El Evangelio Hoy / El mesías, Dios bueno de los pobres

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El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El evangelista Mateo presenta a Cristo como Emanuel, Dios con nosotros. Viene a establecer su reino entre los pobres y desamparados.

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Morelia, Michoacán, 18 de junio de 2017.- En tu vida. Hay falsos mesías que quieren el poder y prometen acabar con lo corrupción y darles todos los bienes a los pobres.

El pueblo que piensa, sabe que son hipócritas y corruptos como sepulcros blanqueados. Cuando todos fallan, te espera el único mesías de Dios.

Dios habla. La persona que gobierna al mundo, le da los recursos de vida y lo lleva a la felicidad plena y definitiva es Dios. El es el único rey o presidente, es el papá de todos.

Siempre gobernó a Israel, desde siempre compartía el gobierno con los hombres, les daba poder.

Dios viene a conducir a los hombres, a sus discípulos en la persona de su hijo Emmanuel, que significa Dios con nosotros.

La grandeza de Dios se manifiesta en su poder para atraer a las multitudes que los siguen.

Estas están extenuadas y desamparadas por los hombres perversos que las engañan y se sirven de ella para fines de su persona o de su grupo, de su partido.

Al ver Jesús a las multitudes se compadecía de ellas porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor”.

La gente está extenuada porque no le dan los servicios que le son debidos, las hacen echar vueltas, no las atienden como se debe, les niegan los servicios. En los discursos, los servidores públicos afirman que su servicio es perfecto, de primer mundo, niegan el sufrimiento de la gente, la miseria pueblo.

Dios viene a reinar entre los hombres, reinar es servir. Reina, no como caudillo o dictador, sino presidente desprendido de ambiciones, capaz de servir a los pobres, más aún como el mejor y más grande de los papás.

Uno de los temas que trae Jesús es el del reino de Dios: quiere decir que Dios gobierna a los hombres para darles los bienes verdaderos y conducirlos al paraíso de la seguridad, riqueza, armonía fraternal entre los hombres.

Desde el Antiguo Testamento reina sobre el pueblo de Israel: “Si escuchan mi palabra y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro….serán para mí un reino de sacerdotes y una nación consagrada”.

Jesús se rodea del primer circulo de sus discípulos, ellos van a hacer presente su amor y su riqueza en toda la tierra. En todas las comunidades se necesita el grupo de discípulos. Los prepara y los envía para extender su reinado a todos los hombres.

Vayan y anuncien que el reino de Dios está en medio de nosotros. Después de siglos y milenios de espera es un noticia muy buena que hace desbordar de alegría.

Los envía con el poder de hacer milagros, de animar a los tristes, a los depresivos, de curar enfermedades graves, incurables, sin necesidad de largas colas y horas, meses de espera.

Ellos también van a hacer efectiva la redención. Como anuncia Pablo algunos años después: “si cuando éramos  enemigos de Dios fuimos reconciliados con él por el poder de la muerte de su Hijo, con mucha más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su hijo”.

Escucha la voz de los mensajeros de Cristo, déjate alcanzar por Dios. Déjate guiar primeramente por él como tu jefe. Confíale tu vida como al más bueno, sabio y cariñoso de los papás.

Escucha la voz de los sacerdotes y de los hermanos de la comunidad que te llevan la invitación divina a entrar en el círculo de sus discípulos, sus consentidos.

Vive intensamente.  El reino de Dios está en medio de nosotros, déjate alcanzar, únete a la comunidad maravillosa que Dios ama y salva.

Para platicar en familia. Haz que el papá de tu familia sea Dios, que et familia sea familia de Dios, heredera del cielo.