Los medios hoy / La Gran Familia, fatal descuido

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Pero al final, se comienza a colocar en su justa dimensión el papel de cada quién: TODOS, incluido el gobierno, sus tres niveles, también tuvieron su dosis de culpabilidad

Pero al final, se comienza a colocar en su justa dimensión el papel de cada quién: TODOS, incluido el gobierno, sus tres niveles, también tuvieron su dosis de culpabilidad

Del caso de Mamá Rosa y el albergue La Gran Familia, espero no decir más después de esta columneja, pero aunque no lo crean, el tema sigue siendo nota en los medios nacionales, especialmente de comentaristas que pareciera, apenas digieren el caso ¿Qué fue lo que pasó realmente?

Morelia, Michoacán, 28 de julio de 2014.- Del caso de Mamá Rosa y el albergue La Gran Familia, espero no decir más después de esta columneja, pero aunque no lo crean, el tema sigue siendo nota en los medios nacionales, especialmente de comentaristas que pareciera, apenas digieren el caso ¿Qué fue lo que pasó realmente?

Ciertamente no es fácil mantener el orden en una comunidad de más de 500 personas de todas las edades, especialmente jóvenes.

Si alguien ha tenido la oportunidad de visitar alguna instalación militar se dará cuenta desde la entrada misma en el orden, limpieza y disciplina que caracteriza a esos sitios y la gente que ahí habita ¿y por qué? Porque son muchos, y si se pierde el control de la salubridad las tropas serán diezmadas por las enfermedades mucho tiempo antes de enfrentarse al enemigo.

En el caso del albergue La Gran Familia sucedió un descuido fatal, un descuido de los administradores, de los profesores, de los mismos beneficiados y hasta de la propia Mamá Rosa. Alguien dejó de limpiar, dejó de ordenar, dejó de trabajar y no transfirió la disciplina de la higiene y el compromiso a las siguientes generaciones, hasta que sucedió lo inevitable: suciedad, malos olores, enfermedades, abandono, hacinamiento, abusos, además de una larga trayectoria en la falta de transparencia en las funciones del albergue que terminó detonando en la intervención del Estado, y por consiguiente, en opiniones divididas, muchos a favor y muchos en contra. Pero al final, se comienza a colocar en su justa dimensión el papel de cada quién: TODOS, incluido el gobierno, sus tres niveles, también tuvieron su dosis de culpabilidad.

Moraleja: cada quien se hace responsable de sus chamacos.

HAY VISITAS NO DESEADAS

¿De qué platicarían el exgobernador Lázaro Cárdenas Batel y Salvador Jara en Casa de Gobierno? La nota fue muy rolada, las fotos ampliamente difundidas ¿Sólo una visita de cortesía? ¿A poco así nomás?: …Toc toc

-¿Quién es?

-Soy Lázaro, el chico.

-Ah, pásale

-Pus andaba por aquí y dije, voy a visitar a mi amigo Chavita Jara a ver cómo se encuentra qué se le ofrece.

Yo no me la trago, esas visitas son por demás raras. Entiendo la afinidad que Jara tiene con la mal llamada izquierda, pero que Lázaro vaya a visitarlo así nomás, simplemente no lo creo. Se me ocurre que hay asuntos que el nieto del Tata dejó pendientes y ahora con la intervención federal en la cosa estatal existe el temor de que lo tuvieran que llamar a cuentas. No olvidemos que el caos financiero de hoy tiene autoría, sello y firma Cárdenas. Yo me conformaría con que empezaran ventilando el asunto del Teatro Mariano Matamoros, y de ahí hasta donde la riata alcance.

AHORA RESULTA QUE A LA TUTA LE DEBEN UN DINERILLO

Parecía ya tema olvidado lo de la Tuta, pero nomás sube a la red un video y todo mundo pierde la cabeza, o más bien todo mundo se pone a temblar, porque aparecer en uno de sus “filmes” no significa ser candidato a un premio de la Academia, sino un lugar seguro en El Altiplano.

Hoy la Tuta echó acusaciones contra algunos líderes de los Guardias Rurales. Lo cierto es que la estrategia del astuto criminal ha cambiado, ya no posee la súper estructura capaz de realizar ataques a instalaciones policiales, ahora sólo se limita a las acusaciones vía internet, pero lo peor de todo, es que pareciera que su palabra tiene peso, aun estando mermado no solo en estructura, sino en finanzas, especialmente a partir de que perdieron el control de las mineras de la costa.

Por cierto, hace algunos años, cuando chamaca (poquititos años), mi padre nos llevó a la playa, Maruata era lo clásico. Recuerdo que en algún lugar nos sentamos bajo una enramada a comer mariscos y de manera sospechosa un par de muchachos se acercaron a nuestra mesa. Decía mi padre: “estos segurito traen huevos de caguama”, pero oh sorpresa, era una pequeña ampolleta casi llena de… granitos dorados que le ofrecieron en venta a mi padre. Él no le dio importancia, quizá porque no estaba seguro de que era lo que realmente pensaba que era. Hoy veo mucho interés por las mineras de la costa, ¿Y si en lugar de hierro… fuera “otro” metal? Discúlpenme, soy malpensada, a lo mejor esos chicos eran unos charlatanes vendiendo baratijas…pero… ¿Y si no?

Mejor aquí le paramos.

Buen lunes para todos.