No se ha cumplido el modelo constituyente: Adriana Hernández

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El reclamo suele desbordarse en demérito de derechos como el libre tránsito, la propiedad privada y la integridad de las personas, lo que no abona a favor del desarrollo económico, advirtió Hernánez Íñiguez

El reclamo suele desbordarse en demérito de derechos como el libre tránsito, la propiedad privada y la integridad de las personas, lo que no abona a favor del desarrollo económico, advirtió Hernánez Íñiguez

“Debemos urgir a su consolidación, más no bajo el recurso de la violencia, sino, al igual que Morelos, promoviendo el respeto a la ley y la solidaridad con el prójimo”, aseveró la coordinadora del PRI en el Congreso del Estado al fungir como oradora oficial en el 202 aniversario de la Constitución de Apatzingán

Apatzingán, Michoacán, 22 de octubre de 2016.- “El modelo propuesto por el Constituyente de 1814 dista mucho de haberse cumplido, pues aún padecemos las consecuencias de la pobreza y la desigualdad, por lo que debemos urgir a su consolidación, más no bajo el recurso de la violencia, sino, al igual que Morelos, promoviendo el respeto a la ley y la solidaridad con el prójimo”, sentenció la diputada Adriana Hernández Íñiguez, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado y coordinadora del Grupo Parlamentario del PRI, durante su discurso en la ceremonia con motivo del CCII Aniversario de la Promulgación del Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana.

Lo anterior, dijo, se vuelve aún más imperioso en un estado como Michoacán, donde el reclamo suele desbordarse en demérito de derechos como el libre tránsito, la propiedad privada y la integridad de las personas, lo que no abona a favor del desarrollo económico, el cual requiere para su existencia de la seguridad que sólo pueden y deben ofrecer las autoridades competentes.

“La Constitución de Apatzingán es vigente en tanto documento libertario para la nación y las personas que la conforman, pero también porque nos llama a hacer del respeto a la ley una norma de convivencia civilizadora. Honremos todas y todos esta efeméride con el ejercicio honorable de nuestras responsabilidades”, agregó la diputada.

En presencia del gobernador del Estado, Silvano Aureoles Conejo; del presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Pascual Sigala; el presidente Poder Judicial, Marco Antonio Flores Negrete; el presidente Municipal de Apatzingán, César Chávez Garibay; del representante del Gobierno Federal, Florentino Coalla; así como del diputado por el distrito de Apatzingán, Sergio Ochoa, además de distintas autoridades municipales, estatales y legisladores, Hernández Íñiguez mencionó que el diseño constitucional de Morelos no constituyó un ejercicio autoritario, sino que estableció que la sumisión de un ciudadano a la ley que “no aprueba, no es un comprometimiento de su razón, ni de su libertad; es un sacrificio de la inteligencia particular a la voluntad general”. Asimismo, estipulaba que a ningún ciudadano debería impedírsele reclamar sus derechos ante los funcionarios públicos.

Agregó que la constitución preveía el reconocimiento y el respeto al derecho de propiedad privada, y contemplaba el establecimiento de tribunales de residencia, los cuales conocerían de aquellas causas enderezadas en contra de funcionarios públicos.

En ese sentido, la parlamentaria tricolor dejó en claro que el modelo de Apatzingán hubiera sido generador de ciudadanía, pues por un lado establecía prerrogativas de corte liberal y garantías para hacerlas valer, mientras que, por el otro, sujetaba a las personas al imperio de las normas.

“Morelos recurrió a la violencia dada la imposibilidad de lograr sus nobles fines por otro medio, más no porque creyera en ésta dada su condición de hombre de fe. Más bien terminó aborreciéndola y murió contrariado por los males que había provocado la rebelión por él encabezada”, dijo Adriana Hernández quien finalizó al decir que a Morelos no lo movía el odio ni la intolerancia, el fanatismo ideológico o la sed de venganza, sino el amor fraterno, igualitario y libre.