Cartelera Retrospectiva: ¡Madre!

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El guión, cuyo primer borrador se realizó en apenas cinco días, parece hablar, en términos generales de la compleja y abusiva relación que mantienen los seres humanos con el planeta Tierra

El guión, cuyo primer borrador se realizó en apenas cinco días, parece hablar, en términos generales de la compleja y abusiva relación que mantienen los seres humanos con el planeta Tierra

El filme está estructurado en dos partes. Una primera, más interesante, en donde el hogar del matrimonio conformado por una joven mujer y un poeta maduro, recibe la invasión de una extraña pareja que parece no querer marcharse. La segunda parte es caótica, desbocada, por momentos incomprensible y desesperante, aunque consigue cerrar a trompicones la narrativa cíclica planteada desde el comienzo.

Morelia, Michoacán, 24 de septiembre de 2017.- ¡Madre! (Mother!, 2017), ha despertado sentimientos encontrados desde su presentación en el Festival de Venecia, en donde fue ovacionada de pie y abucheada simultáneamente al final de su proyección. Hay que tomar en cuenta que el certamen italiano suele recibir muy bien cada trabajo de su director, Darren Aronofsky (para muestra están sus cuatro nominaciones al León de Oro), pero en esta ocasión la obra del cineasta neoyorquino no resultó exenta de severos cuestionamientos.

La polémica acompañó al nuevo filme de Aronofsky a los Estados Unidos, en donde se adelantó un mes su estreno con resultados más bien decepcionantes. La recaudación de diez millones de dólares en su primera semana en cartelera no suena tan mal si consideramos sus costos de producción que rondan los treinta millones. El problema es que el público que la vio, la calificó con una “F”, la peor calificación posible de acuerdo a los criterios de CinemaScore, la influyente empresa de investigación de mercados que monitorea todos los estrenos importantes en la tierra del Tío Sam.

Es difícil explicar la película, quizás por ello el propio Aronofsky, lanzó una declaración una semana antes de su premier en Venecia. En ella hablaba de la época tan difícil que nos ha tocado vivir debido a la sobreexplotación de los recursos naturales, los conflictos bélicos y la pérdida de perspectiva de la humanidad respecto al lugar que ocupa como parte del planeta. El guión, cuyo primer borrador se realizó en apenas cinco días, parece hablar, en términos generales de la compleja y abusiva relación que mantienen los seres humanos con el planeta Tierra.

El filme está estructurado en dos partes. Una primera, más interesante, en donde el hogar del matrimonio conformado por una joven mujer y un poeta maduro, recibe la invasión de una extraña pareja que parece no querer marcharse. La segunda parte es caótica, desbocada, por momentos incomprensible y desesperante, aunque consigue cerrar a trompicones la narrativa cíclica planteada desde el comienzo. En la parte visual, resulta muy evidente el uso de primeros planos, con cámara al hombro siguiendo los pasos de los personajes dentro de la casa, lo que funciona muy bien en la primera parte, pero resulta abrumador en el complemento.

La obra de Aronofsky está plagada de alegorías, a pesar de no otorgar un nombre a sus personajes algunas de ellas resultan evidentes: el dios, representado por el poeta egoísta con bloqueo creativo (Javier Bardem), la madre naturaleza que da todo de sí (Jennifer Lawrence), así como algunos caracteres bíblicos (como los hermanos Caín y Abel), mezclados arbitrariamente para darle forma al ambicioso planteamiento del cineasta neoyorquino.

Hay que reconocer al menos que ¡Madre! es una obra arriesgada en una cartelera plagada de cintas complacientes, aunque eso no significa que sea una gran película. Expone a su manera una serie de ideas que sólo germinarán en el espectador dispuesto a seguirle el juego. Desafortunadamente, para el resto, resultará un filme ajeno, efectista o de plano confuso, muy lejano a la grandilocuencia de su mensaje.