Lecciones del TLC en México / Héctor F. Ruiz Paredes

Pin on PinterestShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn
El autor es profesor investigador del ITM, realizó estudios de doctorado en el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Manchester; es Senior Member del IEEE; miembro Par del Comité de Ingeniería de los CIEES, Miembro del SIN; en 2006 ganó la distinción nacional al Mérito Académico de la ANFEI

El autor es profesor investigador del ITM; realizó estudios de doctorado en el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Manchester; es Senior Member del IEEE; miembro Par del Comité de Ingeniería de los CIEES, Miembro del SIN; en 2006 ganó la distinción nacional al Mérito Académico de la ANFEI

En las negociaciones del TLC (1992-1993) sabíamos que todo iba a ser, en primer lugar, una ventaja para Estados Unidos y en segundo lugar para Canadá. Las negociaciones fueron una lección de cómo se firma un convenio sin estar preparados

Morelia, Michoacán, 29 de julio de 2014.- En las negociaciones del TLC (1992-1993) sabíamos que todo iba a ser, en primer lugar, una ventaja para Estados Unidos y en segundo lugar para Canadá. Las negociaciones fueron una lección de cómo se firma un convenio sin estar preparados para negociar y menos para legislar leyes en favor de la nación. Se firmó lo que USA quiso y como quiso.

En aquel entonces la balanza comercial era completamente favorable a USA, así que prácticamente aseguramos en aquella ocasión ser clientes fieles de los mismos. Interesados en qué productos podíamos vender nos llevamos la sorpresa de saber que México prácticamente no producía nada que se pudiera negociar con esos países, a excepción de productos agrícolas y obviamente el petróleo.

Ahora en 2013-2014 la situación no ha cambiado mucho, la balanza comercial mexicana desglosada en Exportación, que incluye las Petroleras, Petróleo crudo, Otras petroleras. Las no petroleras: Agropecuarias, Extractivas y Manufactureras.

Por su lado la Importación comprende las Petroleras: Gas natural, Derivados del petróleo, Petroquímica, etc. Y las No petroleras: Agropecuarias, Extractivas y Manufactureras, nos dan una realidad de los potenciales de nuestro país para competir con el mundo.

En 2012, (muy parecidos los índices en 2013-2014) de acuerdo al INEGI, las exportaciones alcanzaron 33 135 millones de dólares, siendo las exportaciones no petroleras las más grandes con casi 28 800 millones de dólares. Las petroleras léase venta de petróleo crudo alcanzaron 3 797 millones de dólares, lo que da idea de la baja productividad del sector y los efectos de los precios del mercado.

La exportación no petrolera específicamente el sector manufacturero alcanzó la cifra de 27143 millones de dólares y obviamente es la fuente principal de divisas mexicana. El sector agropecuario alcanzo 1201 millones de dólares.

Por otro lado, entre las importaciones que alcanzaron 32 801 millones de pesos, destacan las no petroleras con 28 929 millones de dólares, donde de nuevo las manufactureras se llevan la parte más grande con 27 716 millones de dólares. Entre las petroleras viene el gas natural, derivados del petróleo, y los productos petroquímicos.

Nosotros vendemos, petróleo crudo (3 797 millones de dólares), combustóleo, etileno, propileno, cloruro de polivinilo (plásticos), automóviles tipo turismo ensamblados (3 146), tractores, remolques, carrocerías, televisores ensamblados (1 495), aparatos de telefonía (1 702), conductores aislados para electricidad, aparatos de conexión/desconexión de circuitos eléctricos, motores y generadores de mediana y baja capacidad, transformadores de mediana y baja potencia, refrigeradores, maquinas ensambladas para procesamiento de datos, motores de gasolina, aire acondicionado, aceites crudos, energía eléctrica a Estados Unidos, gas de petróleo, aparatos de medicina, instrumentos para control de fluidos, contadores de gas, lámparas, muebles, colchones.

En el sector agropecuario vendemos ganado, miel, jitomate, pepino, cebollas, frijol, garbanzo, plátanos, aguacate (79 millones de dólares), mango, uva, fresas, café, trigo, maíz. Tabaco, algodón, melones, papayas y sandias (115 millones de dólares). También camarones, pulpo, atún, etc.

Por otro lado, importamos gas natural (125 millones de dólares), Gasolina para vehículos (1 837 millones de dólares), gasoil, fueloil, turbosina (35 millones de dólares), gas LP (120 millones de dólares), coque, vaselina, parafina, aceites, petroquímica, polímeros, polipropileno, metanol, naftas, frijol, arroz, sorgo, soya, semillas para siembra, tabaco, algodón, maíz (304 millones de dólares), textiles, papel, madera, química, productos minerales no metálicos, siderurgia (1661 millones de dólares), productos automotrices (3851 millones de dólares), equipo profesional y científico (925 millones de dólares), equipos electrónicos y eléctricos (6 709 millones de dólares), aparatos de fotografía óptica y relojería, entre otras cosas.

Países a los que exportamos en el sector comercial, USA (25 903 380 millones de dólares), Canadá (762 963), todo América central y del sur, destacan argentina (148 140), Brasil (533 085), Venezuela (174 093), Perú, Chile, etc. Con el caribe Islas Caimán (282 millones de dólares), cuba (33 815), etc. Con, Alemania (382 914 millones de dólares), España (653 527), Finlandia (8 405), Francia (103 313), Italia (108 187), UK (110 889), Suiza (130 268), Rusia (50 687), con Asia China (614 419), Corea del sur (149 449), India (210 691), Japón (2013 598) entre otros.

Conclusión: Ver completo detalle en INEGI, pero con esto nos da una idea de la tremenda dependencia en exportaciones e importaciones de México con Estados Unidos, casi el 94% de los totales. Vendemos petróleo crudo y compramos gasolinas (los gasolinazos son resultado de los ajustes internacionales).

También vendemos granos, frutas, hortalizas, etc. pero compramos equipo científico, televisiones de led, plasma, equipos de potencia eléctrica (transformadores y generadores de gran tamaño), equipo de control, instrumentos quirúrgicos, etc. etc. es decir todo lo que implique tecnología nueva, sofisticada y de bajo costo. Vendemos alimento y compramos todo lo que ofrece el estilo americano de vida, lo bueno y lo malo, probablemente más lo malo.

México puede tecnificar su campo involucrando a pequeños y grandes productores, los alimentos pueden ser un arma estratégica dentro de un plazo no muy largo, cuidemos la producción y sepamos vender y controlar la producción. Debemos tener cuidado también de controlar la producción petrolera y que por muy profunda que sea no debe servir para que se acaben primero nuestros recursos y después los de los países industrializados, necesitamos ser inteligentes. El turismo es fuente inagotable en un país como México, explotémoslo al máximo.

No podemos ignorar que estamos junto a Estados Unidos, somos estratégicos para ellos por donde se le vea. Entonces ¿qué tipo de relación debemos tener con este país? Una relación de dignidad, de unidad mexicana, de defensa de nuestro patrimonio, de negocio claro y honesto, de amistad y no de servilismo u odio, de intercambio de oro por oro, es decir de educación de valor, de proyectos conjuntos entre empresas, deportivos, científicos, tecnológicos etc., etc.

A las empresas transnacionales, que ni a su gobierno respetan, la única forma de ponerlas en control es a través de mexicanos honestos, preparados, y conscientes del bien que le pueden hacer a México y no de comparsas, traidores, cómplices y prestanombres.

¿Y Michoacán qué?, pues de acuerdo con el informe presentado por el INEGI, el PIB nacional total en 2012 fue de quince billones 78 mil 276 millones de pesos corrientes, de los cuales Michoacán aportó en el 2012 el 2.3 por ciento, lo que suma en total 346 mil 800 millones de pesos (266.8 millones de dólares).

Para Michoacán la participación más importante al PIB nacional fue por medio de las actividades primarias, donde se consideran la agricultura, ganadería, producción forestal, pesca y caza.

Con estas cifras no es de extrañarse que más de medio Michoacán radique en los Estados Unidos, que la pobreza lo golpee severamente y que algunos de sus hijos se dediquen a actividades extrañas.