¿A quién beneficia la renuncia de Margarita? (Por: Alejandra Ortega)

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La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora de ATIEMPO.MX, con una amplia trayectoria de más de 15 años en los medios de comunicación

La autora, Alejandra Ortega, es subdirectora de ATIEMPO.MX, con amplia trayectoria en los medios de comunicación

Tal vez la verdadera jugada es dividir al PAN, para debilitarlo lo que se pueda; la división le favorece al PRI, con quienes parece que los calderonistas se entienden bien y que incluso pueden tener intereses comunes qué proteger

Morelia, Michoacán, 08 de octubre de 2017.- La renuncia de Margarita Zavala al Partido Acción Nacional para convertirse en candidata independiente a la presidencia de la República, ya se veía venir desde que empezó a presionar a la dirigencia de su partido para que definieran candidato, esto en el mes de junio, cuando había aún mucho tiempo para poder decidirlo.

Este camino empezó a descomponerse muy rápido, surgieron los escándalos, por cierto muy bien armados y con una fuerza de difusión impresionante, sobre lo que calificaron de “riqueza inexplicable del dirigente nacional panista Ricardo Anaya”.

Estas acusaciones se hicieron no sólo contra él, sino contra su familia política, pues sumaban todos sus bienes, incluyendo hasta lo de los yernos, y que según el propio líder nacional era un intento del gobierno federal para distraer la atención de lo que en ese momento se estaba maquinando: El nombramiento del fiscal general de la nación para los próximos 9 años, abriéndole el paso al actual procurador general de la república y con ello tener un fiscal a modo para cubrir irregularidades del gobierno de Enrique Peña Nieto, pero se habla también de las de Felipe Calderón.

Esto produce un choque muy fuerte entre senadores del PAN, cuando el grupo conformado por Javier Lozano, Ernesto Cordero, Roberto Gil y Salvador Vega, decide imponer, junto con el PRI a Cordero como presidente del Senado, sin tomar en cuenta al resto de la bancada panista y casualmente quienes hacen el juego al PRI son panistas ex colaboradores de Felipe Calderón en su gobierno. El tema en ese momento era “el Fiscal carnal”.

Así se da la designación a la mala del senador Cordero, quien fue titular de la la Secretaría de Hacienda en tiempos de Calderón, sin tomar en cuenta a la coordinación de la bancada panista.

Y Margarita Zavala seguía presionando de forma mediática para que Anaya renunciara públicamente a ser candidato presidencial, en favor de los aspirantes que hasta ese momento que eran los más sonados: Zavala y Moreno Valle, a sabiendas de que las encuestas le favorecían a ella.

Sin embargo, aún faltaba mucho por recorrer y muchas opciones por intentar, para asegurarse un triunfo sobre el candidato del PRI y sobre Andrés Manuel López Obrador.

Resultado de esto fue la alianza que se empezó a conformar entre el PRD-PAN y Movimiento Ciudadano, el Frente Ciudadano por México, ya formalizado ante el INE. Esto cambia por completo el escenario de los panistas, pues las reglas se modifican, la forma de elegir a quien será el candidato del frente tiene que ser distinta y pasar por el tamiz de los tres partidos políticos, pues ninguno se va a dejar imponer candidato por otro.

Este escenario le cambia la jugada a los Calderón y entonces sus presiones para que la dirigencia designe candidato no tienen ya mucho sentido, aunque diversos medios de comunicación seguían dando por sentado que la falta de definición era una revancha de Anaya contra Zavala.

Por eso, ante la premura de los tiempos para registrar aspirantes a candidatos independientes, la ex primera dama del país decidió este viernes renunciar a su militancia de 33 años en Acción Nacional, para irse como candidata independiente. Felipe Calderón también dijo que iba a donde fuera su esposa.

¿Y cuáles son las posibilidades de Margarita por la vía independiente? Evidentemente no son muchas. Para empezar, los calderonistas ya son pocos en el PAN, pero aunque se salieran todos, los votos que ellos representan no serían para el blanquiazul y beneficiarían, directa o indirectamente al PRI.

Tal vez esta es la verdadera jugada. Dividir al PAN para debilitarlo lo que se pueda y la división le favorece al PRI, con quienes parece que los calderonistas se entienden bien y que incluso pueden tener intereses comunes qué proteger.

Lo curioso es que hasta hoy al PAN se le han ido sus dos presidentes de la República. Fox en su momento se fue con el PRI, precisamente con el proyecto de Enrique Peña Nieto, y Felipe Calderón hoy parece estarle haciendo el juego sucio a ese mismo partido.

Finalmente, los que pierden en todo esto, como siempre son los ciudadanos, que se quedan con cada vez menos opciones para votar, y con menos buenos políticos en quiénes creer.

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