Las consignas del odio (Por: Alejandro Vázquez Cárdenas)

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El autor de este artículo es el reconocido Doctor Alejandro Vázquez Cárdenas

El autor de este artículo es el reconocido Doctor Alejandro Vázquez Cárdenas

Que la gran mayoría de los fanáticos de López son incultos no es ninguna novedad. Cansa el escucharlos esgrimir el término fascista sin conocer siquiera su acepción; nos hartaron durante el sexenio de Calderón repitiendo la palabra espurio sin conocer su significado literal.

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Morelia, Michoacán, 21 de agosto de 2018.- Recientemente, la Sra. Beatriz Muller, esposa del Sr. López, en su cuenta de twitter se quejó amargamente de los insultos y expresiones de rechazo que  recibía por parte de un buen número de personas. Cierto, en las llamadas redes sociales es posible encontrar prácticamente de todo. Desde personas pías que abogan por un mundo casi angelical hasta agresivos individuos que amparados en un supuesto anonimato vomitan su odio y rencor junto con un catálogo de insultos, aderezados con una pésima ortografía.

¿De dónde provienen eso personajes?  De todos los espectros políticos, no hay uno que los concentre en exclusiva; aunque numéricamente es evidente que las opiniones más agresivas provienen del grupo de fanáticos del AMLO. Y no desde esta campaña, y no desde la existencia de MORENA, las consignas de odio proliferaron como hongos después de una lluvia en las campañas de López, tanto en su derrota con Calderón como con Peña Nieto.

Solo a manera de ejemplo, transcribo una parte de un artículo del ya fallecido escritor René Avilés Fabila, publicado en Excélsior en junio del 2012 con el nombre de “La tenaz fábrica de odio”. En el podemos observar como el odio es el motor del grupo que rodea a López, no de ahora, desde siempre.

“Lo curioso es que ni priistas ni panistas me insultan. A lo sumo me miran con desdén. Para los primeros, patéticos y desconcertados, soy un escritor atrapado en el hielo del jurásico marxista, para los segundos, que jamás han leído, soy invisible. En cambio, la poderosa y corrupta organización simpatizante de AMLO despliega una formidable cantidad de ofensas y provocaciones. Ayer hice un ejercicio y entré en artículos de periodistas que no necesariamente coinciden con las llamadas “izquierdas”; me asombró la cantidad de mentadas de madre de los fanáticos de Obrador. Desde luego, incluyeron a Javier Sicilia que en nada exageró al calificarlo de autoritario, resentido, mesiánico y mentiroso. Que es un político que engaña es tan cierto como que sus partidarios, la mayoría ex priistas, están muy cerca del fascismo, amigos de la violencia, expertos en aplicar políticas de terror.

Los insultos no me preocupan, apenas los miro. No obstante, el jueves fui a Cuernavaca al homenaje a una escritora talentosa y de obra admirable, Marcela del Río. Luego de mi intervención, una señora me saludó con amabilidad fingida. Como Peña Nieto en la Iberoamericana, caí en la trampa. Cambiando el tono, me dijo que le diera tres razones para justificar mis críticas a López Obrador. Le di diez. La mujer, arrumbando los bocadillos, pegó varios gritos. Opté por regresar al DF. En el trayecto recordé que hace seis años, en Bellas Artes, en la presentación de un libro del médico Federico Ortiz Quesada, una quincena de perredistas, ante la cercanía de las elecciones, trataron de impedir el acto y un tipejo quiso abofetearme acusándome de “pro imperialista”. No cabe duda: López Obrador es una fábrica de odio. Sin embargo, no deja de asombrarme su habilidad para galvanizar a sus seguidores”.  Fin de la transcripción.

Que la gran mayoría de los fanáticos de López son incultos no es ninguna novedad. Cansa el escucharlos esgrimir el término fascista sin conocer siquiera su acepción; nos hartaron durante el sexenio de Calderón repitiendo la palabra espurio sin conocer su significado literal. Incomoda el corroborar que un determinado grupo de prensa, el afín al Mesías, equipara el cumplimiento de la ley con “represión”. Deprime que cierto sector de la supuesta intelectualidad mexicana crea  que ser intelectual es ser contestatario.

¿Sabrán lo que significa la palabra fascista?, lo que significó en la historia y cómo actuaron los movimientos así llamados. El fascismo se caracteriza por el manejo de la violencia y el terror para buscar el poder y conservarlo; es típico del fascismo establecer grupos sociales en forma de redes para extender su influencia y es su comportamiento habitual organizar grupos para intentar superar el control del Estado.

Pero por encima de todo esto, lo que más caracteriza a un grupo fascista, es buscar el poder a toda costa y pasar por encima de toda institución establecida.

Las señales que ha mandado López en estos días son preocupantes. Demagogia, ignorancia y desprecio a quienes no coinciden con sus ideas. Rescatando ideas, personajes y proyectos del jurásico priista, esos que ya están en el basurero por inoperantes.

Mal asunto

Alejandro Vázquez Cárdenas