El nuevo paradigma educativo exige esquemas de financiación innovadores

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Teresa Da Cunha es doctora en Derecho; con diversos posgrados en universidades de México, España y Francia; profesora investigadora de la UMSNH; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; y coordinadora del Área de Ciencias Sociales en el CIJUS

Teresa Da Cunha es doctora en Derecho; con diversos posgrados en universidades de México, España y Francia; profesora investigadora de la UMSNH; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; y coordinadora del Área de Ciencias Sociales en el CIJUS

Aumentar los fondos destinados a la educación y la investigación es la única forma de salvaguardar la educación. Es la única manera de eliminar la brecha del conocimiento. Ahora bien, para tal se necesita una inversión sostenida y continuada durante décadas. O sea, necesitamos de llevar la innovación financiera a las escuelas.

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Morelia, Michoacán, 05 de julio de 2016.- Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: estamos en un momento de emergencia de un nuevo paradigma educativo en que tenemos que dejar atrás una política educativa que privilegia una escuela orientada a productos (máquina de egresados) para instalar la visión de una escuela orientada al desarrollo integral de sus alumnos. Ahora bien, esta nueva escuela (estas nuevas organizaciones y estructuras educativas) necesitan inversión sostenida y continuada durante décadas.  Para tal, necesitamos de llevar la innovación financiera a las escuelas.

Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: en las nuevas organizaciones y estructuras educativas el alumno no es ( no puede ser ) el sujeto pasivo que se limita a asimilar  los conocimientos que transmite la autoridad del profesor, sino el protagonista activo que, ante una pregunta que suscita su curiosidad, busca por sí mismo una respuesta, acompañado en su búsqueda por un facilitador (el profesor) que le abre una ventana estructurada dónde encuentra los grandes ejes de referencia, los consensos de las comunidades científicas en cada área del conocimiento y lo inicia a la investigación. Las nuevas organizaciones y estructuras educativas en que el alumno puede ser un protagonista activo sólo son posibles con esquemas de financiamiento innovador.

CULIACAN, SINALOA, 19AGOSTO2013.- Decenas de niños de la primaria Bicentenario regresan a clases para el nuevo ciclo escolar 2013-2014, a pesar que el Instituto Sinaloense  de la Infraestructura Física y Educativa (ISIFE) dio un primer apoyo para la construcción de aulas de cemento, todavía  se observan salones de lamina y cartón, en donde el calor se vuelve insoportable rebasando los 40 grados centígrados. Maestros, alumnos y padres de familia esperan el segundo apoyo por parte del instituto de gobierno para construir los salones faltantes. FOTO: RASHIDE FRÍAS /CUARTOSCURO.COM

CULIACAN, SINALOA, 19AGOSTO2013.- Decenas de niños de la primaria Bicentenario regresan a clases para el nuevo ciclo escolar 2013-2014, a pesar que el Instituto Sinaloense de la Infraestructura Física y Educativa (ISIFE) dio un primer apoyo para la construcción de aulas de cemento, todavía se observan salones de lamina y cartón, en donde el calor se vuelve insoportable rebasando los 40 grados centígrados. Maestros, alumnos y padres de familia esperan el segundo apoyo por parte del instituto de gobierno para construir los salones faltantes.
FOTO: RASHIDE FRÍAS /CUARTOSCURO.COM

Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: en las nuevas organizaciones y estructuras educativas, la función del profesor no es hacer el trabajo por el alumno, menos sugerirle la respuesta adecuada, sino acompañarle en el proceso de aprendizaje, criticando sus resultados y animándolo a seguir adelante. Este “nuevo” profesor necesita de estar altamente capacitado y, tiene que recibir ingresos acordes a las nuevas exigencias de su perfil.

Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: estamos inmersos en un momento de ruptura paradigmático, estamos  en fase de transición para una sociedad del conocimiento (no sólo de la información) que tiene que ser equitativa, justa e incluyente. Sin embargo, lo que estamos observando es la creación de una brecha digital que viene a sobreponerse al creciente índice de desigualdad social y  refuerza la brecha de ingresos.

Ahora bien,  garantizar la existencia de una educación de alta calidad, especialmente para los niños más pobres del planeta, para las comunidades más pobres de la nación, para las regiones periféricas, no es un “lujo”, es cuestión de justicia. La verdadera división es entre quienes tienen acceso a la educación y quienes la desean y no tienen acceso. Pero mientras la inversión en otras clases de infraestructura social aumenta, las innovaciones en financiación sostenible de la educación se están quedando rezagadas.

En estas circunstancias, el derecho a la educación no puede ser considerado como  un “lujo” prohibitivo. En estas circunstancias, “la educación no puede esperar”, tal como no pueden esperar las inversiones masivas en el sector educativo. Inversiones que tienen que ir dirigidas a infraestructura, a la capacitación de recursos humanos, al financiamiento de becas que aseguren la permanencia en el sistema de todos. Sin embargo, la educación (especialmente, en los niveles preescolar y primario) padece de subinversión crónica. Y, lo que es más crítico, no han surgido  innovaciones importantes en materia de financiación de la educación.

1.InversionEducacion_SoyInversionista_HERO 160705Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: no podemos migrar a las nuevas organizaciones y estructuras educativas sin la transformación de los esquemas y de los rubros de financiación de la educación.

Para tal es necesaria (y urgente)  la creación de un banco de inversión en educación,  que puede ser, tal como fue considerado en el 2015 en el contexto de la Alianza Global para la Educación (AGE) en cooperación con los grandes bancos de inversión del mundo y que se financiaría con fondos procedentes, en parte, de un impuesto a las transacciones financieras (ITF), como el que se ha propuesto para la Unión Europea. Tal tipo de organización desarrollaría actividades que ” incluirían la obtención de fondos (mediante emisión de acciones y deuda) para financiar la educación en todo el mundo; la provisión de servicios de banca de inversión a gobiernos, empresas y organismos multilaterales, en cooperación con bancos locales; y la entrega de servicios de consultoría y asesoramiento en cuestiones referidas a alianzas público-privadas, privatizaciones, descentralizaciones, otorgamiento de préstamos y negociación de créditos favorables (concesiones financieras)” (Ver la propuesta de Douste-Blazy, asesor especial de la ONU para la “Innovación financiera en el Desarrollo”.)

Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: un nuevo paradigma para la Educación exige nuevos esquemas de financiación…pero, lo que vemos, una y otra vez es la aplicación  de recortes presupuestarios, justificados por la “falta de recursos” propios a los esquemas ortodoxos de la financiación de la educación.

160705- EDUAhora bien, sin nuevos esquemas de financiación, los grupos que han sido ignorados durante mucho tiempo, los excluidos del sistema, seguirán presionando a los gobiernos y las organizaciones internacionales hasta que el derecho fundamental de todos a la educación sea respetado.

Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: al mantener la subinversión crónica  se mantiene (o aumenta) la brecha del conocimiento. Así, no es de sorprender ni la falta de competitividad, ni el subdesarrollo de los países que no invierten en educación, ni  las rupturas (por veces violentas) de sectores educativos que padecen de subinversión crónica. El pueblo es muy sabio: “en la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan”. Efectivamente, pocas cosas se dan cuando no existe un financiamiento adecuado de las reformas estructurales y, mucho menos se darán en  una reforma educativa que necesita, a la vez, de equidad y de nos guiar a un futuro cada vez más tecnológico. O sea, sin invertir a gran escala en la educación de alta calidad, no existirá desarrollo, ni calidad de vida…ni paz.

Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: aumentar los fondos destinados a la educación y la investigación es la única forma de salvaguardar la educación. Es la única manera de eliminar la brecha del conocimiento. En este contexto, la financiación de todos los subsistemas educativos y de la investigación debe reflejarse en todos los niveles de formulación de políticas públicas. Lo que coloco en duda es si el sistema de financiación deba ser sólo considerado a nivel nacional y sólo por el estado.

No niego que las autoridades deben garantizar el acceso de todos a un derecho humano (que además está constitucionalizado): el derecho a la Educación, en todos sus niveles es un paradigma vigente, que nadie pone en causa. Pero, para que sea efectivo, tenemos que asegurar su adecuado financiamiento. Por ejemplo, las autoridades deben asegurar,  que las instituciones de educación superior equipen a los estudiantes con conocimientos de vanguardia y capacidades flexibles de alto nivel basadas en valores compartidos.

Cómo-ayuda-el-internet-en-la-educación 160705Esto tiene un costo. Esto significa desarrollar sistemas educativos diferenciados, dentro de una gama que vaya desde escuelas técnicas a programas de doctorado, y brindar a los estudiantes acceso a experiencia internacional (programas de movilidad), que les puede poner en contacto con oportunidades que se encuentran más allá de nuestras fronteras. O sea, tal  significa inyección masiva de dinero en la educación, y, por ende  nuevos esquemas de financiamiento a través de organismos financieros internacionales ( que bien podrían tener la forma de banco de inversión en educación, arriba mencionado) o de fondos de inversión, asociaciones privado-público, etc., que van más allá de la financiación pública, exclusivamente nacional y servirían para reforzar esta última Lo he escrito hasta el cansancio, lo vuelvo a repetir: no existe paz social sin equidad en la educación. Un día alguien me escuchará.