dios es el patrón, es el Rey, el gobernante. Toda autoridad en la sociedad viene de Dios que delega su poder a los hombres.

El establece las leyes, es su garante, él ordena que se cumplan y mantiene un orden perfecto en su universo. Aunque el hombre abusa de su libertad y crea el caos.

El gobierno de la tierra es el Reino de Dios, ahí se ubica toda actividad política y social y el trabajo de cada uno de los hombres.

Es una vida y un reino sagrados, nada es profano. Toda actividad humana es sagrada. Dios gobierna y da cada uno su tarea, en la Iglesia y fuera del ámbito del templo.

El pueblo de Israel con sus instituciones es una imagen del universo que gobierna Dios.

El elige a sus servidores. Llama a Samuel, en la edad de la vocación, la adolescencia. Lo lleva a ser el guía de su pueblo en formación sociopolítica. Lo acompaña, bendice su trabajo y le concede éxitos.

Los candidatos a puestos públicos, ¿qué voz siguen? ¿Profundizan en el plan de Dios y quieren colaborar para construir el reino divino de justicia, igualdad, Estado de derecho? A veces los candidatos muestran pretensiones mesiánicas, como un parche mal pegado en sus campañas.

Jesús, Mesías, el que realiza plenamente el proyecto del Padre Dios, inaugura los tiempos nuevos y definitivos. Para crear el mundo nuevo, sin corrupción y sin maldad llama a sus colaboradores.

Necesita buenos trabajadores por su libertad, sencillez y su búsqueda de Dios, de su plan sagrado y valores verdaderos y eternos.

Por eso se deja encontrar de los primeros discípulos, un relato idílico que leemos en San Juan. Los discípulos lo siguen, se quedan con él, comparten la experiencia con sus hermanos que se sienten atraídos. Cristo les da un destino nuevo, como en el caso de aquél a quien cambió el nombre: “tú eres Simón, en adelante te llamarás Kefás, que significa Pedro, Roca”.

Dios llama a todos, no sólo a las monjas y a los padres. Todo hombre, toda mujer necesite escuchar la voz íntima, misteriosa de Dios para realizar su vocación y encontrar el sentido a su presencia y trabajo en este mundo, un sentido trascendente, maravilloso, verdadero.

El cuerpo de la mujer y del hombre tampoco es profano, es sagrado. No se puede usar para la fornicación, afirma Pablo. Es un pecado el venderlo para hacer espectáculo. Astutamente afirman: no hay que ser egoísta con lo que Dios te dio.

El sexo barato, separado del amor de Dios, por mero deseo carnal o por contagio social es una profanación. Tu cuerpo es el templo de Dios, ahí debe habitar el creador.

El mundo está hecho garras porque seguía por los caprichos del hombre. Hay que dejarse alcanzar por Dios, dejarse guiar para dar al trabajo, a la vida en sociedad, al universo su sentido verdadero y sagrado.

Hay que conocer el proyecto divino escuchando la palabra de Dios en la misa y fuera de ella. Hay que entrar en el proyecto de Dios, trabajar con un sentido sabio y trascendente.

Vive intensamente. Despierta, deja la embriaguez de negocios, diversiones y placeres perversos. Alcanza la pureza y la sencillez para escuchar a Dios y seguirlo.

Cristo con nosotros. Recibe a Cristo en el templo de tu cuerpo. Él te guía y alimenta con su cuerpo y su sangre.

Para platicar en familia. Dios es también creador y Padre de la familia. Su acción es sagrada y realiza el proyecto de Dios.