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Filosofía del Pueblo: Una obra de arte en la ciudad

Aunque Morelia es un lugar con bastante expresión artística, al parecer sólo es una pequeña parte de la población la que consume las creaciones de tan talentosos expositores

Morelia, Michoacán, 08 de julio de 2021.- Colocar o vender alguna obra de arte en la ciudad al parecer no es tan sencillo. Así es como lo relatan algunos pintores y escultores locales, pues aunque Morelia es un lugar con bastante expresión artística, al parecer sólo es una pequeña parte de la población la que consume las creaciones de tan talentosos expositores.

Ricardo desde muy temprana edad se ha dedicado a hacer arte, por lo tanto lo ha elegido como un modo de vida, tomando como inspiración las emociones que es lo que refleja en cada uno de sus cuadros y esculturas.

Pero, ¿qué tan difícil ha sido para él vender o exponer sus obras?

Me comenta que los espacios culturales no ofrecen un verdadero apoyo, ya que el presupuesto para esta área es minúsculo con trámites tediosos, pero aún con tales dificultades ha podido acceder a algunas de ellas.

También se apoya en redes sociales, colectivos artísticos y bazares que prestan sus espacios para tales eventualidades.

Para su gusto, la sociedad muestra un claro desinterés en el mundo del arte.

Eso afecta para que en verdad se pueda vivir solo de tal actividad teniendo que dedicarse a otra profesión para completar sus gastos necesarios, ya que la emergencia de salud que vivimos hizo interrumpir los cursos en una escuela donde compartía su conocimiento a las nuevas generaciones no impidiendo que se esté preparando con nuevas ideas y proyectos.

Elizabeth es otra artista que aquí reside, quien refleja lo abstracto surrealista en sus obras orgánicas y en acuarelas, el retrato figurativo.

Ella ha expuesto su trabajo en los café galería, bar galería, espacios públicos, museos, teniendo muchas veces que arriesgar recurso propio en todo lo que es logística, desde traslado hasta publicidad para así hacer su exposición y esperando tener suerte para vender alguna obra.

En lo que se refiere a si el gobierno ofrece apoyos, recalca que es más lo que se invierte en los proyectos que la ganancia monetaria, la cual llega a cuenta gotas y esperando que se le regale u ofrezca a precio muy bajo cada creación, cosa que es incómoda, pues  hasta pareciera burla hacia el artista, pero los eventos son necesarios para el  currículo de trayectoria, haciendo más fácil  obtener alguna beca.

Otra manera donde proyecta su creación, es en redes sociales como lo es Facebook, Instagram, donde publica todo su repertorio, dándole como beneficio trabajos por encargo y venta.

Otra cosa que cree que es impedimento es la escasa industria en la ciudad,  reflejada en los bolsillos del grueso de la población y que no permite pagar una pieza de arte.

Algo con lo que se ha visto beneficiada es que ahora hay más apoyo para las mujeres, el arte no ha sido la excepción, lo cual ha aprovechado como una oportunidad para que no solo ella sino las mujeres en general puedan mostrar su visión del mundo plasmado en pintura o escultura.

“Morris”, que es también como la conocen sus amigos en el ámbito, se ha dedicado a dar cursos de verano y restauración de piezas para completar sus ingresos necesarios, pues aunque sí obtiene recurso de la venta de sus obras, ese no es suficiente.

Basaelel Jerónimo, es otro gran artista que reside en la ciudad, con 25 años consolidados de carrera artística.

Desde sus inicios  tuvo la necesidad de  emigrar a otros países para exponer sus obras, sobretodo en USA  (en especial en la ciudad de Nueva York), España y Francia, pues su estilo ha sido admirado en esos lugares,  hasta condecorado por el cónsul de la gran manzana por su trayectoria.

Pero, ¿qué fue lo que lo llevó hasta esos lugares tan lejanos?

Enumera varias, siendo la primera el nulo apoyo de algún órgano a autoridad gubernamental para retener sus obras, ya que para obtener tales beneficios tendría que ser de alguna corriente, ya sea izquierda o derecha, quedando a merced de los cambios de gobierno, arriesgando su continuidad, sin contar que sólo esperan a que les sean donados o regalados parte de sus trabajos.

La segunda es el tan pequeño círculo de posibles compradores que son los que pueden obtener las obras sin mayor problema, siendo su estatus económico el referente pero a precios no muy justos.

El tercero es la clásica singularidad de que el arte extranjero y sus expositores son más venerados, pues ven en ellos estilos diferentes a los locales dejando atrás una posible aspiración a tener un lugar en el tan pequeño círculo de artistas mexicanos.

Desde que comenzó a colocar sus trabajos en esos países notó que allá admiran el colorido mexicano, ya que es muy diferente a lo que ellos están acostumbrados y siendo naciones desarrolladas, tanto económica como culturalmente, hace que sus habitantes adquieran sus cuadros pagando lo justo y en más cantidades.

Con esto notamos que la ciudad cuenta con mucho potencial de artistas muy talentosos, pero políticos en estado salvaje que sólo les ha interesado llenar sus bolsillos o reelegirse dejando atrás el arte y la cultura.

Filosofía del Pueblo: Una obra en la ciudad

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