¿Quién mató a la gallina? / Alejandro Vázquez Cárdenas

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El autor de este artículo es el reconocido Doctor Alejandro Vázquez Cárdenas

El autor de este artículo es el reconocido Doctor Alejandro Vázquez Cárdenas

¿Cómo arreglar el problema de PEMEX? Sin corregir primeramente el problema del sindicato resulta ocioso elucubrar sobre el régimen de propiedad, cambios fiscales y pelearse por la nacionalidad de inversionistas. La incómoda realidad es que la principal empresa de México está ahorcada por el sindicato.

Morelia, Michoacán, 17 de enero de 2017.- Corrupción en Pemex

Por allá de los años 40, don Jesús Silva Herzog decía que el sistema político mexicano se sostenía sobre tres pies: El PRI, la CORRUPCIÓN y el ASESINATO. Más de setenta años después  ya no son sólo tres pies, pues el PRI con frecuencia se ha aliado con el PAN y se ha agregado un PRI reciclado con el nombre de PRD. Pero lo más preocupante y peligroso  es ese aborto denominado MORENA, agrupación que conjuga todos los vicios y problemas del PRD y ninguna de sus virtudes.

La raíz del poder sindical

El sindicato petrolero es considerado como el organismo sindical más corrupto y el más charro por no defender los derechos laborales y por el desvío de recursos para campañas políticas del PRI a través de convenios, un solo ejemplo de lo anterior es el llamado Pemexgate, que fue el desvío de fondos de PEMEX al STPRM para apoyar la campaña de Francisco Labastida. Fue un desastre, ni los millonarios fondos llegaron a sus destinatarios ni Labastida ganó.

Los asesinatos y corrupción van de la mano en el sindicato de PEMEX;  son sinónimos; dos crímenes entre muchísimos otros delinean el inicio y el fortalecimiento de las etapas más tenebrosas del sindicalismo petrolero, la muerte a balazos de Heriberto El Güero Kehoe al término de una asamblea sindical en los años 70 y la de Óscar Torres Pancardo, ocurrida en un supuesto accidente el 8 de septiembre de 1983. Desde los 70 se fue concentrando el poder sindical alrededor de Joaquín Hernández Galicia (a) La Quina y Salvador Barragán Camacho (a) Chava. El STPRM se nutrió con el apoyo de Pemex y con los multimillonarios negocios del sindicato. Sólo por comisiones y ayuda para “obras sociales” el sindicato obtuvo de Pemex cinco mil millones de pesos entre 1980 y 1982, a esto hay que agregar los 100 millones de pesos mensuales de cuotas durante 1983. (Proceso 327. 7-febrero-83). Otra fuente de riqueza, desde 1977, se concedía al sindicato el 40 por ciento de los contratos de perforación de pozos, que Pemex otorgaba a terceros, con lo cual se autorizaba al sindicato a subcontratar por su cuenta. Además, el sindicato recibía el dos por ciento del monto total de las inversiones que realizaba Pemex. (Proceso 327, 7-febrero-83). Pero en 1988 La Quina comete un error fatal, decide apoyar al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. La Quina fue capturado un 10 de enero de 1989, junto con otro grupo de petroleros. El hombre que manejaba recursos millonarios y le gritaba a los presidentes ya estaba en la cárcel. Y ahora ¿qué pasa con el actual líder sindical, ese que cobra como Senador, Romero Deschamps? Pues quienes disienten con el sindicato petrolero tienen una mala costumbre, suelen morir en forma violenta, frecuentemente en extraños accidentes automovilísticos, como fue el caso en el 2002 de Armando Ruiz Villalón y Genaro Navarro. Igual suerte corrió uno de los mejores reporteros policiacos de México, Jaime Reyes Estrada, cuando investigaba la corrupción del sindicato. Su pequeño auto fue embestido por una pipa de Pemex.

¿Qué hacer entonces? ¿Cómo arreglar el problema de PEMEX? Sin corregir primeramente el problema del sindicato resulta ocioso elucubrar sobre el régimen de propiedad, cambios fiscales y pelearse por la nacionalidad de inversionistas. La incómoda realidad es que la principal empresa de México está ahorcada por el sindicato. Se acepte o no, es imposible llevar a buen término, y a fondo,   una reforma energética sin tocar los sindicatos de las empresas del sector, tan imposible como hacer un omelette sin romper el cascarón del huevo. Hacer algo frente a los sindicatos tiene un costo alto, pero no hacerlo es el fracaso seguro.

¿Quién mató a la gallina? Todo indica que una mano fue el Gobierno (PRI-PAN) y la otra mano su Sindicato.