El cielo esperará: Viaje de ida y a veces de vuelta al extremismo

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El cielo esperará es un drama dinámico y equilibrado. Un tema tan actual y complejo como el que nos plantea la directora es difícil encontrarlo en la pantalla con tanta precisión y mesura.

El cielo esperará es un drama dinámico y equilibrado. Un tema tan actual y complejo como el que nos plantea la directora es difícil encontrarlo en la pantalla con tanta precisión y mesura.

El filme nos presentan a dos adolescentes francesas: Sonia de 17 años que busca llevar a cabo un atentado con la finalidad de llevar a su familia al paraíso, mientras que Mélanie de 16, empieza a obsesionarse con el fundamentalismo islámico gracias a un misterioso hombre que la contactó por Internet y de quien se cree firmemente enamorada

Morelia, Michacán, 20 de agosto de 2017.- Por medio de Cinépolis Distribución llegó a la cartelera El cielo esperará (Le ciel attendra, 2016), el  cuarto largometraje que dirige la cineasta, productora y guionista Marie-Castille Mention-Schaar, después del drama escolar Les heritiers (2014). La producción francesa inició su recorrido festivalero en Locarno y Toronto, antes de llegar a la pasada edición del FICM, en donde fue presentada en función especial por la actriz Clotilde Coureau.

El guion coescrito por la propia Mention-Schaar, se basa en las numerosas historias de reclutamiento de adolescentes europeos por parte de organizaciones extremistas, con la finalidad de prepararlos para llevar a cabo acciones terroristas como las que han cimbrado Europa en los últimos años. En El cielo esperará, nos presentan a dos adolescentes francesas: Sonia de diecisiete años que busca llevar a cabo un atentado con la finalidad de llevar a su familia al paraíso, mientras que Mélanie de dieciséis, empieza a obsesionarse con el fundamentalismo islámico gracias a un misterioso hombre que la contactó por Internet y de quien se cree firmemente enamorada.

La cinta explora los peligros del radicalismo aunque evita emitir juicios fáciles, la cineasta hace un elaborado recuento de los métodos de adoctrinamiento que se centran cada vez más en chicas menores de edad especialmente vulnerables. El bombardeo constante de imágenes, mensajes y llamadas a través de las redes sociales, permiten a los perpetradores controlar prácticamente cada uno de los movimientos de sus víctimas.

La cineasta abre la cinta con un grupo de apoyo entre padres que han sufrido en casa el adoctrinamiento de alguno de sus hijos. En este sentido vemos la situación también desde la perspectiva de los miembros de la familia, particularmente de las madres interpretadas por las experimentadas Sandrine Bonnaire y Clotilde Coureau. Mention-Schaar se apoya en una personalidad de la vida real, la antropóloga francesa Dounia Bouzar, quien se interpreta a sí misma y ofrece en modo didáctico un recuento de lo que se hace en la asociación que fundó hace algunos años para atender esta problemática.

Es notable el gran trabajo en la dirección de las jóvenes actrices Noémie Merlant y Naomi Amarger, ambas prácticamente debutantes. Pero probablemente el mayor acierto radica en una estupenda estructura narrativa que nos lleva, sin perdernos, a través de dos historias paralelas. Cada una de las chicas cuenta con un distinto entorno familiar, además de diferentes motivaciones para rendirse ante la zalamería e insistencia de los reclutadores. Se incluye además una tercera vertiente narrativa que se basa en el personaje de Clotilde Coureau, una madre que sufre ante la incertidumbre y el desconocimiento del paradero de su hija.

Es para destacar el tono expositivo y nada amarillista de la cinta. El cielo esperará es un drama dinámico y equilibrado. Un tema tan actual y complejo como el que nos plantea la directora es difícil encontrarlo en la pantalla con tanta precisión y mesura. Es un gran viaje de ida y muy pocas veces de vuelta a las garras del extremismo, cualquiera que sea, que desafortunadamente es tan habitual en estos tiempos.