Editoriales

El Evangelio Hoy: La Iglesia, pueblo de la Palabra

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales
El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

La Palabra nos une, como individuos y como comunidad a Dios. Necesitamos estudiarla siempre, darle todo nuestro tiempo.

Morelia, Michoacán, 27 de enero de 2019.- En tu vida. Juan conoce en su barrio muchas personas que están bautizadas pero nunca se han alimentado de la Palabra.

Por eso, logros católicos andan en la corrupción, en los cárteles, son asesinos, secuestradores. Viven sin el mesías y sin salvación.

DIOS HABLA. La Palabra, como las flores y el canto para los indígenas, es el camino que nos lleva al encuentro con Dios. Es sacramento de Dios donde se hace presente y actúa.

Es la Palabra revelada por Dios, escrita en la Biblia, expresada en los acontecimientos, de alguna manera manifiesta en la creación.

Debemos estudiar todo el plan de Dios para la historia de la humanidad y para nuestra vida contenido en su Palabra. Sólo así entenderemos la homilía de la misa y la ubicaremos en el plan de Dios.

Muchos no viven de la Palabra, tienen sólo las costumbres, las devociones de los católicos, mucho de eso es religiosidad popular, no lleva la Palabra revelada.

Hay creyentes que no le dan nada, nunca a la Palabra y su fe languidece y muere.

El sacerdote Esdras abre el Libro de la Ley al pueblo de Israel. La asamblea atiende atenta desde el amanecer Hasta el mediodía, Esdras proclama y los levitas explican La palabra. Los israelitas Lloran de emoción. Esdras invita a hacer fiesta porque es el día consagrado al señor.

Los salmos proclaman la sabiduría, la grandeza y belleza de la palabra de la Ley: “la ley del Señor es perfecta del todo reconforta el alma… Hace sabio al sencillo”.

Por la Palabra, los judíos sabían que el Mesías iba a venir y conocían rasgos increíblemente bellos. Así el rollo de Isaías que Cristo lee y comenta en la sinagoga de Nazaret.

La profecía es de una sabiduría y ternura conmovedora: “el espíritu del señor está sobre mí porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena noticia, para anunciar la liberación de los cautivos y la curación de los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de beneficios del Señor”.

La Palabra permanece viva a través del tiempo, la profecía se cumple en el Mesías, Jesús presente en Nazaret: “hoy mismo se ha cumplido la profecía que acaban de oír”.

Quienes estaban familiarizados con la Palabra entendieron diáfanamente el mensaje: el proyecto de Dios se cumplía en su vida. A su situación de opresión a manos de los poderosos, de pobreza inhumana, de enfermedad llegó la salvación de Dios.

Otro caso de la Palabra viva es la comunidad de Corinto que la estudiaba y entiende el mensaje de Pablo: “ustedes son el cuerpo de Cristo”. Pablo enumera los diferentes servicios de la comunidad, cada servicio supone un carisma.

Hay quienes enseñan la Palabra, coordinan los grupos,  mantienen las cosas en orden, leen, cantan, sirven en el altar, todos reciben del Padre Dios la capacidad, reciben el carisma.

Necesitamos acercarnos a la Palabra para entender el proyecto de Dios en nuestra vida, convertirnos y entrar en él, aceptando nuestras obligaciones en la comunidad de fe.

Estamos ofreciendo los medios: liturgia de la Palabra, cursos, retiros, hay que leer sin cesar la Palabra de Dios, ser hombres y mujeres de la Palabra: estudiando, meditando, viviendo en las profundidades de la Palabra de Dios.

Hay un cambio que realizar en la vida de los católicos: dejarse alcanzar por Cristo y cambiar radicalmente siendo hombres y mujeres de la P un alabra. Hay que leer siempre y reflexionar, tener un conocimiento sólido.

Vive intensamente. Entra en la salvación que Cristo nos trae, a través de su Palabra. será sabio y Santo.

Cristo está con nosotros. Cristo en el signo de la Palabra y del pan y del vino se entrega totalmente en la comunión.

En familia. Tu familia necesita alimentarse de la Palabra para cambiar radicalmente en la comunidad en la comunidad de la Palabra.

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: