El Evangelio Hoy: Dios tiene un plan maravilloso para ti

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El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

Juan Bautista de un modelo para ti. Fue escogido desde la eternidad para ser su testigo y reunir a los hombres en su familia Santa.

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Morelia, Michoacán, 26 de junio de 2018.- En tu vida. Juan encuentra a muchos hermanos que tienen baja autoestima, sienten que no valen nada y su destino es el fracaso.

Descuidan su persona, no tienen ilusión de estudiar para superarse, se conforman con poco, no sueñan en mayores triunfos, viven sin gozo.

Dios habla. Dios ama a sus criaturas, los hombres perdidos en el mundo. Los va educando y guiando.

El hombre no es consciente de su propio valor divino, siente que no vale nada, que es un pobre mortal. O cree que vale por vanidades: colguijes y maquillajes, modas cuántas veces ridículas.

Es una revelación maravillosa el conocimiento y amor que Dios tiene por sus criaturas. Están en su mente desde toda la eternidad. “El señor me llamó desde el vientre de mi madre cuando aún estaba en el seno materno”. En realidad, vives en la mente de Dios desde siempre.

Nadie es un ser despreciable, nadie vale pura chin…, no cuenta para nadie. Nadie es inútil y despreciable, una mugre. Los hombres no son como Dios, son malos, les gusta humillar los demás, hacerlos sentir basura

Dios te llamo y tienes un destino maravilloso en el proyecto del Creador y Señor del cielo y de la tierra.

Juan era una criatura desconocida, insignificante ante los hombres. Su nacimiento tiene lugar en un pueblo humilde, en un país humilde.

Delante de Dios, en la fe, la humildad de Juan vela apenas una grandeza entre esplendores de gloria. Dios es maravilloso y tiene para los pobres un cielo de destellos y riqueza con nada comparable entre las cosas creadas. Los reviste de dignidad, los hace príncipes, hijos divinos.

Juan nos revela la extraordinaria grandeza de la gente más humilde, del campo, las colonias más pobres, las periferias de la riqueza, lejos del lujo, el glamour.

Dios es la realidad, hace existir todas las cosas, y engrandece a los humildes. Nos levanta del polvo y nos hace príncipes.

Es de vital importancia que te encuentres con Dios. Él es como un gran espejo muy fiel en el que te vas a conocer y descubrir lo que vales como persona, hijo de Dios, testigo de Jesucristo, su mensajero para llevarlo al encuentro de los demás y hacer que los católicos vuelvan a Él.

Afirma el Concilio Vaticano II que en Jesucristo, el hombre contempla su propia grandeza. Sólo a la luz de Dios, el hombre vive la experiencia de que vale mucho, conoce su vocación divina, la misión que tiene en el proyecto eterno de Dios.

El hombre sólo es grande en su relación con Dios. Aquel bebé humilde, Juan tiene un destino maravilloso en el plan de Dios: preparar al mesías un pueblo bien dispuesto a recibirlo.

Afirma Pablo: “Juan preparó su venida predicando en el pueblo de Israel un bautismo de penitencia…”

Da por él el testimonio de su sangre. Alcanza su lugar bienaventurado en el reino de los cielos.

Hay signos de parte de Dios en la vida de sus pobres. Los paisanos de Juan sienten un gran temor ante esos signos… “Realmente la mano de Dios estaba con él” .

En Juan el Bautista pueden verse los pobres, contemplar su suerte, su grandeza en el plan de Dios que es lo que cuenta. La fama y el aprecio de los hombres es pasajera, falsa muchas veces y traicionera. Es un privilegio y un honor ser amigo de Dios, ser conocido de Él y amado.

Vive intensamente. Necesitamos volvernos a Dios con orgullo y, con él, descubrir el sentido maravilloso de nuestra vida.

Cristo con nosotros. Cristo está aquí y nos hace saltar de alegría, nos alimenta con su cuerpo y con su sangre.

Para platicar en familia. Con hijos contentos de su dignidad ante Dios, habrá buenas relaciones y felicidad.